Astrolabio

Antonio González Vázquez

Basta ocupar un cargo público para, de pronto, ser poseedor de notables virtudes en grandes cantidades.

Se trepan en un ladrillo y ya andan por las nubes.

Según la representatividad institucional que se ostente, quien antes era poca cosa o alguien común y corriente, es objeto de súbita transformación, de modo que se convierte en una persona muy especial.

De la grisura que los hacía casi invisibles, pasan a una presunta excelencia que les da notoriedad; del sótano de la mediocridad escalan a los más altos niveles de la elite.

Muchas y muchos en el pantanoso círculo de la clase política, son tocados por las hadas del poder público y de entrada se vuelven influyentes. Se presentan como expertos, dejan de ser balines como se les conocía y pasan a formar parte del altar de los más ilustres.

La sabiduría no les es ajena, así como la empatía con la gente es su esencia. Se vuelven capaces y competentes en todo. Sus habilidades y competencias son inconmensurables. No hay problema que no tenga solución para mentes tan brillantes.

Si a las fortalezas y debilidades profesionales vamos, nada más tener un cargo público, es posible ser reconocido poseedor de profundos conocimientos en la materia que se nos ocurra; son tantas sus fortalezas, que las debilidades son imperceptibles o nulas.

Enrique Francisco Galindo Ceballos, presidente municipal de San Luis Potosí, es a no dudar, uno de esos personajes: tiene atributos sin igual.

Y no solamente eso, también se ve guapo.

En su 93 aniversario conmemorado en marzo pasado, el Revolucionario Institucional (PRI) reveló 93 datos desconocidos del partido. Uno de ellos, es que el presidente de México más guapo, es Enrique Peña Nieto. Orgullosamente priista.

El PRI potosino ya tiene algo para presumir a campanas destempladas: el alcalde más guapo de San Luis Potosí, es priista.

Pero al alcalde no se le puede reducir a esa guapura, pues es todo un prohombre que ama profundamente a San Luis Potosí. No en balde, lidera la Capital del Sí.

O sea, “Sí” se puede ser guapo.

Si a eso no se le llama cambio, entonces no sabemos en qué mundo vivimos.

En la ceremonia de arranque del programa Vialidades Potosinas, el gobernador José Ricardo Gallardo Cardona quiso compartir con el alcalde un trocito de su paraíso de popularidad.

Preguntó a todas y todos, los reunidos en la avenida Hernán Cortés: “¿Se ve o no se ve guapo el presidente de verde?”.

Un estruendo de aplausos y risas que derivaron en rotundas carcajadas, fue el veredicto contundente por el Sí se ve guapo.

El gobernador lucía complacido en extremo con su revelación, mientras que el presidente municipal lo festejaba a rabiar.

Discurso doctrinario del elevadísimo valor político que en estos tiempos tiene el color verde. Si lleva envoltura verde, luego entonces hay presente y futuro, promisorios.

Para esa ocasión, Los Hombres G se pusieron chalecos con franjas en colores verde y gris, con los logotipos y lemas de los dos órdenes de Gobierno.

La vestimenta tenía el objetivo de enviar el mensaje de que esas autoridades trabajan de la mano, que van juntos, que se coordinan y no tienen más divisa que la de beneficiar a las y los potosinos.

Pero era necesario reforzar el mensaje y fue entonces que el mandatario estatal llamó la atención sobre lo guapo que se veía Galindo.

En el portal oficial de Internet, el ayuntamiento de San Luis Potosí publica un perfil abstract del presidente municipal.

“Abogado y Maestro en Política Criminal por la UASLP.

Maestro en Estado de Derecho y Buen Gobierno, y candidato a Doctor en Gobernanza Global, por la Universidad de Salamanca, España.

Recibió formación policial en el FBI, y en las universidades de Berkeley, de Toledo y Complutense, de Madrid.

Catedrático en la Escuela Nacional de Policía de España, en la Academia de los Carabineros de Chile, Universidad Autónoma de México, y en el Instituto Nacional de Administración Pública.

Director General de Seguridad Pública Municipal en SLP; Director General de la Policía Ministerial del Estado de San Luis Potosí; y Secretario de Seguridad Pública en la misma entidad.

Director General de Planeación; Coordinador General de Asesores; Secretario Ejecutivo Adjunto del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y Comisionado General de la Policía Federal.

Presidente de la Comunidad de Policías de América (AMERIPOL).

Condecorado con “La Gran Cruz de la Orden del Mérito” de España, “La Medalla Servicios Distinguidos Clase Excepcional Primera Vez” de Colombia; así como de Ecuador, Nicaragua, Panamá y de la Comunidad de Policías de América (AMERIPOL).”

Por si acaso eso fuera poco, desde el pasado día 11 de mayo, además es guapo.

“Soy Enrique Galindo, un potosino como tú, que vive para servir y proteger. Toda mi vida me he dedicado a trabajar por el servicio a los demás. ¡Llegó el momento de hacerlo por nuestra querida capital! Mi familia es mi motor; mis tres hijos y mi esposa, me impulsan a trabajar por un futuro seguro donde haya paz, tranquilidad, desarrollo y oportunidades para todos”, define su perfil en LinkedIn.

Y también es guapo cuando se pone en tono verde, Gallardo dix it.

Es el mundo de la política, siempre tan distante de la gente y su realidad.

A+