Por Victoriano Martínez

El domingo 5 de abril, el Ayuntamiento de San Luis Potosí presumió un video de la avenida Hernán Cortés (Las Vías) sin un solo puesto establecido. Este domingo 24 de mayo ni en comunicado ni en video dio cuenta del operativo para frenar a los comerciantes, ni del pequeño grupo que logró instalarse.

Un incidente que muestra el grado de desesperación de quienes la pandemia del coronavirus Covid-19 les ha impedido contar con sus ingresos regulares, pero que además se han quejado en diversas ocasiones porque no les llegan los apoyos que les ofrecieron las autoridades municipales cuando por primera vez no pudieron instalarse.

El alcalde Xavier Nava Palacios anunció el 26 de marzo un programa emergente de apoyos por la contingencia en cinco líneas con una inversión inicial de 50 millones de pesos y que, después, anunció que podría ser del doble.

Al tratarse de apoyos sociales, un vistazo a la Cuenta Pública 2019 del Ayuntamiento de San Luis Potosí deja la impresión de que no estamos ante algo que sea extraordinario.

En la página 35 del documento, parte baja, las ayudas sociales aparecen con un presupuesto para todo el año pasado de 23 millones 989 mil 118 pesos y una ampliación de ¡307 millones 843 mil 814 pesos! Un incremento que representa tres veces más lo que hoy se aplica para atender los efectos de la emergencia sanitaria.

En 2019 no hubo emergencia sanitaria, lo que tal vez explique que en esa misma página se reporte que para ayudas sociales se devengaron 181 millones 832 mil 931 pesos, se pagaron 175 millones 397 mil 668 pesos, y se tuvo un sub ejercicio –es decir, no se utilizaron– 150 millones de pesos disponibles.

Desde hace varias administraciones, por alguna razón los recursos para ayudas sociales se multiplican exponencialmente contra el presupuesto original. Dos ejemplos. En 2014, el presupuesto de ayudas sociales a personas pasó de 5 millones 110 mil pesos a 298 millones 711 mil 147.28 pesos. En 2017, pasó de 13 millones 383 mil a 116 millones 911 mil pesos.

Ni en esos dos ejemplos, ni en 2019, se enfrentaron pandemias como la actual. Si el año pasado el presupuesto pasó de 23 millones 989 mil pesos a 307 millones 843 mil pesos (aunque se devengaron 181 millones 832 mil pesos), ¿a cuánto habrá de aumentar lo presupuestado este año con pandemia que comenzó con un presupuesto aprobado por 32 millones 453 mil 130 pesos?

Si durante 2019, de acuerdo con la Cuenta Pública municipal, se aplicaron 157 millones 843 mil 813 pesos más que lo presupuestado para ayudas sociales, ¿por qué no se dio a conocer un incremento de tal magnitud que, a todas luces, tendría que haber sido para enfrentar alguna otra emergencia?

Por lo visto, se ha vuelto tradición en las últimas tres administraciones municipales la multiplicación de los recursos para ayudas sociales sin aparentes necesidades ni necesarias explicaciones, simplemente como un registro en las Cuentas Públicas anuales.

Hoy que el Covid-19 ha dado pie a que se anuncien programas emergentes de ayuda, y ante movilizaciones de damnificados que reclaman porque la ayuda no les llega, resulta imperativo que se informe con total transparencia las razones por las que se incrementa de manera desproporcionada el presupuesto asignado a ese rubro, tanto con coronavirus como sin él.