Angélica Campillo

A pesar del aumento de casos y hospitalizaciones por COVID-19, el secretario general del Gobierno del Estado, Alejandro Leal Tovías, afirmó que no se ha salido de control el manejo de la epidemia en San Luis Potosí, y consideró que está situación es un es un resultado del relajamiento social durante diciembre.

El funcionario refirió que ya se había advertido con anterioridad que si había relajamiento social en diciembre, los resultados se verían en enero, “y estamos preparados hasta donde podamos”. No obstante, reveló que no se han contemplado medidas coercitivas para evitar contagios por COVID-19, pues únicamente se están haciendo llamados cívicos a los ciudadanos.

En relación al posible cambio a rojo de San Luis Potosí en el semáforo epiudemiológico COVID-19 para la siguiente semana, indicó que esperarán la evaluación del Gobierno Federal pero se están adelantando medidas para evitar la movilidad en la entidad.

El secretario general adelantó que en el transcurso del día de hoy se dará a conocer la cantidad de camas extra que se sumarán a los diferentes hospitales COVID-19 y mixtos que se encuentran rebasados en su capacidad. Mencionó que la ampliación será en la Unidad Centinela de la Fenapo, probablemente en el Hospital Central y en el IMSS.

En otro tema, Leal Tovías comentó que se realizaron pruebas de COVID-19 a los funcionarios que estuvieron conviviendo con el secretario de Seguridad Pública Estatal, Jaime Pineda Artega, pero hasta el momento ninguno de ellos ha resultado positivo.

Agregó, además, que el jefe policiaco tuvo mucho contacto el pasado fin de semana con el director del Centro de Coordinación, Control, Comando, Comunicación, Cómputo, Información e Inteligencia (C5i2), Ricardo Galindo Ceballos, ya que estaban trabajando el proyecto de cámaras “y uno contagió al otro”.