Astrolabio

No hay dinero, mejor pídanle a Dios porque no hay dinero: Toranzo.

 

El gobernador Fernando Toranzo Fernández ofreció un triste espectáculo en Ciudad Valles. El gobernador de los pobres, de los que nunca han tenido nada como proclamó la propaganda oficial termina su gestión en el oprobio. Un maestro se le acercó a reclamar apoyo para escuelas comunitarias que continúan en el olvido y en respuesta, del mandatario solo encontró un arranque de rabia e incomprensión.

El viernes, Toranzo estuvo de gira en Ciudad Valles, en lo que el boletín oficial del Gobierno del Estado calificó como una “gira productiva” donde “entregó obras de suma importancia”.

Ese día, luego de uno de los eventos, el maestro de una escuela de bachillerato de una zona rural de la localidad se acercó al gobernador para plantearle los problemas de un centenar de escuelas de ese tipo que con el paso de los años se han ido quedando cada vez en un mayor olvido: sin atención ni recursos económicos.

El doctor Toranzo no le hizo caso en un primer momento y el maestro lo siguió hasta que lo detuvo materialmente a gritos. Eso llamó la atención de reporteros que estaban en el evento y se acercaron. Milenio Tamaulipas publicó una nota informativa en la que destacó la actitud furiosa del doctor.

Los reporteros grabaron el intercambio, primero de puntos de vista y luego de reclamos, entre el profesor indígena y el gobernador. El doctor una vez más, fue especialmente duro e insensible.

“Déjeme decirle, ya lo sé, ya lo conozco (el problema), se de que me está hablando, el presupuesto educacional para San Luis es como treinta por ciento menor de lo que ocupamos, ese es el problema” le dijo al maestro quien reponía a su vez que “estamos hablando de los bachilleratos de las comunidades más pobres gobernador y la mayoría están en la Huasteca potosina”.

Le dijo de frente que se va a acabar su mandato y nos van a heredar el problema al siguiente gobernador, vamos por catorce años con este problema a lo que el doctor con más cinismo que respeto le contestó: “pues déjeme decirle, no hay dinero”.

¿Pero entonces cómo le vamos a hacer?, le insistió al doctor quien le aclaró “no lo sé, no soy mago para fabricar dinero”. El maestro le dijo que si entonces va a heredar el problema y Toranzo le reconoció que sí, porque “qué hago si no tengo dinero”.

El maestro quería hablar y el doctor lo calló: “espéreme, óigame, soy el que más ha impulsado la educación media superior” y luego el maestro le contestó: pero gobernador, los bachilleratos indígenas son los más pobres ¿entonces qué vamos a hacer?

“Ya te dije maestro, no hay dinero” le espetó el doctor, al tiempo de reiterar con enfado que “no es que no quiera, es que no hay recursos”.

¿Qué vamos a hacer entonces gobernador, entonces hay que creer en Dios?, pues “yo creo que sí” le contestó con cortedad al maestro mientras se retiraba del lugar con mucha prisa.

Esta pieza de insensibilidad y de irresponsabilidad política del gobernador no es nueva ni ha sido la única. Su más reciente enfrentamiento fue con los empresarios de la Zona Industrial quienes le habían urgido a que cumpliera su palabra de rescatarla del olvido y de hacerla competitiva. Les dijo lo mismo que al maestro: no hay dinero.

Lo que el maestro pedía era una solución a 105 escuelas de bachillerato comunitario que no tienen recursos para dar servicio. La Secretaría de Educación, desde que Juan Manuel Carreras López era Secretario, el asunto está en la mesa de la SEGE pero no se atiende y no liberan los recursos para los, planteles.

Más claro imposible: el gobernador electo siendo Secretario de Educación no atendió un problema que afecta a doce mil estudiantes de comunidades pobres.

Pero eso no es todo: ¿Si como secretario no resolvió ese problema, porque había de hacerlo siendo ya gobernador?

La actitud de Toranzo no asombra a nadie, así ha actuado siempre, es su carácter, el mismo que lo colocará como uno de los gobernantes con menor aprecio social, lo que está para preocuparse es que al gobernador le reclamen de un asunto que su secretario de Educación y ahora gobernador electo, no resolvió.

Lástima por San Luis Potosí, se va uno y llega otro que no saben cumplir.

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