Por Victoriano Martínez

Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.

Para la dirigencia nacional del PRD, en San Luis Potosí se realizó una limpia en la dirigencia estatal para sacudirse al corrupto y desprestigiado grupo encabezado por el diputado federal Ricardo Gallardo Cardona.

Para los destituidos, ni fue destitución ni los señalaron por corrupción, sino que abandonaron al PRD para atender a una oportuna y salvadora invitación a incorporarse al Partido Verde Ecologista de México.

“Y más que al Partido Verde nos unimos al proyecto de Ricardo Gallardo Cardona”, aseguró en rueda de prensa Ignacio Segura Morquecho, hoy ya exdirigente estatal del PRD.

Apenas el pasado lunes, Gallardo Cardona presumió en una entrevista publicada en el portal Plano Informativo que su movimiento cuenta con “cuadros en ambos partidos, el PRD y el Verde, que son afines a nuestro proyecto político, pero eso no quiere decir que haya un control, cada instituto es independiente y toma sus propias decisiones”.

…y el PRD tomó su propia decisión: “era inaceptable que tuviera una dirección que trabajaba para la candidatura de un personaje que ha sido señalado por delitos de corrupción”, dijo Fernando Belaunzarán Méndez, dirigente nacional perredista, en declaraciones de ayer mismo al periódico Pulso.

Los corridos del PRD, desde su nuevo refugio en el PVEM, no tuvieron el más mínimo empacho en ningunear al partido que los acogió para anteponer su fidelidad a Gallardo Cardona.

Con distintas expresiones, –resumidas en “nos sumamos a este proyecto porque va a la cabeza el diputado Ricardo Gallardo Cardona”– Segura Morquecho, Ernesto Barajas, Ana Pineda y Eloy Franklin, se autoproclamaron congruentes y exhibieron que están para someter a las instituciones a los intereses de su grupo caciquil, así sea un partido tan desprestigiado como el PVEM.

Tan es así, que si en las elecciones del 2018 Gallardo Cardona se benefició de una alianza PRD-PAN para lograr la diputación federal, hoy Franklin justifica su abandono (ellos no se consideran corridos) al PRD  porque la nueva pretendida alianza del PRD con el PAN es una “alianza contra natura, media rara ahí…”.

Para los recién llegados al PVEM, el proyecto no es del partido, lo es de Gallardo Cardona. “De hecho es un proyecto ganador, que va por la gubernatura del Estado y no me cabe la menor duda de que ganaremos, por supuesto, eso y mucho más”, aseguró Franklin.

“El Verde es el partido más corrupto que hay en México, pues que los corruptos se vayan al partido más corrupto”. Así describió Balauzarán en sus declaraciones a Pulso la incorporación de los corridos de su partido al PVEM que, de paso, señaló que le dan la razón al motivo de su destitución por poner al PRD al servicio de Gallardo Cardona.

Para los perredistas originales del estado, se logró rescatar al PRD de las garras de la gallardía. Para la gallardía se completó el proceso de disfrazar su vocación depredadora en la política con la vistosa figura de un colorido tucán, con el que pretenden volver a embaucar al electorado.