Por Victoriano Martínez
Quizá pocos recuerden el Sistema Estatal Anticorrupción (SEA) que Juan Manuel Carreras López utilizó para simular el combate a la corrupción que prometió desde el inicio de su sexenio y que le heredó a Ricardo Gallardo Cardona, quien lo ha utilizado esporádicamente como instrumento de propaganda y ha prolongado la ruta de simulación.
Si bien con Carreras López hubo integrantes del SEA que actuaron de buena fe y pronto se toparon con las limitaciones impuestas desde el Palacio de Gobierno, con Gallardo Cardona se relegó el Sistema a un bajo perfil, sólo se ha aprovechado propagandísticamente y se le mantiene con un nombramiento de un personaje abiertamente dispuesto a la simulación.
Fabián Espinosa Díaz de León fue nombrado como integrante. del Comité de Participación Ciudadana (CPC) del SEA el 12 de diciembre de 2025. Su principal antecedente en el tema fue el episodio que se conoció como el caso del sobre lacrado, con pruebas de corrupción que tumbarían al gobernador Horacio Sánchez Unzueta.
Fue el primer gran acto de simulación de combate a la corrupción de Espinosa Díaz de León que resultó ser una venganza chantajista contra Sánchez Unzueta sin ninguna consecuencia, pero que hoy ilustra el perfil de simulador útil para prolongar la simulación que ha sido el SEA durante este sexenio.
Gallardo Cardona podrá presumir cuando quiera que el SEA sigue ahí, aunque no haya tenido una sola acción para poner límite a los abusos en el derroche del erario ni en la asignación de obras sin licitaciones sin la mas mínima rendición de cuentas que en teoría debería prevenir.
Espinosa Díaz de León podrá proclamarse luchador contra la corrupción desde la representación ciudadana que ostenta en el SEA, pero difícilmente lo puede acreditar si avala que una persona que no cumple los requisitos de ley ejerza como secretario ejecutivo del Sistema.
“Vamos a hacer todo con la legalidad que se requiere”, dijo el pasado 5 de marzo, cuando rindió protesta como presidente del CPC. Tan inadvertido resulta el SEA, qua ya pasaron siete meses sin que a Espinosa Díaz de León le haya interesado proponer a quien sustituya a David García Sifuentes en la Secretaría Ejecutiva del SEA como encargado sin que reúna los requisitos del puesto.
Se trata del responsable de administrar el presupuesto del SEA, autorizado por 6 millones 905 mil pesos para este año, que se aplican sin que se cumpla la premisa de hacer todo con legalidad que se auto impuso Espinosa Díaz de León y que quedó sólo en declaración, a pesar de que al pronunciarla aseguró que esa era su prioridad por encima de sus asuntos personales.
No obstante, en su actividad particular no parece anteponer su interés por la lucha contra la corrupción que abandera como presidente del PCP. En las últimas semanas ha buscado mensajeros para hacer una oferta al rector Alejandro Zermeño Guerra para resolver el litigio por el arrendamiento de un predio de la UASLP en Lomas Cuarta Sección.
La oferta de Espinosa Díaz de León es que el reclamo de la empresa VEM, que él representa, por 684 millones de pesos por presuntos daños y perjuicios queda resuelto si le entrega 50 millones de pesos y, además, se desiste de la denuncia penal que presentó en contra del propio rector la abogada general Urenda Queletzú Navarro Sánchez; el director de Astrolabio, Miguel Ángel Maya Romero, y el periodista Jesús Aguilar Flores.
A 52 días de que se le termine el cargo como integrante y presidente del CPC, Espinosa Díaz de León no da muestras de honrar la representación ciudadana que todavía hoy tiene ni de apegarse a la legalidad como se comprometió públicamente.
Más bien se revela como quien lleva la simulación del combate a la corrupción por parte del gobierno en turno a sumarse como uno más de los beneficiarios de aparentar lo que cínicamente por cinco años parece preocuparles cada vez menos.




