Astrolabio

energia solar

Monterrey, Nuevo León (12 de Marzo).- Cerca de 500 mil viviendas residenciales de alto consumo en México podrían recurrir al uso de energía generada por tecnología fotovoltaica con el aprovechamiento del sol y así reducir el efecto de invernadero.

Esto lo destacó el especialista del Instituto de Investigaciones Eléctricas (IIE), Humberto Becerra López, al participar en el II Foro Regional de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Asociación de Contratistas Eléctricos del Noreste (ACEN).

De acuerdo con Notimex, resaltó que México está considerado como una de las naciones con mayor abundancia de recurso solar en todo el mundo y por ello es necesario impulsar este tipo de proyectos para mejorar la energía de carácter sustentable.

El investigador indicó que de acuerdo con estimaciones internacionales, el uso de la tecnología fotovoltaica llegaría a representar ahorros, como mínimo, de un 13 por ciento en la facturación de los usuarios de energía.

Para los desarrolladores de vivienda en el país este es un nicho de mercado con un altísimo potencial hacia los próximos años, por lo que se requieren de mayores incentivos en la materia, señaló.

Mencionó que la garantía establecida en el uso los paneles solares es por un lapso de 25 años, periodo en el cual la efectividad promedio de generación de energía es de un 90 por ciento, de acuerdo a la carga solar recibida.

“Con la generación de un kilowatt en base a tecnología fotovoltaica permite la eliminación de una tonelada de bióxido de carbono anualmente y eso se traduce en una mayor protección al medio ambiente”, explicó.

Becerra López dijo que los proyectos con estas tecnologías resultan de muy bajo impacto ambiental por el uso de los espacios urbanos y además ayuda a reducir las pérdidas por transmisión y distribución de energía.

Igualmente, subrayó, permite la reducción sustancial en el consumo de combustibles fósiles y también fortalece el cumplimiento de las restricciones ambientales en todas las regiones del país.

Fuente: Sipse