Abelardo Medellín

El magistrado Juan Paulo Almazán Cué negó en entrevista haber afectado al trabajador del Poder Judicial del Estado Rodrigo Ranuflo Cano Vargas, durante su proceso de ratificación como juez de primera instancia, ya que, argumentó: “yo era presidente, no parte”.

Almazán Cué asistió como representante del Poder Judicial al segundo Informe de Gobierno del alcalde soledense, Gilberto Hernández Villafuerte, donde tuvimos la oportunidad de preguntarle al magistrado su postura respecto a los recientes temas que giran alrededor suyo. 

Sobre la mentira que dijo el magistrado a sus compañeros del Supremo Tribunal de Justicia del Estado (STJE), cuando, estando impedido, participó en la discusión de la solicitud de impugnación contra la “no ratificación” del juez Ranuflo Cano, Almazán Cué aseguró no haber estado impedido, ya que él, siendo en 2019 presidente del Consejo de la Judicatura, no fue “parte” del proceso de ratificación del juez. 

“Absolutamente no”, respondió el magistrado a la pregunta de si su participación habría afectado la ratificación de Ranuflo Cano, a pesar de que el mismo afectado ha dicho en reiteradas entrevistas que su ratificación se ha visto mermada por la intromisión del ex presidente del STJE al conocer su asunto. 

Al respecto de la nueva solicitud de juicio político en su contra, comentó que esta es sólo un “recurso y el Congreso del Estado decidirá al respecto”.

Asimismo, al respecto de si los dos juicios políticos que ya hay en su contra podrían afectar su intención de ratificarse como juez numerario, reiteró: “pues ese es un tema que el propio Congreso tendrá que determinar […] habrá que esperar la decisión del Congreso”. 

A pesar de que Almazán Cué garantizó que él no debió haberse recusado de tratar el asunto de Cano Vargas, cuando le preguntamos sobre su solicitud para que los diputados Marite Hernández Correa y Rubén Guajardo Barrera se excusaran de tratar los juicios políticos en su contra, arguyó que la recusación de los diputados “serían lo conducente”.