Por Victoriano Martínez
“Tenemos como 12 expedientes más o menos que se estarán resolviendo en próximos días”, fue la expresión con la que el gobernador Ricardo Gallardo Cardona retomó, sin mencionarlo, su justiciero combate a la corrupción que arrancó al inicio de su administración contra lo que llamó “herencia maldita”, con ínfimos resultados.
Han pasado cuatro años, 10 meses y 23 días desde que Gallardo Cardona aseguró que durante el proceso de entrega-recepción su equipo encontró desvíos por mil 700 millones de pesos sólo en la Secretaría de Salud.
En cuatro años, 10 meses y 23 días, el saldo de su justiciero combate a la corrupción, en el caso de la Secretaría de Salud, ha sido de un acuerdo reparatorio con Mónica Rangel Martínez, quien repuso 22.4 millones de pesos a cambio de su libertad.
La otra parte del saldo de su acción justiciera en esa dependencia es la absolución de Miguel Ángel Lutzow Steiner, ex secretario de Salud, que dictó el Tribunal Colegiado en Materia Penal del Noveno Circuito el 30 de abril de este año.
Es decir, de los desvíos por más de mil 700 millones de pesos, Gallardo Cardona logró la recuperación del 1.32 por ciento para dejar en libertad a Rangel Martínez, en tanto que no logró acreditar los delitos que le imputó a Lutzow Steiner, es decir, lo encarceló con acusaciones en falso.
Sólo dos funcionarios más de alto nivel fueron detenidos: Jaime Pineda Arteaga, exsecretario de Seguridad Pública, quien obtuvo su libertad al reintegrar 2.3 millones de pesos, y Leopoldo Stevens Amaro, extitular de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obras Públicas, quien se encuentra en prisión domiciliaria sin que se pueda hacer efectiva alguna reparación del daño.
Después vinieron más denuncias por actos de corrupción en el pasado –hoy se puede decir que 12 por ser sobre las que Gallardo Cardona pide a la Fiscalía General del Estado acelerar los resultados– entre las que el caso de la Dirección de Pensiones, con algunos detenidos, y de la Red Metro se pueden mencionar como las más avanzadas.
Gallardo Cardona señaló que el Salud los desvíos superaban los mil 700 millones de pesos, calificó el caso de la Dirección de Pensiones como el fraude del siglo y en el caso de la Red Metro se habló de pagos indebidos por 371 millones 588 mil 420.79 pesos.
Montos impresionantes para que como resultados sólo se tenga la recuperación de 24.7 millones de pesos de dos exfuncionarios de alto nivel. O los señalamientos fueron sólo para impresionar, o los resultados son un indicio de que Gallardo Cardona simula acciones justicieras cuando en realidad encubre a la herencia maldita.
El caso es que, con cierta regularidad el tema de la corrupción de los gobiernos anteriores se volvió parte de su discurso más con fines de propaganda que porque hubiera resultados efectivos en el combate a la impunidad.
Y este lunes 17 de agosto el tema regresó, por presuntos avances en 12 expedientes que “se estarán resolviendo en próximos días”. Otra vez la FGE “autónoma pero no independiente” que tiene a Gallardo Cardona como su vocero para adelantar lo que está por hacer… ¿o lo que le pide que haga?
“Para no tratar de politizar nada, ni que se piense que es un tema electoral, se tiene que hacer ya”, dijo Gallardo Cardona como si se tratara de una especificación y urgencia sobre la instrucción dada a Manuela García Cázares, titular de la FGE, para que no se vaya a proyectar que se trata de una acción casi cinco años después con algún fin electorero.
Algo así como “aclaración no pedida, culpa manifiesta”.


