Marcela Del Muro
Yesenia Yoselin Puente tenía 24 años, dos hijos pequeños y una familia preocupada por las constantes agresiones verbales de su esposo, Luis. La señora Gloria advertía a su hija sobre el comportamiento violento de su yerno y le expresaba su temor de que la violencia escalara. Yesenia intentaba tranquilizarla, diciéndole que solo eran palabras. El 4 de febrero, Gloria encontró el cuerpo calcinado de su hija en el aljibe de la casa vecina que Yesenia compartía con Luis, en la colonia Las Flores. Él fue detenido tras el hallazgo.
Ahora, Gloria vive con temor mientras espera la resolución de un amparo interpuesto por Luis, en el que alega que su detención fue arbitraria y solicita el cambio de medida cautelar a prisión domiciliaria. “Si le permiten el amparo, ahora sí corremos peligro”, dice la madre, y explica que Luis cuenta con antecedentes penales como presunto cómplice de homicidio calificado y tentativa de feminicidio, hechos ocurridos en marzo de 2020.
Gloria ha insistido en conocer los detalles y participar en la investigación, pero se siente desesperada por la poca información que recibe. Desde hace semanas ha llamado y escrito a su asesora victimal de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV) para poder asistir a la audiencia en la que se discutió el amparo de Luis, celebrada el pasado 16 de abril, pero no obtuvo respuesta. Actualmente, su asesora victimal se encuentra en incapacidad; sin embargo, la institución no ha asignado a otro abogado como suplente.
Su agente del Ministerio Público (MP) le informó que en los próximos días recibirá la notificación del juez con la resolución e intentó tranquilizar a la familia, explicando que es poco probable que el amparo sea concedido. Aun así, a Gloria le resulta difícil mantenerse tranquila, pues está en juego su seguridad, la de sus nietos y la de toda su familia.
“Han dejado a la señora Gloria en un estado de indefensión. Su asesora jurídica tiene un permiso especial, pero eso no es excusa para dejarla sin asesor jurídico. Tampoco se dio la canalización adecuada entre la Fiscalía y la CEEAV para los servicios victimales tempranos, por ejemplo, no tuvo acceso al fondo de víctimas para gastos funerarios ni se le canalizó de forma inmediata para recibir primeros auxilios psicológicos. Todo eso ella tuvo que gestionarlo por su cuenta”, explica la abogada Sandra Gallegos, quien ha acompañado y asesorado a la familia tras la gestión de la activista Frida Viramontes, de la colectiva Por ellas, por nosotras y por todas.
El feminicidio de Yesenia
Los vecinos de la colonia Las Flores recuerdan que la discusión de la pareja comenzó a escucharse desde el 3 de febrero. Yesenia tenía un nuevo trabajo en una tortillería cercana a su casa, pero su esposo no estaba de acuerdo con que trabajara. La mañana del 4 de febrero, Luis fue a casa de su suegra para dejarle a su hijo menor y le comentó que Yesenia se había ido temprano al trabajo.
Gloria se quedó inquieta, notó nerviosismo en Luis, y salió a buscar a su hija. En la tortillería le avisaron que no se había presentado. Intentó mantener la calma y regresó a su casa mientras pensaba que quizá a Yesenia no le había gustado el empleo, pese a necesitarlo. Por la tarde, fue varias veces a la casa de su hija. Aparentemente no había nadie pues el candado estaba puesto por fuera de la puerta. La inquietud crecía, Yesenia no respondía los mensajes ni las llamadas.
Algo dentro de Gloria le decía que algo malo le había pasado a su hija. Pidió ayuda a su familia para intentar localizarla. Por la noche llegó Luis a su casa. “Estaba muy sospechoso, me dijo que no sabía nada de ella y no quiso llevarse al niño. Se me hizo raro porque en ningún momento me dijo que me ayudaba a buscarla”, recuerda.
