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Ciudad de México (21 de noviembre de 2015).- El elegido de Enrique Peña Nieto podría ganar las elecciones presidenciales de 2018 con simplemente mantener las alianzas que le otorguen al Partido Revolucionario Institucional (PRI) un voto del 36 por ciento, señaló la revista británica The Economist.

Sin embargo, acota la publicación, titulada The Silence of Los Pinos, esta fórmula no hará más que acrecentar la desilusión de los mexicanos en su naciente democracia.

El semanario señala que en los primeros 18 meses como presidente, Peña Nieto disfrutó de un éxito extraordinario “a través de maniobras políticas hábiles promulgó una serie de reformas estructurales para la lenta economía de su país, incluyendo una enmienda constitucional histórica para revocar una prohibición a la inversión privada en la energía, que data de la década de 1930. Pero entonces, todo empezó a ir mal”.

La revista detalla que en primer lugar una reforma tributaria de mando dura enajenó la empresa privada y “el asesinato de 43 estudiantes en septiembre 2014 por narcotraficantes coludidos con autoridades locales en el estado sureño de Guerrero conmocionó al país”.

“La revelación de que la esposa (Angélica Rivera) del presidente y su secretario de Hacienda (Luis Videgarya) habían adquirido casas de lujo con la ayuda del Grupo Higa, una empresa de construcción que había ganado contratos con el gobierno, señaló conflictos de intereses mero arriba. El Secretario de Comunicaciones y Transportes (Gerardo Ruiz Esparza) abruptamente canceló un contrato que había adjudicado a un consorcio que incluye a Grupo Higa para construir un ferrocarril de alta velocidad por 3.6 mil millones de dólares”, señaló The Economist.

Además la publicación resalta la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán, que “añadió la humillación a la vergüenza” y agrega que “ha socavado el apoyo público para el señor Peña. En un país que tradicionalmente es deferente con sus presidentes, su nivel de aprobación cayó a 34 por ciento en la estela del vuelo del señor Guzmán. El gobierno es el blanco de desprecio despiadado entre las clases más parlanchinas de la Ciudad de México. Muchos mexicanos apuntan a dos grandes problemas con los que se asocian administración: la continua falta de seguridad y la prevalencia de la corrupción”.

“Los funcionarios parecen un tanto desconcertados y resentidos por la falta de credibilidad a los logros que obtiene el gobierno. Después de todo, mientras que la economía de México no puede ser estelar, continúa creciendo de manera constante, que es más de lo que se puede decir de algunos otros en América Latina. Las reformas están empezando a mostrar resultados que la gente puede apreciar, como una fuerte caída en los precios de la telefonía móvil. El Congreso ha aprobado una enmienda constitucional para establecer un Sistema Nacional Anticorrupción, pomposamente llamado así. Muchas cosas, desde la Reforma de la Educación hasta la industria del automóvil, van bien en México”, asegura la revista británica.

Fuente: Publímetro.