Por Victoriano Martínez
La discrepancia entre las cifras de ejecutados que reporta la Fiscalía General del Estado en el Informe Diario de Seguridad de la Secretaría de Seguridad y Participación Ciudadana, con las consolidadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad y las que los habitantes del Estado pueden conocer a través de la prensa vuelve dudosos los resultados del combate a la inseguridad.
Un juego de cifras que llegó a su máxima expresión en la relación de homicidios dolosos reportados durante el mes de mayo por la FGE: CERO.
¿Negligencia al realizar los reportes diarios? ¿Estrategia de propaganda para dar la impresión de que se tienen muy buenos resultados en materia de seguridad pública? ¿Qué utilidad puede tener ocultar esos datos inocultables?
Se supone que la estadística oficial de incidencia delictiva se reporta por a diario al Centro Nacional de Información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) para fines de carácter táctico/estratégico.
¿De qué manera se refleja en la táctica y la estrategia para el combate a la inseguridad en el Estado el hecho de que se aporten datos que necesariamente arrojan un diagnóstico erróneo?
De acuerdo con el seguimiento hemerográfico de la Crónica de Ejecutados, de Antonio González Vázquez, durante el mes de mayo en los espacios de prensa se reportaron y describieron cuando menos 12 asesinatos (ver imagen interactiva al final), algunos de alto impacto por la zona en la que se cometieron.
¿Cuántas personas del entorno del Centro de Abastos, bastante concurrido, que lean que la FGE reportó que no hubo homicidios le creerán luego de que el 19 de mayo asesinaron a balazos a un taquero frene a su establecimiento muy concurrido?
Lo mismo con las personas que se enteraron del asesinato de una pareja en el Centro Histórico, frente al Mercado Tangamanga (De la Merced), ante el que Juan Antonio Villa Gutiérrez, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal, se apresura a decir que se trata de un acto dirigido y no afecta percepción de seguridad.
¿Villa Gutiérrez no tiene nada por qué preocuparse si oficialmente el doble homicidio no existe para la FGE? ¿Acaso la FGE –“por instrucciones del Señor Gobernador”, como suelen decir quienes se le someten y pretenden darle el crédito de todo lo que hacen– pretende hacer creer que lo publicado en prensa son inventos?
Si es negligencia, malo. La información aportada para la definición de tácticas y estrategias da un diagnóstico erróneo y, en consecuencia, las medidas no responderán a lo que realmente ocurre.
Si es por lograr algún efecto propagandístico, doblemente malo. Además de “viciar” la táctica y la estrategia, lejos de provocar una sensación de mayor seguridad –por tratarse de cifras difíciles de creer– generará dudas sobre un verdadero combate a la inseguridad y se percibirá como una manipulación que oculta lo que realmente pasa… que debe ser grave.





