El de enfrente

Iraís Valenciano

Era 29 de mayo de 2024. En plena campaña por la reelección, el entonces candidato de la coalición Fuerza y Corazón por San Luis a la alcaldía capital, Enrique Galindo Ceballos, presentó su Plan de Gobierno y el Programa de Infraestructura para el trienio 2024-2027.

El plan de obras presentado hace más de dos años por Galindo Ceballos incluía seis grandes proyectos viales:

-Un viaducto elevado en Sierra Leona, de 1.2 kilómetros lineales a la altura del Río Santiago, para desahogar de tráfico a la zona de Villa Magna.

-El puente inferior Cordillera de los Alpes – Carretera a Guadalajara.

-Un puente vehicular para conectar el bulevar Españita (ahora bulevar Jacobo Payán Latuff) con la lateral de Salvador Nava.

-La ampliación de carriles del Eje 140, con la construcción de un segundo cuerpo vial.

-El puente superior vehicular de Fray Diego de la Magdalena y Hernán Cortés.

-La conexión de carretera 57 y carretera a Rioverde.

Habiendo 59 municipios con necesidades de obras y un sinnúmero de proyectos que también contibuirían a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona optó por apropiarse de las propuestas de Galindo Ceballos, para ejecutarlas con recursos estatales y presumirlas como suyas.

En lugar del puente inferior Cordillera de los Alpes – Carretera a Guadalajara, el mandatario estatal anunció el lunes 13 de julio la construcción del “Puente de la Familia”.

Tanta prisa tenía por adueñarse del proyecto, que la obra arrancó sin permisos municipales ni licitación, pero eso sí, hubo tiempo suficiente para imprimir cientos de pendones verdes con los que se tapizaron los postes contiguos para anunciar que se trataba de una obra estatal.

Y por cierto: ¿Sabrán las autoridades gubernamentales que esa no es la Glorieta de la Familia? Tan sencillo como buscar su ubicación en Google Maps.

En su intervención, la titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obras Públicas (Seduvop), Leticia Vargas Tinajero aseguró que la obra costará más de 400 millones de pesos e incluirá obras complementarias, “y al decir obras complementarias, me refiero a darle la solución al tan problemático problema (sic) de inundaciones que se genera aquí en esta glorieta”.

Aparte, el gobernador afirmó que la obra estará terminada la última semana de diciembre o la primera de enero. Si seguirán el ejemplo de otros proyectos del sexenio actual, ya estuvo que la capital potosina iniciará el 2027 con caos vial en la zona poniente. Eso sí, incluirán las estructuras metálicas de siempre, seguramente.

En el arranque de obra, Gallardo Cardona mencionó además que en diciembre arrancará otro proyecto: “Lo vamos a anunciar el próximo lunes y quiero que todos lo compartan, porque es un proyecto que nunca se había hecho en San Luis Potosí y será el puente más largo de todo México, más de dos kilómetros de puente, que es el puente de Villa Magna; todo Sierra Leona lo vamos a hacer de segundo piso, va a pasar abajo del Río Santiago y va a caer hasta Villa Magna”.

No se necesita mucha ciencia para deducir que con esa obra, el gobierno estatal busca dejar sin efecto el proyecto de viaducto elevado en Sierra Leona, de 1.2 kilómetros lineales a la altura del Río Santiago, para desahogar de tráfico a la zona de Villa Magna que Galindo Ceballos anunció hace más de dos años.

¿Qué necesidad hay de entrometerse en proyectos ajenos? ¿Acaso no hay imaginación en el gabinete estatal para proponer obras distintas a las que alguien más ya había planeado?

Pero aun con los archivos periodístico, todavía existen quienes se empeñan en sembrar la narrativa de que ambas obras se le ocurrieron a la administración gallardista.

Todavía el 5 de enero de este año, Galindo Ceballos daba por hecho la realización de esas obras: Creo que vamos a tener la oportunidad de arrancar Saucito, lo hemos venido diciendo, intervendremos la salida a Guadalajara y la salida a Villa Magna; es el año de consolidar proyectos”, dijo en entrevista.

Un mes después, tras una reunión entre el gobernador y el alcalde, se anunciaron inversiones conjuntas para algunos de esos proyectos. Hasta foto en el Centro de Convenciones hubo, con cacahuates incluidos.

De aquel supuesto acuerdo, hoy solo se ven trafitambos, retroexcavadoras, pendones propagandísticos y una obra sin permisos municipales, pero con mucha prisa estatal.

¿Qué tan bien se sentirán en Jardín Hidalgo número 11 copiándole al de enfrente?

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y maestra en Diseño Multimedia por la Universidad del Valle de México. Ha ejercido el periodismo desde 2004 en medios de comunicación impresos y digitales. A partir del 2017 se incorporó a la plantilla docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.