Cosas imposibles de cambiar

Antonio González Vázquez

Dos noticias. Una buena y una mala.

La buena: el pasado 30 de junio la LXIV legislatura del Congreso del Estado cerró su segundo período de sesiones ordinarias del segundo año del período 2024-2027.

La mala: aún le resta un año de ejercicio legal.

Será una larga espera para que se vayan al basurero de la historia.

Hasta la sesión de clausura del pasado 30 de junio, la Gaceta Parlamentaria registró 749 iniciativas de ley promovidas desde su instalación en septiembre de 2024. De ese total, 331 tienen estatus de pendientes y 319 fueron aprobadas.

Su baja productividad respecto de lo esencial de su función, que es la de aprobar leyes, es apenas uno de los elementos que los emparentan con legislaturas anteriores. Al notable rezago de iniciativas sin dictaminar, se suma una cauda de polémicas que dan sentido al hecho de que la imagen del Poder Legislativo se mantiene por los suelos.

Durante el segundo período, resaltaron las iniciativas conocidas como “Ley Esposa” y “Ley Serrano” que, nutrieron la noción de que la legislatura es un apéndice del ejecutivo.

En distintos momentos, la legislatura cayó en una crisis de la que no ha salido en lo que parece ser su naturaleza misma.

De hecho, su sesión de instalación en septiembre de 2024 fue caótica. Se presentaron a la toma de protesta 28 legisladores. Sobraba uno de representación proporcional del PAN. El Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana reconocía a Marcelino Rivera Hernández y el Congreso del Estado, a su suplente Enrique Ortiz Hernández.

Fue hasta el 4 de octubre de aquel año cuando Rivera Hernández rindió protesta ante el pleno.

Desde su inicio, la LXIV legislatura es sinónimo de escándalo.

El tema de los relojes Cartier y Rolex que presume impúdicamente el diputado del Partido del Trabajo, Tomás Zavala González, es minucia ante casos de eventual ruptura del marco legal al que las y los diputados están obligados a ceñirse.

Se han habituado a pasar por encima de su Reglamento y de su Ley Orgánica para procesar y modificar iniciativas y decretos a su contentillo.

Sin escrúpulos, manosean el contenido de la Gaceta Parlamentaria de la sesión en turno para tramitar asuntos no considerados por la Coordinación de Servicios Parlamentarios, de manera que sacan a flote asuntos delicados sin que el pleno tenga mínimo conocimiento de dictámenes.

Hacen lo que quieren y burlan su propio procedimiento legislativo.

La ciudadanía les tiene sin cuidado.

Como ha sido desde hace muchos años, el Poder Legislativo toma partido con el gobernador en turno y hace añicos la supuesta separación de Poderes. Con José Ricardo Gallardo Cardona, esa condición es superlativa.

Lamentablemente eso se ha normalizado, de modo tal que ya no es motivo de controversia, lo mismo con las evaluaciones a su rendimiento: se da por sentado que la actual es la peor legislatura de todos los tiempos y que su alianza con el ejecutivo es algo inalterable.

El partido mayoritario por sí mismo o con sus aliados hacen mayoría, lo cual viene a marcar el rumbo de la legislatura. No hay agendas legislativas por bancada en cuyo centro esté la ciudadanía.

A la actual legislatura le queda un año de más de lo mismo.

En junio del próximo año elegiremos a las y los nuevos diputados. Los partidos postularán a sus candidatos que no necesariamente serán los mejores, ni los más aptos y honestos. Habrá un puñado de oportunistas a los que solo les mueve la ambición.

Eso es lo que hay, así que el riesgo de volver a integrar a la peor legislatura potosina es algo que despierta más certeza que dudas.

Mis apuntes

Advertencia. En entrevista con Daniela Barragán para el canal de noticias de Sin Embargo en You Tube, el pasado miércoles Citlalli Hernández Mora, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, alertó a sus aliados: “Espero que no se ofendan el Verde y el PT, pero hay una natural estrategia propia de cada partido; Morena es un partido muy grande. Recordemos que en 2018 la alianza Morena con el Partido Encuentro Social acabó con el PES que no logró la votación para mantener su registro. Cuando dos partidos como el PT y el Verde se alían con Morena hay un riesgo o hay una preocupación natural de que Morena se los coma y ellos pierdan el registro. Hay una estrategia como coalición y también ellos tienen derecho de tener su propia estrategia y tener su propia votación y que no se pongan en riesgo. Al final a ellos también les interesa tener su votación y salir bien”.

La alianza Morena-PVEM-PT no va en San Luis Potosí. En ese mismo espacio, Hernández Mora adelantó que “en su momento, San Luis Potosí podría ser un estado donde no vayamos juntos (a la gubernatura). Creo que entre aliados debemos de acostumbrarnos a diferir sin que eso signifique un pleito o una ruptura. En ese sentido, hemos platicado con el Verde. Nosotros tenemos una regla muy clara, el Verde no tiene esa regla, ellos podrán proponer a quien sea, pero al no compartir o no ser compatibles nuestras reglas es muy probable que no vayamos juntos en San Luis si ellos insisten en llevar a la senadora Ruth como una propuesta. Pero de ser así, tampoco pasa nada”.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Ha sido docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación durante 25 años. Además, durante 30 años se ha desempeñado como periodista en medios como El Heraldo, El Mañana de Ciudad Valles, Pulso, Milenio San Luis, Diario Digital San Luis, Librevía, La Jornada, Global Media y actualmente en Astrolabio Diario Digital y Periodismo Político.com. También ha sido corresponsal de medios nacionales como Agencia de noticias Notimex, La Jornada y Milenio.