Por Victoriano Martínez

¿Qué pasó entre el 29 de abril pasado y esta semana, de tal suerte que las bondades del programa Agua para todos parecen haber desaparecido y ahora resulta de más provecho adquirir pipas para poder abastecer a las colonias que sufren falta de agua?

“Si de forma solidaria y corresponsable, se otorgará el apoyo solidario a todos los que presentan saldos negativos con INERAPAS en el universo de deudores de 4 y hasta 36 meses, sería factible que el organismo operador logrará recuperar un total de $155’215,012.99 con la aplicación de un apoyo solidario de $43’274,398.08 con lo que las familias dejarían de estar en riesgo y al mismo tiempo el organismo operador se fortalece”.

Con esas palabras se describió en el dictamen la ventaja que traería el programa Agua para todos durante la ríspida sesión de Cabildo del 29 de abril, en la que se aprobaron las reglas con las que operaría y el Convenio de Coordinación Fiscal entre el Gobierno Municipal y el Organismo Operador INTERAPAS, para el correcto manejo de los recursos del programa.

La regidora Raquel Bárcena Jannet insistió, ante los regidores perredistas que se opusieron, que las reglas “garantizan el derecho humano al agua, al favorecer el incremento de la eficiencia comercial y operativa del Interapas, pues los recursos benefician a personas que cubren sus adeudos, no es un subsidio en el servicio y permite al organismo la realización de proyectos de obra hidráulica”.

El propio alcalde Xavier Nava Palacios afirmó que “este Cabildo no está tomando decisiones a la ligera, ustedes impugnen lo que quieran impugnar”, recomendó a los perredistas.

Este jueves, el contralor interno José Mejía Lira dio la primera señal de que lo aprobado por el Cabildo aquel lunes se encamina a echar mano del procedimiento que aparece en la cláusula Décima Novena, tercer párrafo del convenio de coordinación.

La decisión del Cabildo, que no se tomó a la ligera, ha puesto al tesorero a buscar los recursos para el programa, según declaró Mejía Lira.

“Por un lado tiene que ver respetar la normatividad de las fuentes; por ejemplo, si lo agarrara del fondo de infraestructura social (del Ramo 33), ahí no lo podría hacer porque la normatividad no lo permite y, dos, ver la disponibilidad de recursos que va a tener en el futuro”, explicó Mejía Lira.

Para este viernes, Nava Palacios fue más tajante, el programa se cambiará: en vez de apoyar a la ciudadanía con un descuento en sus recibos bimestrales, se haría la adquisición de pipas para poder abastecer a las colonias que sufren falta de agua.

No hay una explicación detallada de las razones, sobre todo que dejen claro por qué la adquisición de pipas es preferible a lo que se pretendía aplicar en infraestructura para garantizar el derecho humano al agua, como se planteó en el dictamen de Agua para todos.

¿Qué cambió, pues, para que el agua para todos se garantice con pipas y no con la infraestructura en la que se invertiría lo captado con el programa aprobado el 29 de abril por el Cabildo?