Por Victoriano Martínez

A tal grado incomodó a algunos diputados la presentación hecha por el legislador Pedro César Carrizales Becerra, El Mijis, en asuntos generales, que a gritos incitaron al presidente de la Directiva a violar las normas que rigen al Congreso del Estado… y así lo hizo. Para colmo, las intervenciones que siguieron también pasaron por alto esa regulación.

El Mijis presentó un video de Danger AK, canta autor de Hip-Hop, con una canción a favor de que sean las mujeres las que decidan libremente sobre el aborto. Los diputados sólo soportaron escuchar 109 segundos de la canción y comenzaron a pedir una moción de orden hasta gritar ¡orden! para obligar al diputado Martín Juárez Córdova a cerrar el audio a El Mijis. Ventajas de la tecnología.

“Habíamos dejado correr un poco (el video) porque en otras ocasiones algunos diputados han ocupado algún audio para apoyar alguna participación en asuntos generales, pero aquí ya no estamos teniendo la intervención del diputado”, se justificó Juárez Córdova.

Al cerrar el micrófono y con esa justificación, incitado por sus compañeros, el presidente de la directiva, al reconocer la presentación del video como apoyo a la intervención de El Mijis,  incumplió el segundo párrafo del artículo 117 BIS de la Ley Orgánica del Poder Legislativo.

“El Presidente del Congreso únicamente podrá interrumpirá (sic) al orador en turno, cuando en la expresión de su posicionamiento se viertan injurias o insultos en contra de personas o instituciones”.

No existe disposición que impida el uso de una cita a través de un video y el propio Juárez Córdova señaló que en ocasiones anteriores se había utilizado un recurso similar para presentar lo que podría considerarse una cita.

Juárez Córdova cerró la intervención de El Mijis cuando faltaban 24 segundos para que terminara el video y continuara su intervención. La comunicación no se restableció y, de acuerdo con el artículo 94 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso del Estado, al diputado ausente, así haya sido “por cosas de la tecnología”, se le debió fijar turno “al final de la lista correspondiente”.

El Mijis tuvo que volver a pedir la palabra para terminar su intervención. Para entonces ya habían intervenido cinco diputados, entre quienes Cándido Ochoa Rojas, Rolando Hervert Lara, María Isabel González Tovar y Eugenio Govea Arcos adelantaron las posiciones que debieron reservar para la sesión privada que iniciaría unos momentos después.

Alguna urgencia les provocó la temporada de confusiones pre electoreras llena de ansias precoces 2021, que no les importaron el artículo 56 de la Ley de Juicio Político, ni el 40 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, ni el 42 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso del Estado, que los obliga a “guardar el más riguroso sigilo en relación a lo tratado” en las sesiones privadas.

Ochoa Rojas puso el desorden y acusó a la comisión jurisdiccional de buscar impedir el juicio político en contra del alcalde Xavier Nava Palacios porque “por una coma, por un papel, por alguna cosa, dicen que todo no va a proceder”. Con sus ya reconocidas intervenciones histriónicas, Hervert Lara se sumó a la postura de Ochoa Rojas, en tanto que González Tovar calificó como aberrante el trabajo del Congreso en ese tema.

Si a los tres primeros se les olvidó que aún no pasaban a la sesión privada, Govea Arcos se los recordó de manera indirecta al proponer que se desaparezcan las sesiones privadas para que toda la población conozca sus posturas ante los juicios políticos y cada diputado asuma públicamente su responsabilidad.

Sólo le faltó decir que, de paso, también para que se evitara de una vez el uso discrecional de la exhibición pública de los temas de las sesiones privadas con claros desplantes electoreros, sin importarles el sigilo al que actualmente los obliga la legislación.

Después de que a El Mijis se le permitió terminar su intervención –previa petición de la palabra–, el diputado Edgardo Hernández Contreras también exhibió la postura que llevaría a la sesión privada.

“No seamos hipócritas, no estemos diciendo y gritando ahorita de querer hacer justicia con la compañera que estuvo exhibida, yo he dicho, yo creo 500 veces, que Edgar Jiménez Arcadia debía de haber estado ya en la calle, enjuiciado precisamente por el abuso de autoridad que vimos todos, pero siempre nadie me apoya y ahora sí se preocupan por lo que está pasando”, reprochó.

La de este jueves fue una sesión de Congreso del Estado en la que, inexpresivo, el presidente de la Directiva, justificó violar el reglamento para interrumpir –ante el griterío de sus compañeros– la intervención de El Mijis, y guardó silencio ante la violación al sigilo que les ordenan dos leyes y el reglamento a diputados cuyo corazoncito ya late (dixit Mario García, 2012) por el 2021.