Por Edgardo Pérez Alvelais
Si Claudia Sheinbaum quiere salvarse a ella misma y de paso a Morena y a la llamada Cuarta Transformación, tendrá que empezar a cobrar facturas. En política existe una regla no escrita: cuando el humo comienza a salir por demasiadas ventanas, ya no basta con abrir una para fingir ventilación.
Esa parece ser la disyuntiva que enfrenta hoy la presidenta con “a”. Los recientes escándalos que salpican a figuras cercanas al oficialismo —particularmente el caso Sinaloa, las presiones de Trump y las acusaciones que desde Estados Unidos apuntan a exfuncionarios y personajes ligados al entorno del poder en México— han comenzado a generar una pregunta incómoda dentro y fuera de Morena: ¿Hasta dónde está dispuesta la mandataria a protegerse a ella misma y al movimiento que la llevó al poder… y a quiénes está dispuesta a dejar caer para salvarse?
Porque, seamos honestos, la política mexicana tiene larga experiencia en una vieja disciplina olímpica: descubrir que ciertos compañeros “nunca fueron tan cercanos” justo cuando llegan los problemas. El dilema para Sheinbaum no es menor por su cercanía con AMLO.
Morena construyó durante años una narrativa de superioridad moral frente a los partidos tradicionales. La promesa era clara: no más complicidades, no más pactos oscuros, no más protección política a personajes cuestionables.
Por eso el verdadero daño no está solamente en los señalamientos. Está en la contradicción. Porque cuando un proyecto político se presenta como “moralmente distinto”, no se le juzga como a los demás. Se le juzga con su propia vara. Y ahí es donde aparece la aritmética cruel del poder.
Blindar a todos sería políticamente suicida. Sacrificar a nadie sería alimentar la narrativa de encubrimiento. Pero sacrificar a algunos implicaría reconocer, aunque sea indirectamente, que el incendio sí existe.
Dicho de forma elegante: en ocasiones, para salvar el castillo, hay quienes deciden cerrar algunas habitaciones y entregar las llaves de otras. Nadie mejor que el periodista Fernando Díaz de Léon lo ha dicho con todas sus letras: Claudia Sheinbaum no tiene por qué “cargar con las pulgas del perro ajeno”, en referencia al caso que envuelve al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a los señalamientos que gravitan sobre figuras cercanas a su entorno político.
Hay momentos de la partida del Ajedrez Político que se deben realizar deslindes quirúrgicos, tener una distancia calculada y hacer el control de daños rumbo al 2027. Traducido al español político: si hay que aventar algunos pasajeros por la borda para que el barco siga flotando, que alguien vaya repartiendo chalecos. El problema es que el electorado suele detectar cuándo se trata de justicia… y cuándo se trata simplemente de administración de pérdidas.
Porque una cosa es combatir la corrupción. Y otra muy distinta es reorganizarla mediáticamente. La pregunta ya no es si habrá consecuencias. La pregunta es quién será el primero en descubrir que la lealtad política tiene cláusulas de vencimiento. Y la pregunta de los 64 mil pesos: ¿Sheinbaum entregará a Rocha o se comerá ese sapo aunque le cueste muy caro? No falta mucho para saberse. La llamada que sostuvo con Trump ha acelerado todo. La presidenta ya dio un giro de 180 grados a su postura inicial de pedir ‘pruebas’ y advirtió que ninguna persona corrupta o deshonesta puede esconderse bajo el “halo” de la 4T. Al tiempo.
Simultáneas:
– De los renders al Ministerio Público. La detención de Alejandro “N” en Querétaro, por un presunto fraude inmobiliario que rondaría los 500 millones de pesos y habría dejado a más de 60 inversionistas con cara de “¿y mi plusvalía?”, revivió inevitablemente una vieja herida en San Luis Potosí: el controvertido intento de urbanizar la Sierra de San Miguelito. Guardianes de la Sierra de San Miguelito, encabezados por el activista Carlos Covarrubias Rendón -que incluso ha sufrido agresiones físicas y amenazas-, ha sido clave para frenar ese tipo de proyectos del llamado ‘tiburón inmobiliario’ y ha logrado frenar la expansión inmobiliaria en esta zona de San Luis Potosí. Gracias a su labor conjunta con el gobierno federal, lograron el decreto de Área Natural Protegida (ANP) que blinda más de 109 mil hectáreas contra su urbanización. ¿Les suena Las Cañadas? Exacto: aquel ambicioso proyecto que pretendía convertir 1,805 hectáreas de zona ecológica sensible en desarrollo inmobiliario de lujo, entre protestas ciudadanas, resistencia ambiental y batallas legales dignas de serie de streaming. La coincidencia que hoy vuelve a hacer ruido es que Alejandro “N” es el principal socio de la empresa promotora de aquel proyecto denominado Espacios en el Horizonte. Aunque tiene una gran relación al actual comisariado ejidal, Aniceto Jasso, el famoso Carlos “El Chato” López Medina perdió el control de dicho negocio inmobiliario en noviembre de 2024.
