Astrolabio

Angélica Campillo

El 7 de agosto de 2022, Morena tendrá nuevo dirigente estatal, tras casi siete años de que Sergio Serrano Soriano se ha mantenido en el cargo.

El Comité Ejecutivo Nacional de Morena emitió este 16 de junio la convocatoria para la renovación de todos los órganos de dirección de Morena, excepto los cargos de Presidencia Nacional y Secretaría General, cuyo periodo finaliza en 2023.

Del 17 de junio y hasta el 15 de julio se llevará a cabo el registro de aquellas personas que pretendan ser consejeras o consejeros distritales; el 31 de julio serán las asambleas donde se van a elegir a los 70 consejeros de los siete distritos que hay en San Luis Potosí; el 7 de agosto, los 70 consejeros electos se van a reunir y van a nombrar a la nueva dirección estatal.

Posteriormente, a mediados de agosto, se realizará un congreso nacional donde se va a definir el rumbo del partido para la elección presidencial de 2024, así como las elecciones que se desarrollarán en el estado de México y Coahuila.

Respecto al balance que hace de su periodo al frente de Morena en San Luis Potosí, Sergio Serrano reconoció que un punto central es que no han podido proteger completamente los intereses de la militancia del Movimiento, y gente que ha trabajado durante muchos años no tiene reconocimiento a esos esfuerzos.

Para Sergio Serrano, la persona que llegue a la dirigencia de Morena tiene que estar comprometida de tiempo atrás con los esfuerzos que se hacen en México y hacia la izquierda, lo que implica mirar siempre a la gente más desprotegida del país, buscar la igualdad y combatir la corrupción.

Además, el próximo o próxima dirigente debe impulsar la soberanía nacional y que no sea el dinero el que imponga las condiciones; asimismo, tiene que contar con una serie de valores como honradez, integridad, entre otros, que han pregonado la izquierda en México.

Por último, Serrano Soriano señaló que quien salga electo “tiene que ir con toda la fuerza” para promover la unidad al interior de Morena, pero con principios, y no para la “tranza” o para la ocupación de puestos.

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