Falsos profetas

"¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz...!": Isaías.

Por Edgardo Pérez Alvelais

La Biblia contiene numerosas advertencias sobre aquellos que enseñan mentiras o engañan a las personas en nombre de Dios. Para ganarse a la gente, ellos hablan a nombre del Altísimo expresando frases como las siguientes: “Al defenderme del judío, estoy luchando por la obra del Señor”, clásica de Hitler; ‘Busca la paz, y síguela’ que en las urnas los electores le reclamarán a Trump por haber metido a Estados Unidos a una guerra contra Irán cuando les ofreció no iniciar dicha conflagración que hoy tiene tronada la economía con altos precios en productos y servicios con el riesgo de que esto le haga perder las elecciones intermedias a los republicanos en noviembre.

Y otras consignas no menos relevantes: “No mentir, no robar y no traicionar al pueblo”, la falsa divisa de Andrés Manuel López Obrador -ahora de Claudia Sheinbaum-, y otras menores como “Si Dios conmigo, ¿quién contra mi’? que orondo expresaba Gerardo Sanchez Zumaya y “Somos más los buenos” que los propagandistas del huasteco repetían como merolicos, una y otra vez, y lo siguen haciendo aunque estén en el hoyo de la falta de credibilidad pública.

Dice de Mateo (23:27): “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, más por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia”. 

AMLO, en la disonancia cognoscitiva que lo caracteriza al decir una cosa y hacer otra, con gran incongruencia señalaba: “El gobierno no es para hacerse ricos. Esa es la diferencia entre el servicio público y el servicio privado; la Iniciativa Privada puede pagar mucho; en el servicio público van a hacerse millonarios y van a robar; eso es lo que va a cambiar en el país; hay que cambiar la forma de hacer política; ya no políticos prepotentes, fantoches, mediocres, ladrones que tanto daño le han hecho al país. Esto va en serio”, ofrecía.

Tres Doritos después, hoy México padece las consecuencias de tal incongruencia, del “no ser iguales”, sino peores con respecto a los que criticaban para llegar al poder y hacer lo mismo: el perverso idilio entre poder político y económico que AMLO ofreció terminar, pero continuó en su administración permitiendo redes de tráfico de influencias y corrupción como la directamente vinculada a sus vástagos “Andy” y “Bobby” López Beltrán, conocida como ‘El Clan’, de la cual Jorge Amílcar Olán Aparicio es pieza clave.

Investigaciones periodísticas identifican dos relaciones distintas dentro del mismo entorno político del expresidente AMLO: Sánchez Zumaya con Adán Augusto y Almícar Olán con los hermanos López Beltrán. En junio de 2026, el periodista Samuel Roa de Emmsa Valles señaló públicamente que el huasteco también presumía cercanía con “Andy” y con el grupo político de Adán Augusto. Un reportaje publicado en La Orquesta el 11 de octubre, identificó coincidencias notariales, societarias y empresariales en dichas redes familiares y de poder político en Tabasco.

El paralelismo entre Sánchez Zumaya y Amílcar Olán es de llamar la atención. Ambos gozaron de millonarios contratos y usufructuraron nexos políticos con Adán Augusto López Hernández y los hijos de AMLO, respectivamente. Dos empresarios, uno potosino y otro tabasqueño, aparecieron en la prensa nacional. A los dos les explotaron sus casos en la agenda pública por operaciones financieras, contratos federales y presuntas irregularidades en el sector energético. Sus correspondientes relaciones con figuras del entorno político del expresidente AMLO abrieron interrogantes sobre las jugosas contrataciones públicas a recomendados y prestanombres durante el sexenio anterior que el macuspano prometió acabar y resultó falso.

La indagatorias periodísticas han documentado operaciones corporativas millonarias, negocios relacionados con hidrocarburos y vínculos con figuras políticas de la llamada ‘Cuarta Transformación’ (4T). En el caso de Sánchez Zumaya, Código Magenta de Ramón Alberto Garza, Latinus de Carlos Loret de Mola y la Agencia Reforma de Alejandro Junco de la Vega, expusieron su cercanía pública con Adán Augusto, considerado por AMLO como ‘mi hermano’. Fue su exsecretario de Gobernación y exgobernador de Tabasco que puso como secretario estatal de Seguridad a Hernán Bermúdez, líder de ‘La Barredora’, actualmente en la cárcel. Entre 2021 y 2024.

Petrogesa, empresa relacionada con el tanquianense, recibió contratos de Pemex por más de 520 millones de pesos. La Orquesta identificó capitalizaciones corporativas por aproximadamente 729 millones de pesos, mientras que nuevas publicaciones informaron sobre el congelamiento de cuentas vinculadas al entorno del huasteco y su salida de México al estilo de Almícar Olán. La Orquesta identificó, a través del oficio 247-2026 de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que un medio hermano del huasteco inyectó 400 millones de pesos mediante un solo cheque -el número 028- a la empresa Mineral Logistic.

La Orquesta analizó otras operaciones y supuestos nexos familiares del tanquianense con un empresario español de origen catalán, fallecido a inicios de enero de 2026, padrastro de la esposa del huasteco, con una fuerte presencia en el sector de la construcción, transporte y servicios petroleros en el sureste de México. El periodista sacó a relucir otros nombres relacionados con operaciones simuladas detectadas por dicha instancia de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Otra pieza clave esta trama es Héctor Manuel “M”, identificado también como familiar político del huasteco y que se convirtió en testigo colaborador de la Fiscalía General de la República (FGR) en el proceso contra Roberto Blanco Cantú, apodado ‘El Señor de los Buques’. Sus declaraciones ante las autoridades federales para obtener beneficios en su proceso penal, sobre una presunta red de sobornos y ‘huachicol’ fiscal, han conducido a varias detenciones y complicaron la situación política del exaspirante a la gubernatura de San Luis Potosí que mejor optó por renunciar a esa aspiración.

