Jaime Nava

Aunque hace menos de 20 días, al anunciar su intención de formalizar un bloque político entre su partido, los Gallardo, y Morena, el ex dirigente estatal de Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Manuel Barrera Guillén aseguró que no sería empleado de Ricardo Gallardo Cardona, la realidad es que está a punto de entregarle el control del partido a uno de sus hombres de mayor confianza.

De acuerdo con fuentes cercanas a los Gallardo, el próximo lunes el diputado local y ex tesorero de los ayuntamientos de Soledad de Graciano Sánchez y San Luis Potosí, Jesús Emmanuel Ramos Hernández, asumirá como secretario general del Comité Ejecutivo Estatal del PVEM en el estado, para lo cual ya preparan una movilización con la que simularán contar con el apoyo de cientos de personas desde varios puntos del estado a quienes reunirán en el Parque de Morales y los encaminarán hacia la sede del partido.

Según el propio Emmanuel Ramos, él y Ricardo Gallardo Cardona se conocieron cuando cursaban la secundaria en la Dionisio Zavala, donde los compañeros “castrosos” del salón se burlaban del pollo por vestir, en cualquier época del año, una chamarra de cuero. “Empezaron a especular, a decir que era porque tenía los brazos muy cortos o porque los hombros eran caídos […] pero jamás se lo dijimos a él”, relató para el apartado de entrevistas que se incluye en la biografía de Gallardo Cardona: Pigmalión en la comunidad.

En ese mismo libro, Emmanuel Ramos confiesa que ve a Gallardo Cardona como el “jefe” y, sobre la acusación de la triangulación de recursos públicos del ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez a empresas propiedad de la familia Gallardo a través de la Clínica Wong, señala: “Yo como su tesorero estoy en el mismo nivel de compromiso de lo que se le quiera acusar a él pues firmaba los cheques. Y a mí nadie me puede acusar y cuando lo hicieron, salí exonerado pues nadie nos puede probar nada ilícito”.

Más adelante, acerca del mismo tema comenta: “Admitamos en aras de la discusión que sí, que se hubiese robado ese dinero. Entonces eso sería peculado, no por lo que se lo llevaron preso: por crimen organizado…”; y eso fue exactamente por lo que Ricardo Gallardo Cardona pudo salir del penal, porque a pesar de que se comprobó el desvío de recursos, la entonces Procuraduría General de la República lo acusó “erróneamente” de otro delito.

Esa es la razón por la cual Ricardo Gallardo Cardona está libre, pero sus cuentas en los bancos BBVA Bancomer, Santander, Banregio y HSBC continúan congeladas.

Desde prisión, Gallardo Cardona tomó el control de posiciones clave dentro del ayuntamiento de San Luis Potosí que gobernaba su padre, Ricardo Gallardo Juárez, por eso se designó como tesorero de la capital a su incondicional, Jesús Emmanuel Ramos Hernández, hoy denunciado ante la Fiscalía General del Estado por su probable participación en un desfalco al ayuntamiento por más de 53 millones de pesos que fueron cobrados a nombre de un trabajador que fue despedido en la administración gallardista, pero que no fue dado de baja del sistema.

Convertir al ex tesorero en nuevo dirigente del Partido Verde en San Luis Potosí es un movimiento con el que, además de garantizarle al pollo el control –con todo lo que ello implica- de dos partidos locales, buscan proteger y, eventualmente, victimizar a Emmanuel Ramos Hernández si la investigación de la fiscalía avanza y termina vinculado a proceso.

Entre los gallardistas es un secreto a voces que, incluso cuando se desempeñaba como tesorero en la capital, Emmanuel Ramos seguía administrando los recursos del ayuntamiento soledense; motivo de sobra para que a Gallardo Cardona no le convenga la caída de su operador financiero.

Menos ahora que -como no hay Soledad que alcance- con el presupuesto del Verde y lo que queda del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Gallardo Cardona tendrá dinero para afianzar el “movimiento” con el que pretende venderse rumbo al 2021 para que lo compre quien no lo conozca.

La gallardización del Partido Verde ya está en marcha y se dirige a Morena. ¿Resistirán el aleteo?