Las carreteras de cuota y los perjuicios para sus vecinos

Por Victoriano Martínez

La protesta registrada este viernes en la caseta de cobro “San Elías” en el Libramiento Oriente en su tramo sur–norte sobre la Carretera 57 es uno de tantos perjuicios que los concesionarios carreteros, con el aval de las autoridades, le provocan a quienes habitan en el entorno de esos tramos carreteros.

Unos metros al norte de la comunidad de El Leoncito se cruzan las carreteras libre y de cuota hacia Matehuala y se vuelven a unir 8.5 más adelante, justo donde termina en la actualidad la autopista de cuota.

La carretera de cuota corre del lado oriente en tanto que, en la libre, del lado poniente, a lo largo de 8.5 kilómetros operan diversos negocios, entre los que se encuentran complejos como el Parador Turístico La Estación, algunos paradores más pequeños, gasolineras, hoteles y el centro urbano San Lorenzo.

Toda una serie de centros de trabajo y de comercio a los que, quienes viven del lado oriente de la autopista de cuota tienen necesidad de acudir diariamente y para ello tienen que rodear la vía de cobro porque no hay accesos directos. Rodear por sí mismo implica tiempo y gasto de combustible.

El Centro SICT (Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes) inició obras de conservación que se llevarán a cabo durante aproximadamente tres meses por lo que anunció el cierre de uno de los brazos del entronque conocido como “San Elías”, con dirección a Matehuala.

La obra, combinada con la inexistencia de accesos libres al tramo de los 7.3 kilómetros desde la caseta de San Elías al final del tramo de cuota convirtió en inevitable para quienes tienen que rodear para llegar a sus centros de trabajo o acudir a comercios y servicios hacer ese recorrido con pago de peaje.

“Consideramos que esta situación constituye uso y abuso de la relación entre autoridad y concesionaria, cuyo efecto inmediato es incrementar el flujo vehicular y los ingresos de la misma a costa de que el viajero no tenga otra opción más que pagar el peaje. Esto deja, en los hechos, obsoleta la vía libre que por ley debe estar disponible”, expusieron los manifestantes en un comunicado.

Un uso y abuso confabulado entre la empresa concesionaria, Mexicana de Técnicos en Autopistas (META) y las autoridades que se evidencia aún más con la presencia de la Guardia Civil Estatal con tal despliegue que fue considerado como un acto para “intimidar la protesta pacífica y legítima de la ciudadanía”.

“No nos oponemos al desarrollo ni a las obras de conservación de la infraestructura carretera. Nos oponemos a que, bajo el pretexto de dichas obras o de la configuración de los entronques, se elimine en la práctica la opción de circulación libre, trasladando el costo económico a transportistas, comercios y familias, mientras se privilegia el beneficio de una empresa concesionaria”, aclararon los manifestantes.

Cuando se negociaba el contrato de ocupación previa de tierras de el Ejido El Peyote para el tramo faltante de la autopista de cuota a Matehuala, dentro de la propuesta de desarrollo social, económico y ambiental uno de los puntos de conflicto tenía que ver con la forma en que la carretera parte el territorio y lo incomunica.

Lo que hoy padecen en el entorno de los último 8.5 kilómetros de El Leoncito a donde hoy termina la autopista de cuota es lo que podrían enfrentar los habitantes de los 20 ejidos que cruzará el último tramo de la autopista, sin que a META se le haya logrado comprometer a realizar obras de beneficio social para los ejidos y evitar este tipo de perjuicios.

No sólo en las ciudades se le da prioridad a los vehículos automotores, también en las carreteras de cuota la voracidad empresarial y autoridades poco comprometidas con la población se confabulan con graves consecuencias para ejidatarios, comuneros y población en general.