Bramaderas-los-teléfonos-de-la-prehistoria bramadera-sonido

¿Te has preguntado alguna vez cómo se comunicaban nuestros antepasados? Actualmente, tenemos móviles con funciones que ni siquiera nosotros hace unos años podíamos imaginar. Pero ellos ¿Cómo se las arreglaban? Mientras unos estaban de caza, seguramente otros necesitaban indicarles la necesidad de volver al grupo ante posibles urgencias, ataques o demandas de otros miembros.

Pues bien, para esto había unos pequeños aparatos llamados bramaderas, que eran unos objetos sonoros que tuvieron su origen en la prehistoria y que, hoy en día, podemos seguir viendo en algunos pueblos de Oceanía, África y América.

Los arquéologos llaman bramadera a un objeto elíptico realizado en hueso o costillas de bóvidos, con agujero en un lado desde donde se prendía una cuerda. Una vez atado, se giraba con fuerza, de modo que a cada vuelta emitía un peculiar y llamativo sonido.

Funcionamiento-bramadera

Hoy en día son más conocidos como churinga, rombo o zumbadora. Para los pastores era muy práctico su uso como “espantalobos”, o para comunicarse los unos con los otros. El sonido es simplemente impactante, de hecho, es seguro que lo has escuchado más de alguna vez en alguna película, como en Cocodrilo Dundee.

Para nuestros antepasados, las bramaderas servían no sólo para comunicarse en las grandes distancias, era también un instrumento musical; solían decorarlos y llenarlos de atractivos detalles que han llamado la atención de los arqueólogos.

Como podrás observar, en varios continentes se han usado estos elegantes objetos. Un aspecto curioso sobre las bramaderas y que nos explican los entendidos es que, según la intensidad con la que se giraba, podía emitir un sonido u otro. ¿Tendrían entonces una especie de código establecido?

Pues esto es posible, porque se sabe que por ejemplo, que dependiendo de la extensión de la cuerda, la sonoridad era también diferente, es decir, podía utilizarse casi como un violín al que cada músico sabe arrancarle una nota determinada.

Todos los días, aprendemos algo nuevo.