Incendio en Polímeros Nacionales exhibe irregularidades y deja pérdidas millonarias: CEPC

Texto y fotografías de María Ruiz

Una cadena de omisiones, riesgos acumulados y millonarias pérdidas materiales fueron los resultados del incendio ocurrido la tarde de ayer, 8 de abril, en una nave industrial dentro de la empresa Polímeros Nacionales, ubicada en el eje 124 de la Zona Industrial

El siniestro no solo movilizó a cientos de elementos de emergencia, sino que también dejó al descubierto la falta de cumplimiento de normas básicas de seguridad.

De acuerdo con el titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC), Mauricio Ordaz Flores, la empresa operaba en condiciones irregulares desde antes del incidente, pues “no contaban con ningún permiso, visto bueno, opinión técnica” y tampoco había preparación del personal ante una emergencia: “capacitaciones cero”.

Estas condiciones, advirtió, incrementaron el riesgo no solo para la propia planta, sino también para las empresas cercanas y sus trabajadores, lo que obligó a evacuar varias instalaciones aledañas como medida preventiva.

El incendio, alimentado por materiales altamente inflamables, escaló rápidamente al comenzar en una zona dentro de la empresa que tenía pastizales y estaba unido a un área donde se encontraba el material flamable. Desde el punto de vista operativo, el combate al fuego representó un desafío mayúsculo por la cantidad de agua requerida.

El comandante del Cuerpo de Bomberos Metropolitano, Adolfo Benavente Duque, detalló la magnitud del despliegue: “utilizamos cuatro camiones de bomberos, cuatro motobombas, un camión escalera”, además de unidades de abastecimiento. Sin embargo, el factor determinante fue el suministro de agua.

“Recibimos apoyo, de las pipas, del Ayuntamiento, también del área de Villa de Pozos e inclusive de la CEA”, explicó, e incluso el sector privado intervino, pues “los mismos industriales de la zona contrataron pipas”.

La cifra refleja la dimensión del incendio: “sumamos alrededor de unos 100 viajes de pipas de agua, una cantidad impresionante de agua” que permitió sostener las labores durante horas y evitar que el fuego se extendiera aún más.

A pesar de la intensidad del siniestro, las labores coordinadas dieron resultados en relativamente poco tiempo.

“Logramos controlar el fuego casi una hora y media después de que llegamos, pero incluso hoy a las 2:00 de la mañana seguíamos trabajando en la zona”, aseguró el comandante, aunque los trabajos se prolongaron hasta el medio día de este jueves para extinguirlo por completo.

Por lo que hace al saldo económico, las estimaciones preliminares apuntan a pérdidas de gran escala.

“Se quemaron 800 toneladas de polímero… más la nave”, explicó Benavente Duque, lo que se traduce en un impacto de “entre 70 y 100 millones de pesos”.

Para las autoridades, el incendio no solo dejó daños materiales, sino también una lección urgente sobre prevención. Ordaz Flores había advertido previamente sobre la falta de colaboración del sector industrial en materia de capacitación, de la cual “hemos ido a tocar las puertas y hemos escuchado puras negativas”.

En ese contexto, el funcionario reiteró que este tipo de situaciones no serán tolerados, pues tan solo en esta empresa detectaron el incumplimiento de normas que pone en riesgo vidas, patrimonio y el entorno.

Mientras tanto, el origen del incendio apunta a condiciones evitables, pues según el comandante del Cuerpo de Bomberos, el descuido fue la clave para que este siniestro se diera debido a que “tenían mucho pastizal bastante crecido” que, sumado al clima, el viento y el material que estaba en un área contigua, facilitó que el fuego se iniciara y se propagara hacia el material almacenado.

El comandante también señaló que el incendio deja al descubierto una combinación peligrosa que se detectó: la falta de regulación, materiales altamente combustibles y ausencia de prevención. Una mezcla que esta vez, no cobró vidas, pero sí dejó pérdidas millonarias y una advertencia clara para toda la Zona Industrial.

Por último, Ordaz Flores informó que tras la inspección en la empresa Polnac se detectaron múltiples irregularidades graves, ya que operaba sin permisos oficiales, sin visto bueno ni opinión técnica de la autoridad, además de carecer totalmente de medidas de seguridad y capacitación para su personal.

“No contaban con ninguna medida de seguridad, no contaban con ningún permiso, visto bueno, opinión técnica, capacitaciones cero”, señaló el funcionario, quien advirtió que estas omisiones incrementaron significativamente el riesgo tanto para los trabajadores como para las empresas aledañas.

Ante la gravedad de las irregularidades detectadas, Ordaz Flores, confirmó que se procedió con la clausura total del establecimiento. Conforme a la ley, las sanciones pueden ir desde multas hasta el cierre definitivo; sin embargo, en este caso se optó por la medida más estricta debido al riesgo generado.

“Puede ser una sanción pecuniaria, pero también puede ser la clausura total. En este caso sería la clausura total de esta empresa”, señaló, al subrayar que la decisión busca sentar un precedente y generar conciencia en el sector industrial para evitar que se repitan este tipo de incidentes.