Urgen soluciones basadas en la naturaleza ante vulnerabilidad hídrica de SLP

Texto de Estela Ambriz Delgado

Fotografías de Edgar Hilario Piña

Ante las condiciones climáticas de algunas zonas del estado, principalmente la metropolitana, que lo hacen altamente vulnerable a los efectos de la sequía, lo más óptimo es implementar soluciones basadas en la naturaleza y adaptar jardines y áreas verdes a una paleta vegetal que no requiera grandes volúmenes de agua, como lo plantea el doctor en Arquitectura Sustentable, Edgar Hilario Piña Hernández.

En la primera sesión de la jornada “La crisis hídrica en San Luis Potosí: causas, impactos y alternativas”, organizada por el centro estatal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el investigador presentó la conferencia “Estrategias de adaptación a la sequía desde un enfoque urbano y periurbano para la ciudad de San Luis Potosí”.

Expuso que, de acuerdo con el Monitor de Sequía de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) en un periodo de 2004 a 2025, en 2012 cerca del 90 por ciento del país tuvo sequía extrema, y esto se volvió a repetir en 2021 y 2024, por lo que se observa que en los últimos años se incrementaron los eventos de sequía, aunque ahora se pasa por una etapa de lluvias fuertes en buena parte del país.

Sin embargo, puntualizó que San Luis Potosí es muy vulnerable a estos eventos climatológicos y experimenta graves daños de las sequías, por lo que es necesario adaptarse a estos eventos que seguirán ocurriendo porque es una condición estructural de la región.

Al respecto, señaló que en junio 2024 todo el estado tuvo algún grado de sequía y la zona metropolitana padeció los más extremos, incluida la Huasteca. A esto se suma la poca previsibilidad de los eventos climáticos, pues inclusive las lluvias recientes son atípicas debido a que estacionalmente no ocurren con tanta frecuencia en esta época del año. Estos patrones que se desfasan en el tiempo pueden estar derivados del cambio climático.

Asimismo, hizo mención de que entre las principales estrategias a nivel urbano y peri urbano para fortalecer la resiliencia ante las sequías, comienza con una gestión integral de cuenca y en la zona metropolitana, uno de los puntos más importantes de recarga es la Sierra de San Miguelito, que se encuentra en la parte alta.

Otra de las estrategias planteadas fue la implementación de Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN), muy flexibles en su aplicación y que se pueden adaptar a cualquier contexto, así como el uso de materiales que propicien que se mantenga el agua en el suelo y con ello provean por mas tiempo de humedad a las plantas, lo que puede ser aplicado tanto para cultivos como para paisajismo.

De igual forma, el arquitecto propuso los sistemas de pavimentos permeables, a fin de tratar de no cubrir todo con pavimento, concreto u otra superficie que no permita la infiltración de agua al subsuelo, con lo que se disminuirían los escurrimientos que generan inundaciones en época de lluvia.

“En lo que se refiere a la resiliencia de las sequías, el mantener la humedad en el suelo es benéfico para el medio ambiente, de esta manera se provee de humedad a las plantas, crecen más fuertes y vigorosas, y generan mayor sombra y un microclima”.

En este sentido, apuntó a que en diversos países ya se revegeta las grandes extensiones de concreto y calles, se sustituye o se mezcla dependiendo las necesidades específicas. Para ello se requiere un análisis previo de los usos y las aplicaciones que se necesitan para definir el porcentaje del pavimento que puede ser permeable o impermeable.

Piña Hernández subrayó que se requiere un cambio de enfoque en el tipo de paradigma de vegetación, porque la zona metropolitana está en el semidesierto, por lo cual las paletas vegetales para los jardines deberían reflejar esa condición estructural del clima, en lugar de optar por grandes extensiones de pasto que consumen volúmenes indiscriminados de agua y pensar en la diversidad no sólo cactáceas, sino también suculentas de hojas anchas que funcionan bien para el tipo de clima.

Añadió que también se pueden implementar zanjas de infiltración de aguas grises para implementar a nivel doméstico e inclusive industrial, y esto permitiría reutilizar las aguas grises de lavabos, regaderas, lavadora con uso de productos biodegradables, así como los pozos de absorción, que puede ser una estrategia de recarga de mantos freáticos

“Hay muchas posibilidades de diseños creativos sin sacrificar la estética de los espacios ajardinados, de los espacios públicos, ni de los jardines privados, haciendo una mezcla adecuada de plantas podemos reducir muchísimo el consumo de agua, lo que ayuda a hacer frente a las sequías (…) a fin de que el agua esté también disponible para usos prioritarios en lugar de tirarla en grandes extensiones de pasto”.