Astrolabio

Por Eduardo Delgado

Al jefe “Carreritas” y su gabinete, en especial al devoto evangelista, el Secretario de Seguridad Pública del Estado, Arturo Gutiérrez García, no parece importarle absolutamente nada la suma de homicidios en la entidad. Mientras los criminales hacen su “agosto”, varios funcionarios se pasaron este martes una tarde de “pachanga” en el festejo del Día del Burócrata, al que el gobernador, Juan Manuel Carreras López, llegó a última hora para regalar un coche, rifado entre los servidores públicos.

El perfil pachanguero de la administración “Carrerista” no debe extrañar, luego de que el pasado mes de diciembre el propio gobernador se trasladó en helicóptero con todo y regalo al festejo de la quinceañera Rubi.

Al amanecer de este martes los cadáveres de una pareja fueron hallados en Villa de Ramos y en un puente fue encontrado un hombre colgado. Al medio día un presunto delincuente murió en un enfrentamiento con policías.

Por la tarde de un “martes sangriento”, sin ningún signo de preocupación el Secretario General de Gobierno, Alejandro “El Caco” Leal Tovías, le sacó lustre a las suelas de sus zapatos al ritmo de cumbia y mariachi en la comida baile amenizada por “El Mariachi Juvenil de Matehuala”.

Mientras los criminales hacen su “agosto”, con la suma de 13 asesinatos en lo que va del mes, el ex general Arturo Gutiérrez, se ha convertido en “asistente frecuente” en los festejos organizados por la agrupación encabezada por Bernardina Lara Argüelles. En junio asistió a la celebración del Día del Padre. Esta vez acudió hasta acompañado por el Director General de Seguridad Pública del Estado, Ángel Gámez Segovia.

Luego de un fin de semana largo, pues descansaron sábado, domingo y lunes, los servidores públicos reanudaron este martes sus actividades con el permiso de salir una hora antes de su horario habitual para acudir a la tradicional comida baile.

El convite fue programado para empezar a las tres de la tarde en el Hotel María Dolores. De “cajón” estuvo el Oficial Mayor, Elías Jesrael Pesina Rodríguez, responsable de la relación con los trabajadores.

La líder sindical llegó acompañada del Secretario de Finanzas, José Luis Ugalde Montes, del propio Oficial Mayor y del Director de Pensiones, Oziel Yudiche Lara, que también “movió el bote” en el bailongo.

Ugalde Montes se sentó a la derecha de “Nina”, pero sólo comió y se retiró a las cuatro y media. Lo hizo como torero tras deslucida faena pero muy sonriente. Atravesó el pasillo de salida moviendo su mano derecha en señal del adiós a uno que otro de los festejados.

“De aquí a la gubernatura”, se le comentó en la puerta de salida. “¡Nombre!, basta con salir vivo de aquí”, atajó el funcionario. “Bueno, primero al Senado de la República”, se le replanteo. “¡Nombre!”, replicó el tío de una de las “aviadoras” en la Auditoria Superior del Estado, que colaboró con el panista Jorge Luis Díaz Salinas.

Una hora después dejó el lugar el Director de Seguridad Pública del Estado, custodiado por sus guaruras. Antes o después se escabulló Arturo Gutiérrez.

Unos 15 minutos antes de las ocho de la noche el mandatario llegó acompañado por el Secretario de Educación Pública, Joel Ramírez Díaz. La fiesta, que estaba en su pleno apogeo, fue interrumpida para anunciar su arribo.

Minutos después se dio paso a lo que sirve de “carnada” para conseguir la presencia y permanencia de los agremiados en la celebración: la rifa de un automóvil por parte del sindicato.

Enseguida del sorteo, en medio de la algarabía, como si lo pagase de su bolsillo, se anunció que el mandatario regalaba otro coche “Aveo” para rifarlo. Todo mundo contento, mientras en más de una decena de hogares potosinos se vive un duelo reciente.

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