– El caso involucra a más personajes. Otros prominentes hombres de negocios de San Luis Potosí están siendo observados por instancias agrarias federales. Hoy lunes se espera que se dé a conocer más información importante sobre esta trama. El ex gobernador Marcelo de los Santos Fraga y su hijo -que también quiere ser gobernador-, los del Valle, la empresa Century XXI y Ciudad Maderas -que tuvo gran apoyo del gris ex gobernador Juan Manuel Carreras López-, están atentos a las indagatorias por los millones que están en juego. Al parecer hay un tema que involucra escrituraciones en la Sierra de San Miguelito a través de Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS) que es un organismo público federal encargado de regularizar la tenencia de la tierra. En San Luis Potosí, su función principal es dar certeza jurídica a las familias que poseen terrenos o casas sin escrituras oficiales. Por lo pronto, la detención de Alejandro “N” ha vuelto a revivir la atención del caso Las Cañadas que jurídicamente corresponde a una investigación penal por presunto fraude patrimonial, mientras que la historia de la Sierra de San Miguelito pertenece al largo expediente de conflictos ambientales y agrarios en San Luis. Pero en política, negocios y sobremesas potosinas, ya sabemos que las coincidencias rara vez pasan desapercibidas. Digamos que, para algunos, la historia pasó de los renders espectaculares… a expedientes bastante menos decorativos. Y en el terreno político “El Chato” López se siente defraudado por el apoyo del Gobierno del Estado al poderoso Grupo Valoran que a través de su división Meta (Mexicana de Técnicos en Autopistas), está a cargo de la construcción de la nueva autopista de cuota El Peyote – Matehuala que es la gran obra con la que el gobernador Ricardo Gallardo Cardona cerrará su sexenio. La nueva autopista de cuatro carriles (tipo A4) es estratégica y busca ser una alternativa “vía corta” para desahogar el tráfico pesado de la actual convulsionada Carretera 57. Tiene una longitud de 118.4 kilómetros de extensión. Inicia cerca del kilómetro 61+200 de la carretera federal 57 y termina en el entronque con el Libramiento de Matehuala.
– El Chato dolido. En época de elecciones, a “El Chato” López siempre lo buscan todos los operadores políticos en busca de apoyos para las campañas. Vamos a ver cómo actuará en esta ocasión y con qué actores políticos podría interactuar. Por lo pronto, la detención de Alejandro “N” en Querétaro por un presunto fraude inmobiliario de alrededor de 500 millones de pesos, que habría afectado a más de 60 inversionistas, volvió a encender esta polémica muy conocida en San Luis Potosí. Durante años, ese desarrollo enfrentó resistencia ciudadana, conflictos legales y cuestionamientos ambientales, hasta quedar severamente debilitado por resoluciones agrarias y la protección de la zona. Importante: el caso penal actual corresponde al presunto fraude a inversionistas, no a una acusación por el proyecto de la Sierra de San Miguelito. Pero en la opinión pública potosina, el nombre inevitablemente vuelve a hacer ruido. La inversión es una concesión privada que ronda entre los 21,000 y 23,000 millones de pesos, y es financiada totalmente por el sector privado que recuperará su inversión y sus ganancias bajo el esquema de ‘carretera de cuota’ con el pago de tarifas (peaje) por parte de los usuarios para transitar por ella. Se deben cubrir por varios años los costos de construcción, operación y mantenimiento constante de la infraestructura. Incluirá una plaza de cobro, sistemas de transporte inteligente y rampas de frenado para emergencias.
¡Hasta el próximo lunes!
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UASLP. Comenzó como reportero en Canal 13 y para la revista Jaque. Dirigió Canal 9 de SLP y conoció de cerca el modelo de Radio Canadá en Montreal. Ocupó cargos de producción audiovisual, monitoreo, síntesis y análisis en Comunicación Social de Gobierno del Estado y del Ayuntamiento de la capital. Fue ejecutivo de Proyectos Técnicos y Especiales del Centro Nacional de Supercómputo del IPICYT y en la iniciativa privada participó en Seguros ING y AXA. Actualmente se desempeña en el sector inmobiliario y es director de Ajedrez Político SLP. Twitter: @AlvelaisPerez.






