“No somos un número más”: estudiantes de la UASLP marchan por atención a la salud mental

Fernanda Durán

Desde antes del mediodía, las paredes de la Facultad del Hábitat comenzaron a llenarse de mensajes. “No estás solo”, “Tu vida sí importa”, “Necesitamos protocolos claros”, “La excelencia académica no importa más que la salud mental”. Entre cartulinas, listones amarillos, flores y veladoras, estudiantes de distintas carreras prepararon una movilización que recorrió la zona universitaria poniente un día después del fallecimiento de Santiago González, alumno de la Facultad de Ingeniería.

La convocatoria reunió principalmente a jóvenes de los primeros años, aunque conforme avanzó la caminata se sumaron alumnos de otras facultades. Vestidos en su mayoría de blanco, comenzaron el recorrido alrededor de las 12:30 horas, en silencio y sin consignas, mientras algunos compañeros y profesores observaban desde los pasillos.

Antes de partir, una de las explanadas del Hábitat se convirtió en un mural improvisado. Las hojas quedaron pegadas unas junto a otras con frases de acompañamiento y también de exigencia.

“Lo que te lastima va a pasar. No dejes que te derrumbe”, decía una de ellas; otras pedían no minimizar el dolor, hablar, escuchar y pedir ayuda.

Entre esos mensajes también aparecieron exigencias directas hacia la Universidad. Uno de los carteles señalaba:

“Necesitamos protocolos claros. La improvisación no puede ser la respuesta. Prevenir también es cuidar. Exigimos medidas reales”.

Otro resumía una de las demandas que comenzó a tomar fuerza desde el día anterior:

“No somos un número más en una lista. La salud mental importa”.

El contingente avanzó por los pasillos de la zona poniente mientras más estudiantes se incorporaban. A su paso fueron dejando nuevas cartulinas en muros y espacios comunes. Sobre el águila azul con las siglas de la UASLP colocaron una de las frases más visibles de la jornada:

“La excelencia académica no importa más que la salud mental”.

La movilización retomó las peticiones que ya habían sido planteadas por representaciones estudiantiles: fortalecer la atención psicológica, capacitar a docentes y tutores para detectar y canalizar situaciones de riesgo, mejorar las líneas de emergencia y revisar los protocolos de actuación dentro de la Universidad.

La marcha concluyó en la Facultad de Ingeniería, donde compañeros habían colocado flores, veladoras y mensajes en memoria de Santiago. El grupo se reunió en torno al altar y permaneció algunos minutos en silencio; después, algunos estudiantes participaron en una oración.

No todos conocían personalmente al joven, pero eso no impidió que alumnos de distintas carreras se reunieran alrededor de una misma preocupación: qué herramientas existen dentro de la Universidad para atender una crisis, qué tan accesible es el acompañamiento psicológico y qué cambios deben hacerse para que la prevención no se limite a campañas o actividades ocasionales.

Al final del recorrido, las flores y las veladoras permanecieron en Ingeniería, mientras en distintos puntos del campus quedaron pegadas las cartulinas que acompañaron la movilización. Entre ellas, una frase concentró buena parte del sentido de la jornada:

“No somos un número más en una lista. La salud mental importa”.