Por Victoriano Martínez

Hoy comparece ante la Comisión de Transparencia del Congreso del Estado, a partir de las 10:00 horas, David Menchaca, presidente de la Comisión Estatal de Garantía de Acceso a la Información Pública (CEGAIP) para presentar su versión sobre las actividades que realizó esa instancia durante 2020… y presuntamente justificarlas.

Acompañado por sus compañeras comisionadas, Paulina Sánchez y Mariajosé González, entre las cosas que valdría la pena no sólo que justificara, sino que explicara, se encuentra la inconsistencia en la información que suele proporcionar como ente obligado sobre una de sus funciones esenciales: resolver los recursos de revisión presentados por solicitantes de información.

¿Cuántos atendieron realmente? O lo que es más importante: ¿Cuántos resolvieron? Según el Informe de Actividades que da pie a la comparecencia, resolvieron 2 mil 243 recursos. De acuerdo con la respuesta a la solicitud de información 01323220, respondida el pasado 4 de enero, 2 mil 2. Y conforme a la información publicada en la Plataforma Estatal de Transparencia, sólo 227.

¿Cuántos recursos de revisión recibieron realmente? Conforme a lo que reporta en el Informe de Actividades la Secretaria del Pleno, 2 mil 532, lo que representa que durante 2020 se dejó sin resolver el 12.88 por ciento de los recursos, es decir, uno de cada ocho.

De acuerdo con el reporte anual de la Plataforma Nacional de Transparencia (consultado a través de la página del antiguo Infomex en el ámbito local), por la vía electrónica la CEGAIP recibió mil 167 recursos de revisión, lo que significa que mil 365 fueron presentados por escrito directamente en sus oficinas.

Si se toma en cuenta que la mayor parte del año las oficinas de la CEGAIP estuvieron cerradas por la contingencia sanitaria, además de que cambió de sede sin que se difundiera lo suficiente su nueva ubicación, puede resultar inverosímil que haya recibido tantos recursos de revisión por escrito.

Las discrepancias en los datos no sólo salen a relucir en las distintas plataformas en las que los comisionados deben proporcionar la información, en el propio documento motivo de la comparecencia (el Informe de Actividades) los datos difieren:

Los recursos de revisión que reporta cada uno de los tres comisionados suman 2 mil 568 recibidos, en tanto que la suma de los recursos que reporta la Secretaría del Pleno que les turnó la cifra es de 2 mil 532. Aunque la diferencia no es mucha (36), acumuladas tantas inconsistencias en su información, que en un mismo documento no coincidan vuelve poco confiable a la CEGAIP.

¿Qué tanto se puede confiar en una instancia como la CEGAIP, que debe garantizar el derecho de acceso a la información pública con todas las condiciones de calidad que exige la Ley, cuando parece que tiene una versión de los resultados esenciales de su trabajo según a quién le proporciona la información?

Si se clasifica el tipo de resoluciones en las que favorecen abiertamente al solicitante (revoca y afirmativa ficta), las que resultan indefinidas (modifica y sobresee) y las que favorecen a los entes obligados (confirman y desechan), la información que proporciona muestra una actitud diferente para cada caso (ver gráfica al final del texto).

Si se trata del Informe de Actividades, cuyo resultado es el ente que los fiscalizaría (el Congreso del Estado), el número de resoluciones es el más alto, pero también la proporción en que se favorece a las dependencia en perjuicio de los solicitantes es la más alta, cual si se le rindieran buenas cuentas de no molestar tanto al sector gubernamental.

En el caso de la solicitud de información, que tiene detrás a un potencial observador que podría cuestionar adicionalmente la falta de trabajo, el número de resoluciones resulta alto, y también la forma en que se favorece a las dependencias. Proporcionan formatos de seguimiento que podrían ser indicador de la cifra más cercana a la realidad.

Donde de plano exhiben una intención de verse muy garantes del derecho de acceso a la información sin importar que sean pocas sus resoluciones es en la Plataforma Estatal de Transparencia en la que montan formatos llenados ex profeso para esa vía de informar: son muy pocas resoluciones, pero la inmensa mayoría favorece a los solicitantes.

Las inconsistencias hasta aquí expuestas tienen que ver con una de las actividades esenciales de la CEGAIP: garantizar el derecho por la vía de resolver las inconformidades de los solicitantes que representan necesariamente la insatisfacción la percepción de que no se respetó su derecho.

Sólo es un ejemplo de muchos en los que la CEGAIP falla como órgano garante.

En la comparecencia de este lunes, ante los representantes populares, es de esperarse que ese y la serie de malas prácticas en las que incurren los comisionados sean parte de los cuestionamientos de los diputados… a menos que lo conviertan en uno más de los actos protocolarios de encubrimiento.