Por Edgardo Pérez Alvelais
Los acontecimientos políticos de la semana pasada aceleraron la sucesión gubernamental y mostraron que el gobernador Ricardo Gallardo Cardona se encuentra en una verdadera encrucijada, un complicado laberinto, porque su propia historia de amor y pretensión de retención del poder para vivir un séptimo año tranquilo -que es el más difícil para todo exgobernante-, lo han llevado a un conflicto directo con la presidenta Claudia Sheinbaum que no quiere hacer ninguna excepción en su política personal e ideológica contra el nepotismo.
Gallardo es un zoon politikon, es un político pragmático 24/7 que, como Maquiavelo, sabe que el poder no se comparte, se ejerce y es indivisible. En el momento en que se intenta repartirlo, se deja de tener el control total y se vuelve vulnerable. Para quienes siguen esta lógica, la autoridad no se negocia, se aplica, y así, desde hace 14 años, ha logrado afianzar con su hegemonía en Soledad de Graciano Sánchez, bastión del gallardismo. Pero la Presidencia de la República y el Gobierno del Estado de San Luis Potosí tienen un mayor grado de complejidad y ahí no puede hacer lo mismo tan fácilmente.
La mandataria federal recordó al Partido Verde que Morena tiene reglas para la elección del 2027 y deben respetarse. Esto luego de que Manuel Velasco, coordinador de los senadores del tucán, pidió hacer “un esfuerzo” para que Ruth González encabece una eventual alianza oficialista que parece imposible, al menos con Morena, por ese candado a la transmisión familiar del poder.
La presidenta Sheinbaum ha evitado manifestar en forma directa y con nombres su desacuerdo con la posible candidatura de González Silva, tema que ha sido recurrente en las Mañaneras y que está en la agenda de numerosos e influyentes medios nacionales, subrayando que la sucesión directa entre cónyuges genera sospechas de apoyo público indebido.
Ha sido tanta la presión de la opinión pública y de los actores que están jugando esta difícil partida de ajedrez político que Sheinbaum, de plano, optó por mandar a Citlalli Hernández, que se desempeñaba como secretaria de las Mujeres, a Morena para presidir la Comisión de Elecciones y tratar de negociar con las partes en conflicto por casos como el en San Luis Potosí más otros similares como Zacatecas -hermano por hermano- y Guerrero -papá por hija-.
Ella tiene experiencia en planchar alianzas con partidos aliados y enderezar jorobados, pero tampoco puede hacer milagros. En entrevista con al periodista Julio Hernández fue muy clara en advertir que si el Partido Verde insiste en postular como candidata a la gubernatura a la senadora Ruth, no podrán ir aliados en los comicios del 2027.
Citlalli adelantó que Morena habrá de llegar a un acuerdo con sus aliados, ya que no busca lastimarlos, pero tampoco va a dañar a la militancia de Morena. Se recordó que en tiempos de Mario Delgado como dirigente del partido guinda se cometieron errores que no se repetirán, prometió.
Lo mismo dijeron los periodistas Álvaro Delgado y Alejandro Páez Varela en su programa Los Periodistas de Sin Embargo: “En base a los números de las eleciones de 2024 del INE, Morena puede ganarle al Partido Verde (gallardismo), “siempre y cuando el partido guinda no postule a una monigote como lo hizo hace 6 años con Mónica Rangel que era la secretaria de Salud del gobierno priista saliente con serias denuncias de corrupción”.
“Que no se sientan tan confiaditos en el Partido Verde porque no es lo mismo competir en alianza que ir separados de Morena. Vamos a ver cómo les va. Se sienten muy fregones pero los datos dicen otra cosa. En la elección federal de 2024, que es la referencia, Morena ganó con 386,501 votos, el 28.29% de la votación y el Partido Verde sacó 372 mil 097 votos, el 27.23%”, apuntaron Delgado y Varela.
