Por Victoriano Martínez

Cuando la noche del 10 de noviembre se dio la rebelión de la militancia y dirigencia local de Morena contra el intento de Mario Delgado, su líder nacional, de registrar una coalición con el PT, el PANAL y el PVEM, poca atención se puso en lo que aquel movimiento representó para militantes y dirigentes locales del Partido del Trabajo y su efecto posterior.

La mirada quedó puesta en que Morena determinó ir solo por la gubernatura, someter la elección de candidato a una convocatoria que obligó a los aspirantes a acudir a la Ciudad de México a registrar su aspiración, al grado de que este viernes desfilaron 12 personajes, nueve hombres y tres mujeres, por las oficinas de Chihuahua 216, en la colonia Roma Norte.

Francisca Reséndiz Lara, María del Consuelo Jonguitud Munguía, Marcelina Oviedo, Adrián Esper Cárdenas, Leonel Serrato Sánchez, Antonio Lorca Valle, Primo Dothé Mata, Ricardo del Sol Estrada, Juan Ramiro Robledo, Alfonso Díaz de León Guillén, Aid Ávila y Octavio García Rivas, acudieron a registrar su precandidatura.

Doce registros que confirmaron la efectividad del conjuro pronunciado durante aquella protesta en términos de “no vamos a permitir que impongan un cabrón que es narcotraficante”, en indudable referencia a la posibilidad de que el diputado federal Ricardo Gallardo Cardona fuera el candidato de la frustrada coalición.

No obstante, aquel conjuro no alcanzó a proteger a los militantes y dirigentes locales del PT, quienes acudieron con la dirigencia nacional de Morena para rescatar una parte de la coalición abortada, pero se toparon con un Mario Delgado que manejaba “otros datos”, pero más específicamente, otros objetivos.

Las dirigencias nacionales del PT y del PVEM, con un Mario Delgado como testigo y la presencia de Gallardo Cardona, hace una semana, amarraron acuerdos para que, en lugar de que el PT se aliara a Morena, lo hiciera con el Verde para apoyar al Pollo. Un intento desesperado de la mancuerna Delgado-Gallardo para cumplirse sus compromisos.

El pasado lunes 30 de noviembre, al vencimiento del plazo para registrar ante el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana las coaliciones para diputaciones locales y alcaldías, la senadora Geovanna Bañuelos de la Torre se reunió con dirigentes del PT de todo el estado para explorar su postura ante un eventual apoyo a Gallardo Cardona por la Gubernatura.

Les expuso que en la negociación entre las dirigencias nacionales, el Verde les ofreció, a cambio de apoyar a Gallardo Cardona, que les dejarían el 50 por ciento de las candidaturas a diputaciones y alcaldías, y la posibilidad de nombrar al 50 por ciento del gabinete estatal al ganar la gubernatura. La siguiente transcripción de parte de lo que les dijo resulta reveladora:

“Nosotros queríamos explorar pues esa figura de candidatura común con Morena en el plazo de enero. No hubo voluntad. Creo que es importante decirlo porque nos va a ahorrar mucho tiempo en el análisis y en el debate saber que esa es una ruta que no depende del PT y que ya no podemos explorar. El presidente nacional de Morena, Mario Delgado tiene una clara inclinación política y personal por la candidatura del diputado federal Ricardo Gallardo”.

En esa alianza también iría el PANAL que, según el ofrecimiento hecho por el PVEM, no representaría ningún problema en el reparto de posiciones porque los Verdes se encargarían de ellos.

Tras la intervención de la senadora, desfilaron 15 intervenciones de líderes del PT de todo el Estado y una rebelión que la única diferencia que tuvo con la de los morenistas el 10 de noviembre es que la de los petistas se dio a puerta cerrada aunque, eso sí, con una minuciosa minuta levantada con la supervisión de Patricia Álvarez.

Prácticamente en todos los casos la postura era la misma: ir con Gallardo Cardona sería una traición a la militancia por sus antecedentes delincuenciales, además de que los haría caer en contradicción sobre todo el trabajo que ya han realizado. Se reproducen tres expresiones muy representativas:

“La gente, aunque le estén regalando muchísimas cosas, no sólo despensas, la gente las agarra porque tiene hambre, pero las agarra con miedo porque en Ciudad Fernández se ha venido una ola de inseguridad, de asesinatos, de levantados, de desaparecidos, que a lo mejor anteriormente había, pero no era tan grande como ahorita se está viviendo”.

“Me entristece porque realmente es una farsa de los políticos en el gobierno federal llegar a este tipo de negociaciones. Yo mañana con qué pinche cara la voy a decir a mi gente, a la de mis comunidades a la de las colonias, pues ahora sí vamos a votar por Gallardo (…) bonito me voy a ver mañana que voy a ser uno de los beneficiados de las diputaciones locales a un lado del candidato o gobernador y así como pendejo, ahí está otro vendido”

“A la gente a la que voy a ver a comunidad le he dicho que no vendan su dignidad por una pinche despensa que en una semana se la van a tragar y la van a cagar”.

La senadora Bañuelos de la Torres salió del lugar para acudir a una reunión con Gallardo Cardona y Héctor Serrano para después, según les dijo, regresar a informarles el resultado de aquel encuentro.

Para ese momento, ante los más de 20 dirigentes del PT había quedado claro el panorama electoral de Morena en el Estado: su dirigente nacional acepta que tengan candidato a la gubernatura propio, pero trabaja en alternativas para respaldar a Gallardo Cardona. No resulta descabellado que entre los 12 precandidatos registrados este viernes, uno o varios sean meros comparsas.