Astrolabio

Antonio González Vázquez

Una pareja de esposos, ambos con problemas de salud, presentaron queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos en contra de elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal por presuntos actos de robo y abuso de autoridad.

María de los Dolores García Gómez y José Guadalupe López Sotelo presentaron la queja por los hechos ocurridos por la tarde del pasado día 24 de febrero cuando fueron víctimas de elementos de la policía municipal que viajaban a bordo de la patrulla número 3330.

El relato de las víctimas ante la CEDH es el siguiente:

El sábado 24 de febrero de la anualidad, acudimos a la Bodega Aurrera Constitución ubicada en avenida Simón Díaz avenida Constitución 3255, colonia Simón Díaz, cercana a nuestra morada conyugal.  Dada la incapacidad física de ambos, llevamos tanto un carrito de mandado como una bicicleta, los cuales habitualmente son nuestros vehículos de traslado. Todo lo anterior fue aproximadamente a las 18:00 pm, posteriormente nos retiramos a nuestro hogar cerca de las 18:30 p.m. Toda vez que para el suscrito quejoso estaba por llegarse la hora de practicarse la última diálisis del día.

Ya estando en las calles de Sófocles y Galileo Galilei, la suscrita quejosa me adelanté para abrir el portón de la cochera y que mi esposo entrara al patio a dejar la bicicleta.  Pero cuál es la sorpresa de la quejosa que, al abrir dicho portón, escucho gritos de mi esposo diciéndome “ayúdame me quieren llevar preso”, ahí fue cuando vi que estaba la patrulla municipal con número 3330, viendo además como un policía forcejeaba con mi esposo.

La suscrita quejosa al correr y pedir explicaciones, inmediatamente se baja otro policía y veo como se me dirige con palabras altisonantes “usted que quiere pinche vieja, nos vamos a llevar a este pinche borracho”. Cabe decir que al suscrito quejoso desde el momento en que se me atravesó la camioneta municipal 3330, se bajó un policía y luego, luego se dirigió conmigo con palabras altisonantes expresándome “párate hijo de tu piche madre, saca lo que traes” y al mismo tiempo que me metía la mano en la bolsa trasera del lado izquierdo de mi pantalón,  lo que le dije “porque me revisas y me quitas mi cartera si no estoy haciendo nada”, respondiéndome “cállate hijo de tu pinche madre, andas borracho, además yo soy la autoridad, te vamos a llevar preso”.  A partir de ese momento me di cuenta que se llevaría mi cartera con la cantidad aproximadamente $2,100 pesos.

Fue cuando mi esposa llegó y se molestó, concretándose a pedirles explicaciones de por qué me querían subir a la patrulla y el otro elemento se subió y le aventaba la camioneta, al mismo tiempo que manipulaba su celular dentro de la camioneta.

Tanto fue el alboroto y abuso de autoridad que hicieron los policías municipales, que fue en ese momento que empezaron a salir vecinos y a decir de ellos, los dos policías traían aliento alcohólico. El suscrito quejoso solo le decía al primer policía que se bajó y que me jaló, que me entregara mi cartera y que no me estuviera jalando porque podía lastimarme mi catéter, diciéndome dicho policía “te va a cargar la chingada, cabrón, súbete”.  

Sin embargo, los dos policías al ver que salían más vecinos optaron por retirarse y en tono burlesco decían “que luego volverían”. Cabe decir que las instalaciones de la Comandancia Sur, están ubicadas a unas cuadras de nuestro domicilio, específicamente en la calle Paseo de los Viñedos no. 255, colonia los Olivos en esta ciudad.

Por ello tenemos el temor fundado de que dichos elementos policiacos vayan a seguir molestándonos a los suscritos o a los vecinos de la colonia. Además de que no quisieron devolverme mi cartera con el dinero, no obstante, de que al presentar esta queja, además de pedir la devolución de la cartera y el dinero estamos defendiendo nuestros derechos humanos y que al cumplirse dichas amenazas, se consumen los actos violatorios de derechos humanos ya señalados. Además, exigimos la devolución inmediata de aproximadamente $2,100 pesos, pues como reiteramos, al hacerme al suscrito quejoso “una revisión” fui despojado de dicha cantidad. Y eso es parte del recurso económico que sirve de sostén de nuestro hogar.

Motivo de ello es que además el suscrito tuve problemas de salud, incluso la suscrita quejosa tuve que ir a la Clínica 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), dado que por el golpe de la camioneta tuve dolor abdominal precordial irradiado a brazo izquierdo y abdomen.

Hacemos un llamado a la Dirección General de Seguridad Pública Municipal de San Luis Potosí, a la Dirección de Fuerzas Municipales y a la Dirección de Seguridad Vial, a fin de que tomen cartas en el asunto y tomen las medidas disciplinarias correspondientes. De igual manera a la CEDH para que integre el expediente respectivo y emita la recomendación solicitada, a fin de que cesen este tipo de abusos de autoridad”.

La queja fue presentada con el respaldo legal de los abogados Noé Yahír López García y Enrique González Ruiz.

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