Desiree Madrid
El lirio acuático que cubre el vaso de la Presa San José en la capital potosina no es un fenómeno reciente ni azaroso; tiene una causa identificada, una historia de negligencia institucional y una planta tratadora que fue construida pero nunca operada, y así lo reconoció Pascual Martínez Sánchez, director de la Comisión Estatal del Agua (CEA), al ser cuestionado sobre el origen del problema y los proyectos en curso para atenderlo.
Su declaración constituye una admisión poco frecuente en el discurso oficial: el deterioro del cuerpo de agua más visible de la ciudad se explica, en buena medida, por una obra que existió en papel y en concreto, pero que nunca cumplió su función.
La causa de fondo, según explicó el funcionario, son las descargas sanitarias provenientes de Escalerillas que llevan años vertiendo directamente al vaso de la Presa San José sin ningún tratamiento previo.
Esas aguas residuales aportan los nutrientes que alimentan el crecimiento del lirio, una planta que en condiciones normales puede ser controlada pero que se vuelve inmanejable cuando el cuerpo de agua que la sostiene recibe contaminación de manera continua.
“Toda la descarga sanitaria de Escalerillas, desde ahorita tiene años descargando a lo que es la Presa San José”, señaló Martínez Sánchez, sin precisar durante cuántos años ha ocurrido esta situación.
En ese contexto, el director de la CEA reveló que en su momento se construyó una planta tratadora para interceptar esas descargas antes de que llegaran al vaso. La obra, sin embargo, nunca entró en operación.
“Se construyó una planta tratadora en su momento, que lamentablemente nunca nadie recibió”, afirmó el funcionario, además de indicar que el abandono de esa infraestructura es responsabilidad del servicio municipal de la época.
La planta existe físicamente, pero el hecho de que ninguna autoridad la haya recibido formalmente ni puesto en marcha la convirtió en una obra inútil durante el tiempo que lleva sin operar.
Martínez Sánchez fue enfático al atribuir la responsabilidad de esa omisión al ámbito municipal, aunque sin señalar a ninguna administración en particular ni al periodo en que ocurrió.
“Hay que enfatizar ahí que fue un servicio municipal que se dejó olvidado y ahorita las consecuencias de cómo está la Presa San José”, dijo.
Frente a ese escenario, la CEA trabaja actualmente en la rehabilitación de esa misma planta tratadora para devolverla a la operación. El recurso para ese proyecto está etiquetado y proviene de la Conagua federal, según informó Martínez Sánchez, y forma parte de un paquete más amplio que incluye también la optimización de la potabilizadora en funciones y la instalación de nuevas tomas de agua potable para atender el crecimiento poblacional de Escalerillas. El objetivo central es cortar el flujo de aguas residuales sin tratamiento hacia el vaso y, con ello, privar al lirio de las condiciones que han permitido su expansión.
En paralelo, Conagua ejecutará una línea de conducción de 12 pulgadas en acero al carbón, conocida como línea del peaje, que permitirá trasvasar entre 95 y 190 litros por segundo hacia la Presa San José. Martínez Sánchez describió ese caudal como controlado, calculado para mantener un volumen óptimo en el cuerpo receptor sin vaciarlo.
El agua trasvasada llegaría a la planta de filtros para su distribución a la zona metropolitana de San Luis Potosí. Sin embargo, el director de la CEA reconoció que aún no tiene fechas concretas para el inicio de esas obras, pese a que el recurso ya está asignado.
“Estamos esperando las fechas por parte de Conagua para la ejecución”, indicó.
Sobre la posibilidad de una remoción directa del lirio —un proyecto que la propia Conagua ha manejado— Martínez Sánchez fue cauteloso, al argumentar que se trata de una iniciativa que la CEA ha considerado de manera alternada como parte del saneamiento integral de la Presa San José, pero no tiene conocimiento del presupuesto destinado a esa acción específica.
“La realidad es que nosotros no tenemos conocimiento y es un proyecto que nosotros hemos venido manejando de manera alternada para que se pueda ejecutar porque al final de cuentas es una parte de saneamiento de la Presa San José, no solamente es remoción del lirio”, explicó.
El estado actual de la Presa San José es, en ese sentido, el resultado acumulado de años de descargas sin tratar, una planta construida que nadie operó y proyectos de rehabilitación que aún no tienen calendario definitivo. La CEA apuesta a que la rehabilitación de la planta tratadora de Escalerillas rompa ese ciclo al eliminar la fuente principal de nutrientes que sostiene al lirio.