La familia de Yesenia recorrió el barrio y preguntó en los lugares que frecuentaba, pero nadie la había visto ese día. Gloria decidió acudir a la Fiscalía General del Estado (FGE) para interponer la denuncia por su desaparición, ahí le informaron que los policías de investigación se comunicarían con ella hasta la mañana siguiente, pero la preocupación no la dejaba en paz
Regresaron a la casa de Yesenia, tocaron y gritaron, pero nadie abrió. Sabían que había alguien en la casa porque el candado estaba por dentro. Detuvieron a una patrulla de policías municipales, Gloria les dijo que su hija estaba desaparecida, que ella sospechaba que estaba ahí y les habló de las múltiples amenazas de su yerno. Los policías tocaron y Luis abrió. Mientras hablaban con él, Gloría y su familia entraron a buscar.
“Yo tenía miedo, sabía que la tenía ahí. Buscamos en un refri descompuesto, buscamos en el aljibe de la casa, después abrimos el aljibe de la casa vecina (que estaba vacío porque está en construcción) y había lumbre, salía humo. Les avisamos a los policías y nos sacaron en lo que llegaba la policía de investigación”, explica Gloria.
A las cuatro de la mañana del jueves 5 de febrero, un perito confirmó la identidad de Yesenia. “Me dijeron que la acababan de sacar y que sí era mi hija. Yo sentí que mi mundo se acababa”, recuerda Gloria. Luis fue detenido en flagrancia, como presunto responsable del feminicidio de su esposa.
La vulneración de los derechos de la familia de Yesenia
A mediados de marzo, Gloria asistió a una mesa de trabajo del proyecto Tejiendo Justicia, impulsado por la activista y defensora Frida Viramontes. Ahí explicó que no podía seguir costeando a su abogado particular y pidió ayuda. Ella desconocía que el Estado puede asumir su representación jurídica de forma gratuita y que, como víctima indirecta del feminicidio de su hija, tiene derechos reconocidos por la ley.
La abogada Sandra Gallegos señala que no hubo una comunicación interinstitucional adecuada entre la Fiscalía Especializada en Feminicidios y la CEEAV, lo que impidió que Gloria recibiera atención victimal inmediata y dejó a la familia en estado de desprotección.
“Partiendo de que sí se le llegó a mencionar algo sobre la representación jurídica, la señora no estaba en el estado emocional idóneo para retener la información y empezar una gestión administrativa de ese tipo. Sobre todo considerando que fue testigo del hallazgo de su hija”, explica la abogada.
Tras la mesa de trabajo, la CEEAV asumió la representación jurídica del caso; sin embargo, su abogada –actualmente en incapacidad– se desvinculó de su responsabilidad sin designar a un suplente, pese a que existía un plazo constitucional que atender por el amparo promovido por el presunto feminicida y a la inminente audiencia, a la cual la familia no pudo asistir.
Para Gloria, la falta de información es desesperante. Reconoce que su MP ha sido empático e intenta mantenerla al tanto, pero ni siquiera ha logrado obtener copias de su carpeta de investigación. La familia advierte que se encuentra en una situación de riesgo e incertidumbre ante la resolución del amparo.
El riesgo de la familia de Yesenia
Gloria explica que ha sido complicado encontrar vecinos que quieran testificar sobre la discusión que su hija tuvo con Luis. “Nadie se quiere meter porque saben que él y su familia son personas peligrosas”.
Tras el feminicidio, la familia se enteró que Luis tenía antecedentes por su presunta participación en el homicidio calificado y en la tentativa de feminicidio de una pareja vecina de la colonia Las Flores, ocurrido el 29 de marzo de 2020. Luis y cinco integrantes de su familia fueron detenidos, pero quedaron en libertad pocos días después. Gloria señala que no es el único hecho delictivo en el que han estado involucrados, pero aclara que ninguno ha sido sancionado.
Gloria se siente en riesgo, pero señala que el peligro aumentará si le conceden el amparo a Luis. “Va a intentar quitarme al niño y él estaría en riesgo”.
Sus nietos ya han vivido violencia. La hija mayor de Yesenia pidió irse a vivir con Gloria después de romperse una mano; inicialmente se dijo que había sido una caída, pero tiempo después reveló que fue consecuencia de un empujón de Luis. El hijo menor fue víctima de violencia vicaria cuando tenía apenas unos meses de nacido; tras un intento de separación, el bebé fue sustraído durante varias semanas y llevado a Ciudad del Maíz.
Gloria pide apoyo y empatía de las autoridades, especialmente del área jurídica de la CEEAV, a la que acusa de negarle información y obstaculizar el ejercicio de sus derechos como víctima.