German20604

Francfort, Alemania (6 de abril).- Tras el accidente en los Alpes de Provenza que cobró la vida de 150 personas el pasado 24 de marzo del presente año, y después de las investigaciones pertinentes que declaran la culpa del copiloto Andreas Lubitz, la aerolínea alemana señaló que la reglamentación vigente cuando el joven se encontraba calificado como piloto, no exigían dar información sobre la depresión que Lubitz padecía.

Las grabaciones obtenidas de las cajas negras de la aeronave indican que Lubitz habría estrellado deliberadamente el avión Airbus 320 de la Germanwings. La duda sobre si la compañía aérea alemana Lufthansa conocía sobre algún problema psiquiátrico del copiloto, podría influir en su responsabilidad del desastre.

Por varios meses durante el 2009, Lubitz interrumpió su entrenamiento como piloto. Al retomarlo, informó a los instructores que había superado un periodo de depresión grave. Su acreditación para volar aviones le fue otorgada en el año 2012.

Bajo las regulaciones europeas, los examinadores aeromédicos deben reportar a los pilotos con problemas psiquiátricos a la autoridad que otorga las licencias, quienes podrían restringirlas y revocarlos de su puesto.

La Oficina Federal de Aeronaútica Civil dijo ayer domingo que “no contaba con ninguna información” sobre la depresión del copiloto antes del trágico accidente. Declaró además que una claúsula en una nueva declaración que se introdujo en abril del 2013, salvaguardaba determinados certificados de aptitud para volar preexistentes y certificados médicos emitidos por especialistas médicos en aviación. Así, los centros aeromédicos o doctores del sector de la aviación, podrían emitir extensiones a tales certificados médicos aún tras la implementación de las nuevas normas.

“Es por eso que no surgió un deber general e independiente de remitir a la LBA dicha información médica sobre el piloto, como resultado del cambio de la posición legal” finalizó la aerolínea.

 

Fuente: El Universal.

Leave a Reply