blunt

España, (30 de Marzo)

Contestatario

La originalidad vale muy poco en las redes sociales, un mercado que responde casi exclusivamente a la repetición, pero si esto no fuera así, se hablaría más de James Blunt. El cantante británico, más conocido por el hit de 2005 You’re beautiful, es una avis rarísima dentro del mundo de los famosos: tiene estilo propio en Twitter, Facebook e Instagram. Entiéndase por estilo que el cantante se salta a la torera todas las normas de la mercadotecnia personal y, en su lugar, juega con un discurso a caballo entre la brillantez retórica y el humor de cuñado. En Twitter juega más con la brillantez. Receptor aún de grandes críticas por lo pegajoso de You’re beautiful, un día de 2013 empezó a jugar con una fórmula para afrontar a sus detractores. “James Blunt tiene Twitter. ¿De qué va a tuitear este hombre?”, escribió un incauto irlandés una vez. Blunt retuiteó el mensaje junto con la respuesta. “De tirarme a tu madre”. “¿Por qué James Blunt canta siempre como si le estuvieran aplastando el miembro?”, se preguntó una curiosa inglesa. “Es que siempre me lo estoy pisando”, contestó Blunt. Y así. Ni siquiera hace falta criticarle para que entre al juego. Una vez, una estudiante de Leeds confesó: “James Blunt es mi placer secreto”. Él replicó: “El mío es el sexo anal”.

Pornografía humorística

El fenómeno no tardó en extenderse a Instagram, donde, más que reírse con y de sus seguidores, Blunt pasó al humor tan malo que tiene gracia. Como cuando cogió la etiqueta #foodporn (pornografía gastronómica), reservada para los platos más golosos de Instagram, y, con dos patatas, un pepinillo y mucho puré, la llevó al sentido más literal. O cuando subió una foto en la que estaba sentado con un micrófono sobre la entrepierna a modo de falo. O aquella en la que parece obligar a un señor mayor a entrar con él en un sex shop gay, con el pie de foto “Lo que pasa en Hamburgo se queda en Hamburgo”.

No nos pongamos serios

Si parece que Blunt arremete no solo contra sus trolls sino contra él mismo, es porque es precisamente lo que hace. El pasado otoño, se disculpó ante el mundo por haber creado el “irritante” bombazo deYou’re beautiful —por el cual muchos le consideran un cantante de un solo éxito— y por la imagen de blandito seductor de señoras que le impuso la discográfica. “Me vendieron como una persona extremadamente seria, cuando soy todo lo contrario”, lamentó. En su cruzada por demostrarlo se ha convertido en el famoso más original de Twitter. Eso sí que es un hit.