María Ruiz
Con cartulinas y consignas de exigencia, una madre de familia realizó este viernes el cierre del Jardín de Niños 20 de Noviembre, ubicado en Barrio de Tlaxcala, para exigir una respuesta por parte del Sistema Educativo Estatal Regular (SEER) ante la denuncia que interpuso por presunta violencia ejercida contra su hija de 4 años dentro del plantel.
La protesta fue encabezada por Berenice Salas, quien señaló que desde el mes de marzo inició un proceso legal y administrativo después de que su hija comenzara a relatar situaciones que, de acuerdo con su testimonio, involucraban presuntas agresiones físicas y malos tratos por parte de una docente del jardín de niños.
Durante la manifestación, la madre explicó que decidió hacer pública la situación debido a que, después de acudir ante diversas autoridades, no ha recibido una respuesta que considere suficiente para garantizar la seguridad y bienestar de su hija.
“Mi hija me comienza a relatar que la docente la violentaba en el salón. La empujaba, le jalaba la ropa, le pegaba en las manos”, declaró Berenice Salas.
La madre de familia indicó que su hija cuenta con un diagnóstico dentro del espectro autista grado 2, además de recibir terapias y atención neurológica, por lo que consideró necesario que se respetaran sus derechos dentro de un espacio educativo.
Explicó que al conocer los primeros relatos de la menor acudió a distintas instancias para solicitar apoyo e iniciar las investigaciones correspondientes.
“Nosotros como papás tomamos acción de acudir a las autoridades. Empezamos en la PPNNA, en la FGE, en Comisión Estatal de Derechos Humanos, fuimos al SEER y no hemos obtenido respuesta alguna por parte de las autoridades”, señaló.
De acuerdo con su versión, la investigación continúa en la Fiscalía, pero el proceso se ha visto afectado porque presuntamente el SEER no ha entregado información solicitada por la autoridad.
“En Fiscalía se está haciendo todo un proceso, pero el SEER es quien ha estado deteniendo todo el proceso dado que no brindan la información que Fiscalía requiere para continuar la carpeta”, afirmó.
Berenice Salas relató que acudió recientemente al área jurídica del SEER para buscar una respuesta directa sobre el seguimiento del caso.
“Me recibió el jurídico del SEER, me dijo que tenían traspapelado mi caso, no sabían realmente qué estaba pasando, sólo los chismes que llevaban”, expresó.
La madre aseguró que fue hasta después de varias semanas cuando decidió acudir personalmente a pedir información, pues desde marzo no había recibido claridad sobre las acciones tomadas por la institución educativa.

“Mi hija decía que la maestra la empujaba y la dejaba apartada”
Durante la entrevista, la madre narró parte de lo que su hija presuntamente le habría contado sobre lo ocurrido dentro del salón de clases.
“Ella me dice: ‘mis compañeritos se burlan de mí’, pero ¿por qué? Porque la maestra me empujó al piso. En un forcejeo con la maestra me empujó al piso y me dejó ahí sentada”, relató.
Añadió que la menor también le habría comentado que era jalada de la ropa cuando no obedecía.
“‘Cuando no la obedezco me jala mi ropa como si me la quisiera romper. Y cuando no la obedezco me pega mi mamita’”, recordó.
Ante esto, la madre señaló que ningún menor debe recibir ese trato dentro de una escuela.
“Yo dije: ‘tenga una condición, un diagnóstico o no, ningún niño debe de ser tratado así en mi escuela’”, manifestó.
Durante la protesta, Berenice Salas afirmó que el caso de su hija no sería el único dentro del plantel, pues presuntamente existen otros casos relacionados con discriminación o falta de atención hacia alumnos con algún diagnóstico.
“Yo hablo por mi hija porque es el caso que me consta, pero también sé de la existencia de otros bastantes casos de discriminación y de maltrato”, aseguró.
Mencionó que algunos padres no se atreven a denunciar por temor a represalias o por evitar exponerse ante la comunidad escolar.
“Muchos casos no son hablados, pero yo alzo la voz por mi niña y por los niños que no pueden”, expresó.
La madre también cuestionó la actuación de la dirección del plantel debido a que no recibió un acompañamiento adecuado durante el proceso, pues la directora Gabriela Benítez no se acercó para conocer el estado de la menor ni informar sobre las medidas tomadas.
“La directora no ha tenido esa disponibilidad, esa accesibilidad de ver qué pasó, de qué sucedió, del estado de la niña”, acusó, además de que, según su percepción, las acciones tomadas estuvieron enfocadas en proteger a la docente y la imagen de la institución.
Pide destitución de docente y directora
Durante el cierre del plantel, la madre reiteró que su principal demanda es que se garantice justicia para su hija y que se tomen medidas contra quienes resulten responsables.
“Lo que estoy pidiendo es una respuesta por parte del SEER y lo que busco es la destitución de la maestra y de la directora”, afirmó.
También señaló que la docente identificada como Mirna Elizabeth habría tenido anteriormente otro señalamiento por presunta violencia contra un alumno, situación que no habría tenido consecuencias.
La madre afirmó que después de los señalamientos la docente fue retirada del grupo; sin embargo, durante un periodo continuó dentro del plantel participando en actividades.
“Es una escuela pequeña y ella seguía paseándose por todos los pasillos, al frente de los eventos”, declaró.
Berenice Salas indicó que continuará buscando una respuesta institucional y pidió que las autoridades educativas actúen para proteger a los estudiantes.
La protesta concluyó con la exigencia de una respuesta formal por parte del SEER, mientras la madre de familia insistió en que su objetivo es evitar que otros menores atraviesen una situación similar.
Hasta el momento, no se ha dado a conocer una postura pública por parte del SEER respecto a los señalamientos realizados durante la manifestación.





