Madre del año

Baltimore, Estados Unidos (29 de abril de 2015).- Mientras la ciudad se sume en disturbios raciales, se registró un caso donde sólo los golpes maternos consiguieron reconducir a un  adolescente que lanzaba proyectiles a la policía junto a un grupo de encapuchados.

Y es que no hay nadie mejor que una madre para llevar a su hijo por el buen camino. Los retos a los que se enfrentan los progenitores son de distinta índole; desde enseñar modales hasta ayudar a decidir el futuro de su prole, una constante batalla que libran día y noche. Esta noticia se ha viralizado en redes rápidamente y muchos tildan de “madre del año” a la desconocida mujer que reprende a su hijo.

Según la declaración de medios locales, la mujer reconoció a su hijo por televisión entre un grupo de manifestantes que estaban enfrentándose con la policía. Así que sin dudarlo, se presentó en el lugar, decidida a llevarse a su hijo a como fuese lugar, y aunque no ha trascendido si primero trató de disuadir a su hijo “por las buenas” mediante la palabra, finalmente lo hizo a la fuerza.

Para muchas madres de EU, la mujer es una heroína; incluso la policía ha hecho eco de lo sucedido. Durante la rueda de prensa del martes, Anthony Batts, comisionado policial de la ciudad, puso esta historia como ejemplo: “Si observas la escena, tenemos a una madre tomando a su hijo que trae el rostro cubierto y golpeándolo en la cabeza porque estaba avergonzada. Ojalá tuviéramos más padres así que se hacen cargo de sus hijos”.

Nosotros no sabemos si estaba avergonzada, pero enfadada lo estaba y mucho, ya que en el video se puede observar una lluvia de certeros golpes al joven, que trata de quitársela de encima mientras se aleja del lugar y su madre le grita que se quite la máscara, lo cual finalmente consigue ella, alejándolo de los manifestantes.

Esta curiosa historia brilla dentro de la oscuridad que se cierne estos días sobre Baltimore, desde la muerte del joven afroamericano Freddy Gray tras ser detenido por la policía, lo que ha provocado incluso que el estado se declare en estado de emergencia y se ejerza un toque de queda.

Hasta ahora hay 20 policías heridos, seis de gravedad y más de 200 detenidos durante la noche del lunes, donde la ciudad sufrió saqueos, vandalismo y enfrentamiento, resultando incendiados más de 140 coches y 15 inmuebles.

Pero hay un chico que seguramente no volverá a participar en la revuelta. Un rebelde más con el que no pudo la policía, pero sí su madre.

Fuente: El mundo.