Astrolabio

 

Por: Antonio González.

 

De unos meses para acá, el rector Manuel Fermín Villar Rubio no la ha pasado nada bien con los diputados, ni con los de la anterior ni tampoco con los de la actual legislatura. Da la impresión de que no lo quieren. La historia no es larga, y abarca eventos nada agradables de los tiempos de diputados “Chógono” hasta Desfassiux.

 

Todo empezó por el mes de agosto de 2015 cuando el entonces diputado, Crisógono Sánchez Lara, como presidente de la Comisión de Educación, Ciencia y Cultura del Congreso impuso como ganador de la presea Plan de San Luis al rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

Sánchez Lara dictó el dictamen correspondiente y que a la letra decía: “Que al revisar el curriculum vitae y documentales de las candidaturas, se advierte que todas ellas son de gran valía por las aportaciones y contribuciones realizadas en beneficio de la sociedad potosina, llegándose a la plena convicción que todos los aspirantes son dignos merecedores de un estímulo de esta naturaleza.

Empero, con base en su trayectoria, experiencia, honores, cargos, trabajos realizados, y demás datos biográficos, esta dictaminadora determinó proponer el pleno de este Congreso Constitucional, al Arquitecto Manuel Fermín Villar Rubio, como la persona merecedora de la Presea al Merito Plan de San Luis, en su edición 2015; sin que este hecho demerite el merecimiento de quienes no resultaron electos”.

Muchos diputados estuvieron en desacuerdo con Sánchez Lara pero no le dijeron nada, de tal modo que creyó que no habría problema y que el pleno avalaría su dictamen a favor de Villar, así como el otro consistente en colocar en el muro de honor del salón de plenos la leyenda Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

 

A Sánchez Lara le pareció que no habría problema y antes de la sesión envió invitaciones para asistir a la sesión solmene en donde Manuel Fermín Villar Rubio sería galardonado. Eso lo hizo antes de la votación del dictamen, lo que le pareció a la mayoría de legisladores una ofensa.

En vista de eso, en la sesión, la mayoría de diputados rechazó el dictamen y Manuel Fermín Villar Rubio se quedó sin presea y se ganó la deshonra de ser el primer aspirante rechazado.

 

Terminó la LX legislatura y nadie habría pensado que en la LXI Legislatura el ánimo contra el rector en el legislativo seguiría pesando. Surgió entonces el diputado del PRD, Sergio Desfassiux quien le ha hecho ver su suerte al rector pues desde la tribuna legislativa lo tildó de “sangrón” y “soberbio”.

Por si fuera poco, la Junta de Coordinación Política se resiste a cumplir con el decreto mediante el cual el nombre de la UASLP se inscribiría en el muro del salón de plenos, el tema no es algo que interese a los diputados y todo hace indicar que eso tendrá que seguir esperando.

Como se podrá notar, ya lleva tiempo la mala relación Congreso y rector y eso no parece tener solución al corto plazo.

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