Las incongruencias de Rita

Alejandro Rubín de Celis

No cabe duda que Rita Ozalia Rodríguez Velázquez ha incurrido en actos indebidos, algunos de ellos a espaldas de sus correligionarios, incluso de los más cercanos, y otros de manera abierta.

El nombramiento del nuevo presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso del Estado, que finalmente recayó en el diputado Roberto García Castillo, no dejó conformes a todos los demás diputados de Morena y, aunque sólo uno de ellos expresó abiertamente su desacuerdo, otros y otras ocultaron su inconformidad y optaron por la disciplina partidista.

En meses recientes algunas legisladoras y legisladores morenistas, entre ellos Gabriela López Torres, Carlos Arreola Mallol y Cuauhtli Badillo Moreno, habían expresado su interés por ocupar la presidencia de la Jucopo, pero acciones previas de la dirigente estatal de Morena, que no fueron transparentes frente a todos los diputados guindas, causaron una división interna que queda latente, y más en el contexto de la elección de candidatos de Morena a los comicios del año próximo.

El 4 de marzo, Rita Ozalia Rodríguez se reunión a puertas cerradas con el todavía presidente de la Jucopo, Héctor Serrano Cortés y con el coordinador del grupo parlamentario de Morena, Roberto García Castillo. Afuera de la oficina donde se realizaba la reunión, esperaban los diputados Carlos Arreola y Cuauhtli Badillo, quienes ignoraban el motivo del encuentro. En entrevista, al término del mismo, la dirigente morenista respondió con ambigüedad a la pregunta de periodistas de si se había tratado el tema del nombramiento del nuevo presidente de la Jucopo: “No, pues yo acompañé a los diputados, ellos están en una comisión y en esa comisión tuve la oportunidad de que me hicieran favor de invitarme de escuchona”. ¿Por qué si supuestamente en la reunión trataron un tema sobre el incumplimiento de una sentencia judicial por parte del Ayuntamiento de Tampacán, como lo aseguró el diputado Serrano, ella no lo planteo en esos términos? Además, ¿cuál es la razón de que la dirigente de un partido político tenga que estar presente en una reunión que sólo compete a instancias legislativas? Lo cierto es que en esa misma ocasión, Rita Ozalia ya adelantaba que se sabía quién habría de ocupar el cargo.  

La reacción de sorpresa de varios diputados morenistas que ignoraban la decisión ya tomada previamente, y la expresión de abierta molestia del diputado Carlos Arreola Mallol cuando se dio a conocer el nombramiento de García Castillo, no se hizo esperar, al señalar Arreola que no existió diálogo o reunión alguna con el grupo parlamentario para consensuar el nombramiento de quien presidiría la Jucopo, y calificó el hecho como una imposición, que vendría no sólo de Rita Ozalia, sino del propio coordinador de su bancada, Roberto García: “Me parece que cuando buscas representar a un grupo parlamentario, lo que tienes que hacer es coordinarlo, no nada más imponerte. Me parece que esto es fruto de una imposición”, dijo. Así, el compromiso de Rita Ozalia de seleccionar por consenso al nuevo presidente de la Jucopo, quedó sólo en el discurso.   

Y aunque después de la toma de protesta de Roberto García los integrantes del grupo parlamentario de Morena y su dirigente en el estado ofrecieron una conferencia de prensa para cerrar filas bajo el argumento de que puede haber diferencias de forma, pero no de fondo, y que lo más importante es seguir trabajando por la transformación del país, lo cierto es que el hecho representa una fisura más al interior de Morena de cara a las elecciones de 2027, toda vez que algunos diputados y otros integrantes de ese partido buscarán candidaturas y seguramente se preguntarán (o ya lo hacen) qué tanta transparencia y equidad puede garantizar la dirigencia estatal en el proceso de selección de los candidatos si en hechos como el sucedido en el Poder Legislativo genera amplias sospechas de una decisión cupular. Otro factor de división interna de cara a las elecciones del año próximo ha sido la molestia de la vertiente Navista dentro de Morena por la cercanía política que ha mostrado Rita Ozalia Rodríguez con Ricardo Gallardo Cardona, a quien no hace ningún cuestionamiento a pesar de sus evidentes abusos y excesos como gobernador, y porque con cierta frecuencia aparece cerca de él, incluso sonriente, en distintos eventos.

Pero lo sucedido en el Congreso no es la única acción en la que Rita Ozalia Rodríguez hace algo a espaldas de sus correligionarios. En agosto de 2025, militantes de Morena en Tancanhuitz de Santos le reclamaron por su intento de llevar a cabo una asamblea seccional en un domicilio particular para la elección de un Comité de Defensa de la Transformación, cuando debió celebrarse en un espacio público que previamente había sido acordado.

Otro de sus actos cuestionables fue la reunión que sostuvo, a solas, con el gobernador el 2 de febrero pasado para negociar posiciones políticas y candidaturas rumbo al 2027, derivada del acuerdo de coalición a nivel federal entre Morena, el Verde y el PT, ya que una negociación de esa naturaleza se tendría que llevar a cabo entre los dirigente locales de los tres partidos, de los cuales dos no fueron convocados, y no con el titular del Poder Ejecutivo del estado. Ella nunca debió aceptar ese encuentro con el gobernador en los términos en los que se realizó, aún cuando Gallardo tenga el control del Verde y el PT. 

Un hecho más que pone en entredicho la ética política de Rita Ozalia Rodríguez fue el acto de tráfico de influencias en que incurrió al solicitar al diputado federal morenista y médico de profesión, Francisco Adrián Castillo Morales, personaje muy cercano políticamente a ella y presuntamente su pareja sentimental, que gestionara ante altas autoridades del ISSSTE a nivel central la designación de la doctora Mónica Creso Pacheco, concuña de su hijo Adolfo Barrios Rodríguez, como subdelegada médica del ISSSTE en San Luis Potosí. De acuerdo con fuentes confiables que hicieron esta revelación y que lo han experimentado en carne propia desde que asumió el cargo el 1 de enero de 2025, la doctora Crespo ha actuado de manera prepotente, altanera, negligente e irresponsable, afectando seriamente las dinámicas de trabajo y de atención médica a los derechohabientes de esa institución.

Con actos incongruentes como los descritos, lejos de abonar a la posibilidad de que Morena gane la gubernatura y otros cargos de elección popular, solo o en coalición, y evite un proyecto transexenal de daños inimaginables para la sociedad potosina, Rita Ozalia Rodríguez le da armas a la gallardía para debilitarla a ella y a sus correligionarios, además de proyectar la imagen de un partido dividido ante la opinión pública, a pesar de que ella misma podría ser la candidata a la gubernatura de San Luis Potosí. Paradojas de la política.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente. Periodista desde hace 38 años. Fue coordinador de Noticias de Canal 7 de televisión en SLP y director de la revista Transición en sus versiones impresa y electrónica. Docente universitario durante 31 años. Ha impartido materias de periodismo, ética de la comunicación y opinión pública.