Los reporterillos de Astrolabio Diario Digital echamos un vistazo al pasado y en esta sección le presentamos uno de nuestros hallazgos:

No era operativo antialcohol, ni se aplicaba a conductores de automóviles. Era un simple operativo recaudador entre un grupo incauto: albañiles que regresaban en sus bicicletas a sus ranchos. ¿Cambian las víctimas, pero no el victimario? He aquí la nota del martes 14 de octubre de 1975 en El Sol de San Luis:

Detenciones Arbitrarias los Fines de la Semana

Sábados y domingos las patrullas de la Policía Preventiva detienen gran cantidad de “borrachitos”. Muchos de ellos son albañiles que no tienen ni para pagar la multa y en ocasiones solamente se toman una cerveza o una copa.

Del sábado pasado al domingo, fueron encerrados en las celdas municipales, más de ciento cincuenta individuos. Algunos se dirigían a dejar el gasto a su casa, pero los policías “los detuvieron arbitrariamente”, señalaron los afectados.

También fue notorio el gran número de bicicletas que se recogieron a los rancheritos. Éstas se les entregan cuando pagan su respectiva multa, dijo Pedro Gómez, jefe de la corporación.

Los “borrachitos”, son sancionados con multas de cincuenta, sien y hasta doscientos pesos. “Los jornaleros ganamos doscientos cincuenta pesos o más de manera que al pagar las multas tan elevadas nuestros hijos no tienen en la semana alimentación”, expresaron resignados.

Ya somos muy conocidos en la cárcel externaron otros y hasta tenemos apartados nuestros lugares, “cuando las patrullas nos ven por la calle inmediatamente nos detienen y en el libro le ponen: por ebrio, escandaloso, faltas a la autoridad, tirados en la vía pública y nosotros vamos en bicicleta a nuestros ranchos”, especificaron.

A la entrada de las celdas los detenidos dejan sus pertenencias el sábado había por lo menos cinco cucharas de albañil y otros implementos de trabajo.