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Berlín, (21 de marzo).— El norte de Europa disfrutó ayer de un privilegiado eclipse solar y unos pocos miles de personas pudieron observar durante un par de minutos el fenómeno completo desde el archipiélago noruego de Svalbard, mientras que las nubes empañaron parcialmente la experiencia en las islas Feroe.

Las Feroe, territorio autónomo danés situado en el Atlántico, y las Svalbard, en el océano Ártico, fueron los dos únicos puntos del planeta desde donde se vio cómo el disco solar quedó completamente oculto por la Luna.

En el archipiélago de Svalbard el eclipse pudo contemplarse sin ningún impedimento gracias a que el cielo estaba libre de nubes, aunque las temperaturas oscilaban entre los 15 y los 20 grados bajo cero.

La llegada de visitantes a estas islas fue considerable y su localidad principal, Longyearbyen, vio duplicada estos días su población, que habitualmente no llega a los dos mil habitantes.

Dado que las plazas hoteleras no cubrían la demanda, y el camping sólo puede albergar a un centenar de personas, la población local alquiló habitaciones y casas para acoger al resto de visitantes, según informó la oficina turística de Svalbard.

Mientras, cerca de 10 mil personas se desplazaron para presenciar el espectáculo hasta las Feroe, situadas entre Escocia e Islandia, donde las plazas hoteleras se habían agotado hace semanas, según informaron las autoridades locales.

La atención al eclipse fue también grande en Escandinavia, donde la Luna llegó a cubrir 90% de la superficie total del disco solar en algunos puntos, aunque la visibilidad estuvo sujeta a las condiciones climáticas.

En Alemania fueron también muchas las personas que se sumaron a la observación del cielo en actos organizados o en espontáneas reuniones en los parques, aunque las nubes deslucieron el espectáculo en su extremo más septentrional, donde la Luna cubrió hasta 83% del Sol.

Mucho se había especulado con la posibilidad de que durante el eclipse se registraran apagones en el país, y las principales empresas gestoras de las redes de distribución de energía mostraron su satisfacción tras superar la prueba sin problemas.

Las propias empresas habían informado en los días previos de las medidas adoptadas para evitar interrupciones en el suministro.

Fuente: Excelsior.