Texto y fotografías de Fernanda Durán
Estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) tomaron las instalaciones del plantel ubicado en el campus Pedregal como forma de protesta ante un caso de violencia que involucra a un profesor de la institución, a quien señalan por una presunta agresión grave en contra de una exalumna de posgrado.
De acuerdo con testimonios recabados entre integrantes de la comunidad estudiantil, los hechos habrían ocurrido a mediados de diciembre de 2025, cuando una exalumna de la Facultad de Ciencias fue víctima de agresiones físicas por parte del docente.
Tras estos hechos, la denunciante presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) y, dos días después, se notificó formalmente a la universidad sobre el riesgo que el profesor representaba para la comunidad universitaria.
Sin embargo, estudiantes señalaron que, pese a la existencia de una denuncia activa ante la autoridad ministerial, el docente continuó impartiendo clases con normalidad durante varias semanas.
Indicaron que con anterioridad ya se había entregado un pliego petitorio a las autoridades universitarias en el que se solicitaba que se informara de manera oportuna sobre la existencia de casos de riesgo o medidas cautelares, lo cual afirman no ocurrió en este caso.

El conflicto escaló en los últimos días luego de que comenzara a circular información entre la comunidad universitaria sobre la presunta intención del profesor de abandonar el país junto con su familia. Ante esta situación, la denunciante habría exigido que el caso se hiciera público, lo que motivó a las y los estudiantes a iniciar un paro y tomar las instalaciones como mecanismo de presión para visibilizar el caso y exigir que la investigación avance en la Fiscalía.
Las y los manifestantes reconocieron que la universidad no tiene atribuciones para imponer sanciones penales; no obstante, consideraron que la presión social y mediática puede ser determinante para evitar que el caso quede impune. También señalaron que el docente contaba con antecedentes de denuncias por acoso y por mantener relaciones inapropiadas con alumnas, sin que, según su versión, se le hubieran aplicado sanciones previas.
En cuanto a la situación de la víctima, estudiantes indicaron que la joven, quien cursaba un posgrado, tuvo que suspender por completo sus actividades académicas y sociales debido a las lesiones físicas y al impacto emocional derivados de los hechos. De acuerdo con los denunciantes, incluso fue hospitalizada, lo que le impidió continuar con sus estudios.
La toma de las instalaciones se formalizó a las 10:00 horas de este martes 10 de febrero de 2026. Desde ese momento, las clases quedaron suspendidas hasta nuevo aviso y los accesos a la Facultad de Ciencias fueron cerrados como parte de la protesta.
Las y los estudiantes señalaron que la acción no busca afectar de manera injustificada a la comunidad, sino visibilizar la problemática; la duración del paro, advirtieron, dependerá de la respuesta tanto de la Fiscalía como de las autoridades universitarias.

Asimismo, hicieron un llamado a otras facultades y universidades para que se solidaricen con el movimiento, al considerar que permitir que una persona señalada por un intento de homicidio continúe impartiendo clases representa un riesgo para la comunidad estudiantil en general.
Por su parte, la Consejería de Alumnos de la Facultad de Ciencias informó que el 9 de febrero se estableció comunicación inmediata con instancias universitarias competentes, entre ellas la Dirección de la Facultad, la Defensoría de los Derechos Universitarios, la Abogacía General y la Secretaría General, con el objetivo de exigir la aplicación inmediata de la medida cautelar correspondiente.
Además, se solicitó que las y los estudiantes inscritos en alguna asignatura con el docente señalado puedan, de manera voluntaria y por única ocasión, darse de baja de la materia e inscribirla con otro profesor a fin de garantizar la continuidad académica en un entorno seguro.
Desde el inicio de la toma, estudiantes y docentes comenzaron a retirarse de las instalaciones. Incluso el alumnado tuvo que obligar a retirarse a otros jóvenes señalados como acosadores.
En el exterior de la Facultad de Ciencias fueron colocadas pancartas con consignas como: “Fac Ciencias no busca destituir a Salomé o Zermeño fuera porros”, “La UASLP encubre violadores” y “La indiferencia es parte del problema”.