Los periodistas advirtieron que el gobierno de Claudia Sheinbaum también será medido y evaluado por los ciudadanos porque es la elección intermedia federal: “En lo que respecta a las elecciones por las senadurías, a Rita Ozalia Rodríguez, hermana de la secretaria de Gobernación (Rosa Icela Rodríguez), la hicieron a un lado, se la quitaron por la mala, la hicieron a un lado porque no es cercana a los Gallardo. Morena tiene que pelear San Luis Potosí”, alentaron.
“Morena tiene que presentar una candidatura que aspire a ganar porque tiene los números. No ser comparsa, no presentar una candidatura ‘patiño’ a favor de la esposa del gobernador. Si Morena comete el error de volver a meter una ‘patiña´, como lo hizo hace 6 años para rellenar el expediente y dejar que gane el Verde, se le va a notar porque quiere que gobierne sus cotos y haga lo que se le pegue la gana. Es un parásito; los parásitos crecen, chupan y terminan de vaciar al anfitrión, al huésped”, criticaron.
Por si fuera poco, la elección se iría a tercios y Enrique Galindo Ceballos ya dijo que está listo para competir, quiere ser gobernador y ya se está moviendo políticamente. Cabe recordar que la alianza PRI-PAN-PRD que en 2024 lo postuló para lograr la reelección con casi 200 mil votos, también logró un total de 336 mil 027 sufragios a nivel estatal con Xóchitl Gálvez.
El problema para Gallardo es que la presidenta Sheinbaum y Morena ya pusieron la regla sobre la mesa: Si el Partido Verde insiste en postular a Ruth, no hay alianza. Así de claro. No lo dijeron gritando ni rompiendo platos. Lo dijeron con ese tono institucional que parece tranquilo… pero que en realidad ya trae mensaje escondido: “¡Hasta aquí!”. El recado no es solo para el Verde, sino para quien realmente manda en el estado.
Ahora, ojo: esto no es una ocurrencia local. Aunque quien lo diga sea Citlalli, la línea viene desde arriba. La presidenta ya dejó claro que en Morena hay reglas, hay método (la famosa encuesta) y hay límites. Traducido al español sencillo: el Verde no decide solo… y si quiere jugar, tiene que hacerlo con reglas que no escribió. Y por si alguien pensaba que esto era puro discurso, hay señales de que la cosa va en serio. Andrés Manuel López Beltrán apareció en San Luis —sin cámaras, sin ruido— a reunirse con la estructura del partido. Eso no es gira, es operación. Ese tipo de visitas no se hacen para quedar bien. Se hacen cuando te estás preparando… por si te toca ir solo.
Y aquí viene el dato incómodo para el Verde: en 2024, Morena sacó más votos que el tucán. Si bien no fue una diferencia aplastante, sí alienta a que en una elección sin alianza se pueda pelear y ganar, más con un tercero en discordia como es el edil capitalino que en un descuido les come el mandado porque el universo de votantes se dividirá en tres partes. Sería una elección a tercios donde todo puede pasar.
Por eso también se repite tanto hacia adentro de Morena: no volver a improvisar candidata. El recuerdo de Mónica Rangel sigue ahí como advertencia. Esta vez, si le entran van competir en serio. Pero tampoco hay que confundirse: Morena puede competir, sí… pero no tiene la elección ganada. El Verde tiene estructura, operación y control territorial. El Padrino y la Madrina son queridos por sus bases. Tienen dinero para aceitar la maquinaria. Muchas veces las elecciones se ganan el día de su realización con operadores eficaces (antes llamados mapaches), movilización de contingentes (transporte), comida (tortas y refrescos) control de las urnas y mucho, mucho efectivo. Alguien llegó a calcular que la gubernatura de SLP vale 10 millones de dólares tan solo el día “D”.
Pero el fondo ya cambió. San Luis dejó de ser una sucesión controlada y empezó a parecerse a una elección de verdad. Y al final, todo se reduce a algo muy simple: si el Verde se aferra a su candidata, Morena tiene cómo romper; si Morena rompe, la elección se abre; y si la elección se abre, nadie la tiene asegurada. Ese es el punto. No estamos viendo una alianza en riesgo. Estamos viendo cómo una sucesión que parecía amarrada…empieza a soltarse. La única salida del complicado laberinto en que está metido el Pollo es un cambio de estafeta. Veremos si el gobernador opera bien y con cabeza fría. El corazón tiende a entrampar decisiones. El laberinto representa el caos, la búsqueda interior, los desafíos imposibles y el triunfo del ingenio humano sobre la fuerza bruta.

