Por Victoriano Martínez

Si con la parafernalia faraónica en torno a los informes de gobierno los servidores públicos acreditan con creces su escasa voluntad para rendir cuentas, con las comparecencias ante los legisladores del Congreso del Estado llegan al extremo del ridículo con tal de dar la impresión de una gran eficiencia que sólo está en su imaginación, y con los diputados como meros comparsas.

El caso de la comparecencia de la titular de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (SEGAM), Yvet Salazar Torres, resultó prácticamente en la presunción de lo que ha hecho mal, lo que se ha hecho a medias y lo que se ha dejado de hacer.

Si algo ha hecho mal la SEGAM, con Salazar Torres al frente, es establecer un sistema efectivo de monitoreo de la calidad del aire en la ciudad que permita un diagnóstico apegado a las condiciones actuales que presenta la contaminación atmosférica en la mancha urbana.

Depender de cuatro estaciones de monitoreo que, por su antigüedad y falta de mantenimiento y actualización, están lejos de ser los instrumentos adecuados, mucho menos los suficientes, difícilmente le pueden permitir a la titular de la SEGAM un diagnóstico preciso como para proponer como solución establecer el programa Hoy No Circula. Por algo Cambio de Ruta calificó la propuesta como estupidez.

Si algo ha hecho a medias la SEGAM de Salazar Torres, con mucha responsabilidad por parte del gobernador Juan Manuel Carreras López con su gran disfraz de ecologista, es proteger la Sierra de San Miguelito.

Presumir que hace un año, el 20 de septiembre de 2018, se emitió un decreto para declarar Área Natural Protegida una superficie de 12 mil 613 hectáreas dispersas en la Sierra sin mencionar que se trataba de una primera etapa para lograr la protección estatal de todo el ecosistema que esa zona representa, no es más que ocultar que el tema se trató a medias.

Aquel decreto sólo fue un ligero baño de ecologistas que, al proteger esa pedacería dispersa, dejó entre 50 mil y 70 mil hectáreas para la voracidad de los desarrolladores inmobiliarios. Hoy, lejos de continuar con las siguientes etapas, el gobernador Carreras López se lava las manos y pasa la papa caliente a la Federación.

Si algo ha dejado de hacer la SEGAM de Salazar Torres es de actuar con la urgencia que los incendios en la Sierra de San Miguelito del pasado mes de mayo exigían para que se declarara la veda forestal por 20 años para protección de toso ese sistema ecológico. ¿Vedar qué? De entrada, desarrollos inmobiliarios que impedirían su recuperación.

A cuatro meses de los incendios –y a pesar de que se llegó a decir que la veda podría declararse en un plazo de tres meses–, en su comparecencia, Salazar Torres anuncia que a inicios de noviembre la CONAFOR realizará recorridos para elaborar un diagnóstico de afectaciones por el incendio.

Son sólo tres ejemplos de lo que ha hecho mal, lo que ha hecho a medias y lo que ha dejado de hacer, pero la lista es larga: Sierra de Álvarez, Camino a la Presa, ladrilleras, etc. Sólo por mencionar algunos en el entorno metropolitano.

En medio de esa exhibición, una cifra impresionante, pero engañabobos: la campaña #ColillasChallenge logró recolectar más de 90 mil colillas de cigarro que serán recicladas para evitar la contaminación de suelo y el agua.

Sí, 90 mil colillas salieron de 4 mil 500 cajetillas de 20 cigarros que, si las distribuimos entre los 365 días del año, significa que se lograron recolectar para ser recicladas las colillas generadas por 12.32 cajetillas al día.

¿Cuántos fumadores habrá en la SEGAM? Aunque sea una dependencia ecologista, seguramente sus empleados no escapan de sentir nervios y algunos se refugiarán en el vicio del cigarro. ¿Algunos? Hasta es posible que los suficientes para que se consuman más 12 cajetillas de cigarros al día y garantizar hasta mejores resultados para el #ColillasChallenge.