Las pesquisas de las autoridades federales vinculan al testigo colaborador con una presunta red de empresas “fantasma” o factureras. De acuerdo con reportes de Reforma, la UIF bloqueó los recursos bancarios de Sánchez Zumaya, de sus familiares y de empresas ligadas a su entorno como Grupo Mineral & Logistic.  Estas firmas recibieron miles de millones de pesos en contratos, considerados irregulares, por parte de Pemex y el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP). 

Sánchez Zumaya buscaba posicionarse como candidato a la gubernatura de San Luis Potosí, inicialmente buscando espacio en Morena y, posteriormente, bajo el cobijo del PT. Sin embargo, la acumulación de informaciones periodísticas por presunto lavado de dinero y la presión por las investigaciones financieras de la UIF terminaron por fracturar su viabilidad política en el estado. 

Aún así, al huasteco le asiste la presunción de inocencia y, hasta ahora, nadie lo ha acusado formalmente de nada, pero llama la atención que anda a salto de mata al igual que el amigo de los hijos de AMLO a quien tampoco la FGR le ha abierto carpeta alguna. Los medios han revelado que Amílcar Olán  presuntamente contaba con una red cuyas empresas también obtuvieron contratos gubernamentales millonarios. Una de ellas, Portacelis Gas and Oil, fue señalada por el SAT por omisiones fiscales por más de 83 millones de litros de diésel, con un posible perjuicio fiscal estimado en 834 millones de pesos, de acuerdo con Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad.

Las coincidencias -que en política no existen-, plantean preguntas de interés público sobre el crecimiento de los negocios de ambos personajes al amparo del poder, los mecanismos de adjudicación de contratos federales y la posible influencia de relaciones políticas en decisiones administrativas, pero deberá demostrarse si existen o no responsabilidades penales.

Simultáneas:

– Jugosas relaciones. En septiembre de 2019, el mismo AMLO señaló: “El presidente de México se entera de todo” y que ningún negocio grande de corrupción o “transa” ocurre sin el conocimiento o la autorización del mandatario en turno. La amistad de Almícar Olán con “Andy” López Beltrán, rebota en otros otros temas sensibles para la población. Latinus documentó y publicó grabaciones en las que Olán menciona a Gonzalo López Beltrán, conocido como “Bobby”, al hablar de oportunidades comerciales vinculadas con materiales ferroviarios como el balasto en las megaobras del Tren Maya y el Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec cuyo descarrilamiento, el 28 de diciembre de 2025, dejó un saldo final de 14 personas fallecidas y más de 100 heridos. “Ya cuando se descarrile el tren, ya va a ser otro pedo”, escuchamos en los audios interceptados y revelados en las investigaciones del periodista Carlos Loret de Mola. La declaración es atribuida a Pedro Salazar Beltrán, primo de los hijos de AMLO.

– También negocios con las medicinas.  Romedic, S.A. de C.V. es una empresa de distribución de medicamentos e insumos médicos que se encuentra en el centro de investigaciones por presunto tráfico de influencias, asignación irregular de contratos públicos y presunto desvío de recursos. Es también propiedad de Jorge Amílcar Olán Aparicio y obtuvo contratos por más de 490 millones de pesos relacionados con recursos del Insabi, y Poyago , S.A. de C.V. recibió adjudicaciones del IMSS por alrededor de 344 millones. Ambas aparecen relacionadas con colaboradores empresariales de Olán. Todo mundo se pregunta qué hacía en la distribución de medicinas una empresa que originalmente operaba en el giro ferretero y que, posteriormente, cambió su actividad comercial para convertirse en proveedora del sector salud.

– Adjudicaciones directas y sobreprecios exorbitantes: La empresa Poyago presuntamente recibió al menos 11 contratos que sumaron alrededor de 195 millones de pesos para el suministro de medicamentos. Se documentó la venta de fármacos para la diabetes, específicamente combinaciones de Sitagliptina y Metformina, con sobrecostos de entre el 400% y hasta el 1,000%. Por ejemplo, envases con un costo real de referencia de aproximadamente $210 pesos llegaron a facturarse al IMSS en más de $1,150 y hasta $2,300 pesos por unidad. Los convenios y compras directas bajo la lupa se concentraron principalmente en delegaciones estatales del IMSS en estados como Tabasco, Michoacán y Tlaxcala.  Los señalamientos contra el esquema de adjudicación a Poyago han cobrado relevancia en la opinión pública debido a que contrastan directamente con la crisis de desabasto de medicamentos esenciales, la saturación institucional y las crecientes quejas por la falta de insumos médicos de calidad dentro de las clínicas de seguridad social en México. Entonces, visto lo anterior, para las próximas elecciones no olvidemos las sabias palabras de Lucas (6:45): “El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca”. 

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UASLP. Comenzó como reportero en Canal 13 y para la revista Jaque. Dirigió Canal 9 de SLP y conoció de cerca el modelo de Radio Canadá en Montreal. Ocupó cargos de producción audiovisual, monitoreo, síntesis y análisis en Comunicación Social de Gobierno del Estado y del Ayuntamiento de la capital. Fue ejecutivo de Proyectos Técnicos y Especiales del Centro Nacional de Supercómputo del IPICYT y en la iniciativa privada participó en Seguros ING y AXA. Actualmente se desempeña en el sector inmobiliario y es director de Ajedrez Político SLP. Twitter: @AlvelaisPerez.