Leticia Vaca

Por diferencias con el presidente de Nuestro Centro, Alberto Narváez Arochi, el día de ayer Alejandrina Cedillo anunció su renuncia a la vicepresidencia de dicha organización, aunque aclaró que no deja de formar para de ella.

En este sentido, acusó a Narváez Arochi que, después de tres años de mantener su cargo, “pretende un periodo más, lo cual jamás ha sucedido en nuestra asociación; nunca he renunciado, ni renunciaré a la misma, ya que cuento con todo en orden para poder pertenecer a él”.

Dijo creer firmemente en el gran potencial que tiene Nuestro Centro, por lo que subrayó que “tenemos que seguir trabajando por nuestras familias y colaboradores, todos los que dependen de nuestro esfuerzo colectivo”.

Aparte, en un comunicado, el presidente de Nuestro Centro señaló que Alejandrina Cedillo buscaba la presidencia y que “ella habló con algunos miembros de la directiva para presionar y dar un ultimátum de nombrarse presidenta”, situación que no están dispuestos a permitir. 

Exabrupto que, según el escrito, los pone en alerta para, en lugar de respaldar a Alejandrina, poner a alguien que no tenga tantos conflictos: “manifestamos abiertamente y rechazamos cualquier situación de ser señalados como selectivos con el tema de género”, defendieron. 

Argumentaron, finalmente, que una prueba de ello es que en los últimos años dos mujeres han ocupado este cargo, por lo que reiteraron que “nuestra postura no es de género”.