Astrolabio

Las corporaciones policiacas estatales y municipales demostraron su ineficiencia para evitar enfrentamientos entre decenas de personas.

Carlos Rubio

Aunque la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) y la Dirección General de Seguridad Pública Municipal (DGSPM) desplegaron un operativo en conjunto en el estadio Alfonso Lastras Ramírez, no lograron evitar que el pasado 16 de octubre se desatara la violencia en las inmediaciones del inmueble, ya que se registraron peleas entre aficionados del Atlético San Luis y el Club América.

En al menos dos videos difundidos a través de redes sociales se captó a las aficiones de ambos equipos enfrentándose en las calles aledañas del estadio de fútbol mediante golpes y el lanzamiento de proyectiles como piedras, botellas y tubos, entre otros objetos.

En una de las grabaciones es posible ver cómo los elementos de seguridad son incapaces de imponerse sobre los aficionados, que los superan en número. La única acción que los policías realizan para mitigar la violencia es separar a las personas hacia un extremo de la calle Malaquita, que se localiza frente a las taquillas del estadio.

Sin escudos ni algún tipo de protección, los oficiales se colocaron como barrera entre los dos bandos para evitar que la pelea siguiera, sin embargo, en el video se observan apenas cinco policías que intentan contener a más de 50 personas.

Otro video capta el momento en el que aficionados del Club América se acercan a enfrentar a aficionados del San Luis; uno de ellos patea una motocicleta estacionada para tirarla, acción que desató el enojo de los aficionados locales, quienes corrieron en tumulto hacia ellos.

La afición americanista emprendió la huida, sin embargo, uno de ellos fue jalado por un hombre que traía cargado a un bebé y cayó al piso, donde fue agredido a patadas por al menos ocho personas, y posteriormente se observa cómo lo arrastran y golpean con un palo mientras un hombre grita: “Vengan por él, vengan por él”.

Se puede apreciar que hay elementos de seguridad a bordo de caballos que observan la agresión, sin embargo, ninguno de ellos intenta evitarla ni hace el mínimo intento por llamarles la atención o defender al sujeto que yace ensangrentado en el piso.

Como resultado de las confrontaciones, también resultaron varios vehículos dañados con vidrios rotos y abolladuras en la carrocería por golpes con piedras y palos.

Desde las 17 horas, la SSPE presumió a través de sus redes sociales sobre el inicio del operativo de seguridad para el partido.

“Policía Estatal se reporta lista para mantener el orden y cuidar a los asistentes en el encuentro de fútbol entre los equipos Atlético de San Luis y América. Desde el C5 también se mantendrá monitoreo mediante cámaras de video vigilancia. La meta en este operativo de coordinación de seguridad es que haya saldo blanco”, escribió la corporación en Facebook.

También se publicaron fotografías donde aparecen al menos 50 policías en la explanada del estadio, algunos de ellos portaban escudos y cascos. Además, se advirtió de la presencia de binomios caninos.

Por otro lado, la DGSPM también desplegó un operativo de seguridad y vialidad en las inmediaciones del estadio. A través de un comunicado, el Ayuntamiento informó que llevó a cabo una reunión de coordinación con la administración estatal para evitar que la violencia se diera cita en el evento familiar.

“Las fuerzas del orden de los tres niveles de gobierno y la propia seguridad interna del estadio, estarán alerta en todo momento para detectar alguna situación de riesgo y poder atenderla con prontitud”, aseguró el Gobierno Municipal, que también trabajó con elementos de Protección Civil.

A pesar de la amplia coordinación que presumieron tener ambas corporaciones policiacas, se pudo constatar la nula visión y prevención con la que trabajaron previo al encuentro de fútbol, ya que no se evitó que los ciudadanos fueran heridos.

Esta no es la primera vez que se registra violencia en el estadio Alfonso Lastras Ramírez; la afición potosina suele enfrascarse en peleas que los funcionarios encargados de la seguridad son incapaces de prever y de detener.

El pasado 29 de septiembre se registró un enfrentamiento entre aficionados del San Luis y del Tigres luego de que el partido terminó 3-0 a favor de los visitantes. En esta ocasión se realizaron detonaciones con un arma de fuego que quedaron video grabadas.

Durante el torneo pasado, mientras se llevaba a cabo un partido, integrantes de la porra del San Luis intentaron ingresar a la cancha para agredir a los futbolistas del equipo de Pachuca.

Uno de los episodios de violencia más recordados en el estadio Alfonso Lastras sucedió el 20 de octubre de 2019, cuando la barra del Querétaro se enfrentó a la afición local. En esa ocasión el partido fue suspendido y el público tuvo que ser resguardado en la cancha, mientras en las tribunas se desataba una serie de peleas que la seguridad no pudo contener.

En cada uno de estos encuentros la seguridad pública fue rebasada por el número de asistentes en el partido, aún así las corporaciones han sido incapaces de implementar nuevas medidas que eviten los enfrentamientos. Se ha vuelto común escuchar de violencia en el estadio Alfonso Lastras Ramírez, al grado de que muchas familias prefieren evitar acudir a los partidos calificados como “de alto riesgo” porque es inminente que se desaten peleas tanto en el exterior como en el interior del inmueble.

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