El periodismo según el diputado

Iraís Valenciano

“Los que mínimamente pasaron por alguna escuela de periodismo saben que deben de confirmar lo que están diciendo. Y cuando tienes una fuente confidencial, eso no te dice: ‘lo voy a decir como me dijo la fuente’, lo tienes que confirmar, porque la veracidad es lo importante al momento de difundir una información”. Esa declaración es tan solo un fragmento de los casi 15 minutos que dedicó el diputado Héctor Serrano Cortés al tema de la inteligencia artificial, el periodismo y la libertad de expresión.

Luego de las detenciones ocurridas el pasado 21 de mayo, que abrieron la puerta a un debate en el que parte de la discusión se ha centrado en si las personas arrestadas son o no periodistas, Serrano Cortés se sumó a la larga lista de opinantes respecto a lo que es periodismo y lo que no.

Loable que el legislador, durante la entrevista ofrecida en el Congreso del Estado, resalte la importancia de confirmar la veracidad de los hechos. Ya en 1921, durante el centenario de “The Manchester Guardian”, el editor Charles Prestwich Scott acuñó una emblemática máxima periodística: “La opinión es libre, pero los hechos son sagrados”.

Así, los hechos y la veracidad debieran ser prioridad. No habría entonces, motivos para dudar de la cifra publicada en el diario Contra Réplica -propiedad de Héctor Serrano- el 20 de agosto de 2025: “Don Omar rompe récord histórico en la Fenapo 2025 con 358 mil asistentes”.

Esa misma cifra fue la que divulgó el gobierno estatal en el sitio web de la Feria Nacional Potosina.

Shakira, en el Zócalo Capitalino, reunió a 400 mil personas. Pero si lo de Don Omar lo dijeron Contra Réplica y la Fenapo, seguro es información veraz.

Son confiables, seguramente, los 44 textos difundidos ayer en la sección Local de Contra Réplica, incluyendo los cuatro boletines de prensa que el Congreso del Estado envió a los diferentes medios de comunicación y que el sitio web del que Serrano es dueño, publicó en un lapso de solo seis minutos, uno tras otro. Y no solo los comunicados legislativos suelen merecer espacio en ese portal, también las noticias sobre Soledad, Villa de Pozos y las dependencias estatales.

Hace unos días, alguien escribió: “El periodismo informa. La propaganda manipula”.

¿Cuál es la línea editorial del medio de Serrano?

En sus 15 minutos de entrevista, el diputado advirtió también que “quien difunde desinformación tiene un objetivo y el jefe de quien lo difunde tiene el lana para poderlo financiar”.

Asimismo, adelantó su intención de regular los medios de comunicación en San Luis Potosí. Cuando hablo de regular esto ya más, es que tenga identidad tu página. Que si tú hablas de mí, tengo el derecho constitucional de decir que lo que dices es mentira. Yo lo dije aquí: salió una paginita, un dato, lo buscamos, no hay forma. No te lo permite”.

¿Quiénes han sido los más atacados en redes sociales en los últimos años? ¿Qué jefes han tenido ‘lana’ para financiar esos ataques? ¿Quién maneja esas “paginitas” que han convertido el debate público en un estercolero? ¿La regulación propuesta por Serrano aplicaría igual para todos, o solo para los no afines?

“Como saben, yo tengo un medio, creo la libertad de expresión, pero no creo que hoy debamos de denigrar de una forma tan vil la labor que hacen los periodistas”, declaró Serrano en su diálogo con reporteros el pasado viernes.

Ediciones San Francisco, S.A. de C.V. es la razón social de la empresa que publica, imprime y gestiona Contra Réplica y de la que Serrano posee el 72 % de participación según lo informó él mismo en su declaración patrimonial. También es dueño del 70 % de la Agencia ContraRéplica Digital.

La primera de esas empresas se creó el 13 de septiembre de 2018 y la segunda, el 10 de octubre de ese mismo año. Poco antes de esas fechas, el 29 de agosto de 2018, Serrano Cortés y Ricardo Gallardo Cardona rindieron protesta como diputados federales.

El dueño de Contra Réplica, en sus reflexiones sobre el periodismo, cuestionó que algunas empresas de medios, en sus actas constitutivas, refieren dedicarse a “campañas políticas, guerras sucias. Es algo de lo que yo no estoy dispuesto a aceptar”.

Ciertamente, ni Ediciones San Francisco ni Agencia ContraRéplica Digital mencionan en sus actas constitutivas “campañas políticas” o “guerras sucias”, pero sí abren la puerta para dedicarse no solo a cuestiones editoriales o de redes sociales, también se les permiten actividades como:

– La compra venta, importación, exportación, comercialización, distribución, representación de toda clase de artículos y mercancías, la fabricación, adquisición, enajenación, comisión, consignación, mediación, administración, arrendamiento y realización de toda clase de actos de comercio con bienes inmuebles. La compra, venta, importación, exportación, comercialización de toda clase de toda clase de mercaderías, alimentos y servicios.

– La comercialización de toda clase de servicios publicitarios y promocionales, utilizando todos los medios masivos de comunicación.

– La comercialización de servicios de diseño, producción, dirección, coordinación, organización, logística y realización de todo tipo de eventos, sean sociales, empresariales, lanzamientos de productos, exposiciones, convenciones, conferencias, seminarios, desfiles de moda, banquetes, congresos, entre otros, así como la contratación de servicios de edecanes, modelos, artistas y actores, músicos, grupos musicales, orquestas, entre otros.

– La comercialización de servicios técnicos, asesoría, desarrollo y consulta en los ramos de mercadotecnia, comunicación organizacional, relaciones públicas, imagen corporativa y campañas publicitarias.

– Reparación, mantenimiento, ensamblado, instalación y ventas de equipos informáticos y accesorios.

– Servicios de comunicación internas y externa.

– Proceso de datos, comunicaciones, pruebas automáticas y los accesorios y unidades periféricas necesarias para su funcionamiento.

Son más las actividades establecidas en las actas constitutivas de las empresas del diputado, tan amplias (por no decir vagas) como la terminología utilizada en la reforma para penalizar el uso indebido de inteligencia artificial en San Luis Potosí.

Mucho por reflexionar, sí, respecto al periodismo, la libertad de expresión y la inteligencia artificial. Pero ya lo dijo Héctor Serrano: “la historia habrá de calificarnos a cada quien”.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y maestra en Diseño Multimedia por la Universidad del Valle de México. Ha ejercido el periodismo desde 2004 en medios de comunicación impresos y digitales. A partir del 2017 se incorporó a la plantilla docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.