Abelardo Medellín

El estado de San Luis Potosí “no podrá hablar en estos momento de un panorama de crecimiento económico, habrá un crecimiento muy bajo” de cara al 2021, dijo en entrevista el presidente de la Unión de Usuarios de la Zona Industrial (UUZI) en la capital potosina, Ricardo Pérez Castillo, quien habló con Astrolabio de los aciertos y crudas realidades del panorama económico de la entidad, en vísperas de que el gobernador Juan Manuel Carreras López rinda su quinto informe de gobierno este viernes 25 de septiembre.

Respecto al tema específico del bajo crecimiento que se espera para la entidad potosina rumbo al próximo año, Ricardo Pérez opinó que esto se debe principalmente a circunstancias de bajo consumo provocadas por la pandemia del COVID-19: “pasa que es difícil hablar de una recuperación en este año próximo, porque nuestros principales clientes no han tenido una recuperación igual a nosotros en el sentido del consumo”, añadió. 

El líder empresarial advirtió que mientras Estados Unidos no recupere un ritmo de consumo adecuado, “nosotros seguiremos sufriendo las consecuencias, pero nos hemos ido adaptando y lo que estamos buscando en estos momentos es dejar de perder empleos y preparar estrategias”. 

Advirtió que, por las afectaciones económicas provocadas por la pandemia de COVID-19, podría tardar entre 18 y 24 meses recuperar los números productivos normales, sin embargo el tiempo proyectado dependería de “cómo se vaya moviendo el mercado, no olvidemos que en San Luis Potosí tiene una manufactura que depende del sector automotriz y en las exportaciones, entonces, dependiendo de esto y cómo se muevan los mercados, será el tiempo que como estado nos tomará retomar los números”. 

Para el presidente de la UUZI, el actuar y camino que debe seguir la gestión estatal en compañía de las cámaras y asociaciones económicas, es el “recuperar poco a poco el nivel productivo para que todos los sectores queden nivelados a la brevedad, pero no sentimos que sea antes de entre 18 o 24 meses”. 

Sobre los años anteriores al 2020, como el 2019, donde se registró una baja en los nuevos espacios de trabajo en el estado, Ricardo Pérez opinó que fenómenos como el mencionado tienen explicaciones relacionadas con el “boom en construcción”.

“Cuando se comenzaron a construir plantas armadoras, es obvio que aumentaron los empleos temporales, nosotros sabíamos que, de una forma u otra, al terminar las instalaciones de plantas de automóviles y proveedores esto se iba a estabilizar […] si bien el número de empleos temporales baja, el valor de los materiales producidos genera un valor mayor para el área; lo que debemos hacer ahora es contener estos empleos”. 

De la misma manera, insistió en que las malas condiciones económicas en las que se encontrará el gobierno actual tras la pandemia por el COVID-19 son el mayor problema que enfrenta la administración y de este se tendrá que salir “paulatinamente y de forma lenta”. 

Agregó que el gobierno de Carreras López se encontró con una crisis económica justo cuando “ya había algunas circunstancias de déficit […] esto nos afecta porque no estábamos en una situación de superávit financiero ni mucho menos, esta situación nos ha hecho enviar mucho del recurso al Sector de Salud, claro que se debió haber hecho, pero en este momento la circunstancia es buscar cómo hacer las gestiones necesarias para conseguir más recurso del gobierno federal, por ese lado, creo que se ha hecho lo que se tenía que hacer”.