María Ruiz
Ante el encarecimiento del agua y las mayores restricciones para descargar aguas residuales, las empresas tienen la posibilidad de reducir su consumo de agua potable mediante sistemas de tratamiento que permitan recuperar el recurso y reincorporarlo a sus propios procesos productivos, señaló Rodolfo Cisneros, especialista en Ingeniería del Agua y Aguas Residuales.
Explicó que uno de los principales retos para el sector industrial en San Luis Potosí es atender dos tipos de descargas: las aguas utilizadas directamente en los procesos de producción y las provenientes de servicios, como las aguas negras. Ambas requieren tratamientos específicos, pues sus características y contaminantes son distintos.
En particular, advirtió que las aguas de proceso pueden contener sustancias difíciles de eliminar, entre ellas metales pesados, compuestos sintéticos, grasas y aceites.
Señaló que cuando estos residuos no reciben un tratamiento adecuado pueden provocar daños en las redes de conducción, generar taponamientos e incluso contribuir a inundaciones. Además, debido a que las descargas municipales terminan en plantas de tratamiento, los contaminantes industriales pueden alterar sus procesos de operación.
Ante esta situación, explicó que la primera etapa para establecer un sistema de recuperación consiste en realizar un diagnóstico de la composición del agua, identificar los contaminantes presentes y determinar cuáles deben retirarse, así como el nivel de tratamiento necesario para cumplir con las condiciones de descarga y, de ser posible, permitir su reutilización.
“Se tiene que llevar a cabo un proceso que se llama coagulación-floculación. Este proceso básicamente consiste en agregar ciertos químicos que van a atrapar todas las partículas sólidas que están contaminantes dentro del agua y van a poder separarse en la fase líquida y en la fase sólida”, detalló.
Una vez separados, los residuos sólidos deben manejarse de manera segura para evitar que vuelvan a incorporarse al agua o generen otros problemas ambientales.
Cisneros también destacó la posibilidad de incorporar alternativas naturales, como los humedales de tratamiento, que aprovechan la actividad de microorganismos, las plantas y materiales como las gravas para contribuir a la filtración y depuración del recurso.
Explicó que estos sistemas pueden combinarse con otras tecnologías para alcanzar una calidad de agua que permita recuperarla dentro de las instalaciones industriales, dependiendo de las características de cada descarga y del uso que se pretenda darle.
Respecto a los destinos del agua tratada, aclaró que, aunque existen tecnologías capaces de hacer posible su recuperación para consumo humano, este aprovechamiento requiere controles especializados y actualmente las disposiciones normativas no permiten destinarla a ese uso bajo los esquemas que plantea su trabajo.
En cambio, identificó alternativas como el riego de jardines y áreas verdes, el abastecimiento de sanitarios y, cuando se cuenta con la infraestructura necesaria, su incorporación a determinadas actividades industriales que no requieren agua potable, como el lavado de piezas y maquinaria.
“Es cerrar el ciclo del agua dentro de las empresas”, expresó al explicar que la intención es evitar que el recurso utilizado en una actividad termine necesariamente como una descarga, cuando todavía puede aprovecharse en otras labores.
El especialista consideró que la recuperación de aguas residuales también representa una oportunidad económica para las industrias, debido a que mantener y reutilizar el agua dentro de sus instalaciones puede resultar menos costoso que adquirir nuevos volúmenes para sus operaciones.
Finalmente, señaló que las decisiones sobre el tratamiento del agua deben partir de información técnica que permita conocer las condiciones reales de cada empresa, establecer qué contaminantes deben eliminarse y seleccionar las tecnologías adecuadas. Esto, dijo, permite conciliar el ahorro económico con la reducción de la extracción de agua de los mantos acuíferos y una menor presión sobre los recursos hídricos.





