Negligencia, maltrato, prepotencia y tráfico de influencias: el caso de la doctora Mónica Crespo

Alejandro Rubín de Celis

Impuesta gracias a su parentesco con uno de los hijos de Rita Ozalia Rodríguez, dirigente estatal de Morena, la doctora Mónica Crespo Pacheco, subdelegada médica de la delegación del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en San Luis Potosí, ha incurrido en actos de favoritismo, negligencia, tráfico de influencias, prepotencia y maltrato a personal de la institución, desde que asumió el cargo el 1 de enero de 2025.   

Aunque la médica presume constantemente ser cuñada de Rosa Isela Rodríguez, titular de la Secretaría de Gobernación, en realidad es concuña de Adolfo Barrios Rodríguez, hijo de Rita Ozalia Rodríguez (hermana de la funcionaria federal), quien logró imponerla en el cargo, según fuentes acreditadas que trabajan en el ISSSTE.

¿Cómo se dio el tráfico de influencias? De acuerdo con las fuentes consultadas, Rita Ozalia le pidió al diputado federal morenista, Francisco Adrián Castillo Morales (con quien mantiene una relación cercana), médico de profesión y miembro de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, que gestionara ante altas autoridades del ISSSTE el nombramiento de la doctora Mónica Crespo como subdelegada médica del Instituto en el estado. Y lo consiguió. Antes de ocupar ese puesto, ella se desempeñaba como médica internista en el hospital de Ciudad Valles.  

Por denuncias anteriores, que incluyen hasta el presunto robo de medicamentos, cuyas pruebas documentales supuestamente ella misma se encargó de desaparecer, la doctora Crespo se ha distinguido por su altanería, prepotencia y maltrato a un sinnúmero de trabajadores del Hospital General y de las unidades médicas del interior del estado. Se comporta de manera déspota e irrespetuosa hasta con el personal directivo y suele advertir a quien la cuestiona: “no saben con quién se meten”. Al llegar a los centros de trabajo acostumbra decir: “buenos días a todos, menos a quienes me caen mal”.

Aunque es obligatorio el uso del reloj biométrico para checar entrada y salida de todo el personal del ISSSTE, Crespo Pacheco empleó sus influencias a nivel central para conseguir que directivos y médicos de clínicas y hospitales en San Luis Potosí no tengan que usarlo y los sustituyó por simples hojas que se llenan a mano, lo que ha propiciado que, los médicos en particular, “checan (a la hora de entrada) y se van, y a la hora de salida llegan de la calle, checan y se retiran”, denuncia una de las fuentes consultadas, quien afirma que algunos médicos cubren la cuestionable forma de checar hasta por una semana en un solo acto. La doctora Mónica lo justifica al decir que los galenos necesitan completar su ingreso yendo a sus consultorios privados en su horario de trabajo, porque el ISSSTE les paga muy poco, que en realidad “le hacen un favor” a la institución al contratarse con ella y “se les debe agradecer”. 

También consiguió que el horario de trabajo, que era quebrado (mañana y tarde), se hiciera corrido para los “altos mandos”, lo cual resulta de suma gravedad pues se dejan de atender diversas necesidades de los derechohabientes, por las tardes.

“Esta anarquía me parece gravísima porque estamos hablando de unidades médicas donde hay vidas, donde requerimos estar ahí sí o sí”, dijo una de las personas que hicieron la denuncia, quien añadió que la cirugía de un paciente puede ser reprogramada hasta cuatro o cinco veces porque los cirujanos las cancelan sin dar ninguna explicación y ni así se les impone una sanción. Por el contrario, la doctora Crespo se los permite porque es ella la primera en romper las reglas de la institución. “No hay ninguna supervisión, no hay un jefe, no hay una cabeza que ponga orden y que le diga al médico: ‘usted checa y se va, y hay una sanción’”.

A pesar de que hay pacientes que requieren cirugías especiales como uretrotomía, gastrectomía, hemorroidectomía, colecistectomía o prostatectomía radical, que no pueden esperar mucho tiempo dado el alto riesgo que implican sus padecimientos para su salud, tienen que esperar meses o incluso hasta un año para ser operados.

Cirugías canceladas

De acuerdo con datos oficiales a los que tuvo acceso esta columna, de enero a octubre de 2025 el Hospital General del ISSSTE y las Unidades Médicas de Ciudad Valles, Matehuala y Tamazunchale registraron un total de un mil 139 cirugías canceladas. La mayoría fueron suspendidas por el cirujano(a) o el anestesiólogo(a) sin dar explicación alguna, por errores de programación, falta de camas en piso, falta de tiempo en quirófano, pacientes sin la preparación necesaria al momento de realizar la cirugía, falta de insumos y materiales, protocolos incompletos, alguna operación de urgencia, o la inasistencia del paciente a la cirugía por motivos personales. Si bien las dos últimas causas tiene plena justificación y también casos eventuales de urgencia personal o familiar de algunos cirujanos(as),  la gran mayoría son atribuidas por las fuentes consultadas a la doctora Mónica Crespo, debido a que no ha implementado métodos de planeación y  supervisión en las distintas áreas a su cargo, además de que para cada puesto y función debe haber una persona de remplazo y no aparecen cuando se necesita, razones por las que no debería haber un número tan elevado de cancelaciones.

La responsabilidad de la falta de camas también la atribuyen a la doctora Mónica, pues muchos médicos, por negligencia o por atender sus consultorios privados y no hacer el seguimiento debido, dejan durante días o semanas a pacientes en esas áreas de las clínicas y hospitales, quienes podrían ser dados de alta rápidamente dado que han superado su problema de salud. También le adjudican esa responsabilidad porque no ha hecho nada para impulsar la construcción del nuevo Hospital General que, con más afanes propagandísticos que con voluntad real, anunció el gobernador Ricardo Gallardo Cardona el pasado 24 de abril, en una reunión con delegados federales a la que también asistieron la dirigente estatal de Morena, Rita Ozalia Rodríguez, y la subdelegada médica del ISSSTE, Mónica Crespo.

En aquel evento, Gallardo dijo: “Vamos como locos a buscar un terreno; urge un nuevo hospital del ISSSTE y lo vamos a conseguir cuanto antes”. De acuerdo con las personas que hicieron las revelaciones descritas en este espacio, no hay un solo documento o pronunciamiento de la doctora Crespo para solicitar al gobernador el inicio urgente de la construcción de ese hospital que, entre otras muchas necesidades, ayudará a contar con un mayor número de camas para los pacientes.

Mónica Crespo (derecha) y Rita Ozalia Rodríguez, con el gobernador, el día del anuncio oficial de la construcción de un nuevo Hospital General del ISSSTE (24 de abril de 2025).

Para las fuentes consultadas, en el área médica prevalece “un caos” por la falta de supervisión y otras medidas disciplinarias que permitan su buen funcionamiento. Señalan que, en apenas un año como subdelegada médica, Mónica Crespo Pacheco le ha hecho un gran daño a la institución con su actitud prepotente, altanera y de maltrato al personal, pero sobre todo por su negligencia para asumir con ética y profesionalismo la alta responsabilidad que tiene a su cargo: el cuidado de vidas humanas.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente. Periodista desde hace 38 años. Fue coordinador de Noticias de Canal 7 de televisión en SLP y director de la revista Transición en sus versiones impresa y electrónica. Docente universitario durante 31 años. Ha impartido materias de periodismo, ética de la comunicación y opinión pública.