Simultáneas:
– “No se confíen”. Por si faltara algo, desde adentro del propio oficialismo llegó otro mensaje. Ricardo Monreal lo resumió sin rodeos: nadie gana para siempre. Tras el anuncio del Verde en el sentido de que está listo para contender sin alianza con Morena en San Luis para 2027, el líder parlamentario lamentó la decisión del tucán al tiempo de que advirtió que dicho instituto político “no debe confiarse” demasiado. Karen Castrejón, presidenta del PVEM, afirmó que hasta la gente pide a su instituto político ir solo en la entidad potosina donde buscan postular a la senadora Ruth Rodríguez Silva, perfil que Morena no respaldaría por la prohibición del nepotismo en congruencia con sus estatutos y la clara oposición de la presidenta Sheinbaum que -como hemos analizado-, en varias ocasiones lo ha manifestado. Y ahí es donde el discurso del Verde —eso de “vamos por todo” y cifras gigantes— empieza a sonar más a apuesta arriesgada que a victoria segura. Lo que viene no se va a resolver mañana. Habrá reuniones, sonrisas, declaraciones de unidad… todo lo que siempre se dice cuando algo ya se está rompiendo por dentro.
– Rosa Icela tragó saliva. Le preguntaron a la secretaria de Gobernación si va a buscar la gubernatura… y no dijo que sí, pero tampoco dijo que no. En política, eso no es evasión: es tiempo. Su nombre sigue flotando. Y si entra, cambia todo. Porque entonces ya no sería una pelea de dos… sería una contienda abierta de verdad entre tres. Ella evadió cuestionamientos sobre su futuro político cuando la semana pasada presidió la conferencia Mañanera por la ausencia de la presidenta Claudia Sheinbaum que viajó a España. Yusbel Carolina Rada Díaz, reportera de Código Libre la cuestionó así:
– ¿Secretaria nos puede confirmar si irá a la candidatura a la gubernatura de San Luis Potosí?
– ¡Hay no! Primero yo quiero, o sea, primero decirle este, claramente que los temas electorales pues no son de esta tribuna. Y decirles que en todo caso, bueno, estará en otra instancia cualquier decisión al respecto.
La periodista insistió:
– ¿No nos puede adelantar nada Usted?
– Sería mi respuesta compañera…
–Risas nerviosas. Como se pudo observar, la pregunta de la reportera de Código Libre destanteó a la potosina originaria de Xilitla. Fueron evidentes las risas nerviosas de Rosa Icela y sus gestos expresaron que tales preguntas la sacaron de onda. Desde el inicio de la actual administración federal, cuando fue nombrada secretaria de Gobernación, en todos los círculos políticos y espacios periodísticos se le ha considerado y especulado sobre sus posibilidades de ser candidata de Morena a la gubernatura de San Luis Potosí. Ella no confirma ni descarta. Solo se deja querer. Los enterados saben que si realmente viene a su tierra es para ganar y a no ser sacrificada. Esa decisión será tomada en su momento por ella, AMLO y la presidenta Sheinbaum.
¡Hasta el próximo lunes!

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UASLP. Comenzó como reportero en Canal 13 y para la revista Jaque. Dirigió Canal 9 de SLP y conoció de cerca el modelo de Radio Canadá en Montreal. Ocupó cargos de producción audiovisual, monitoreo, síntesis y análisis en Comunicación Social de Gobierno del Estado y del Ayuntamiento de la capital. Fue ejecutivo de Proyectos Técnicos y Especiales del Centro Nacional de Supercómputo del IPICYT y en la iniciativa privada participó en Seguros ING y AXA. Actualmente se desempeña en el sector inmobiliario y es director de Ajedrez Político SLP. Twitter: @AlvelaisPerez.






