Redacción 

A través de un comunicado, Eduardo Hernández de los Santos, padre de Eduardo Hernández Jannet, mejor conocido como Cayeyo, reclamó al fiscal general del estado, Federico Garza Herrera, no haber actuado de manera imparcial y de manipular al Poder Judicial durante las investigaciones del homicidio de Eugenio Castañón, por el cual su hijo fue condenado a una pena de 32 años y seis meses de prisión.

En el documento, Hernández de los Santos acusó al fiscal de haber ocultado datos durante la investigación, como el ser su amigo y abogado, además de su “calidad de suegro de la víctima”, elementos que, a su parecer, habrían sido suficientes para que el caso fuera turnado a otra competencia. “Fue ante un tribunal, para curarte en salud, que dijiste de esos compromisos que te ataban, pero ya era tarde, el daño ya lo habías provocado a las partes involucradas”, le reprochó a Garza Herrera.

También, aseguró que el día que ocurrió el homicidio Cayeyo le confesó directamente que había asesinado a su yerno, a diferencia de lo declarado por Federico Garza Herrera, quien durante el juicio dijo que se enteró de la identidad de la víctima tiempo después.

“[…] entraste en compañía del comisario de la Policía Ministerial a mi casa sin protección alguna, contaminando el lugar, para verificar la noticia que te habían dado, y todo eso nunca lo dijiste en tu declaración, porque además te encargaste de que no hubiera evidencia de videograbación de las cámaras que están próximas a tu domicilio y al mío, que revelaban tus mentiras, ya que diste otra versión de las cosas”, escribió en relación con la falla que presentaron las cámaras de seguridad el día del homicidio, razón por la cual no se obtuvieron los videos.

Condenó la forma “burda, desaseada y ofensiva” con la que trabajaron policías, peritos y ministerios públicos la escena del crimen. “Mi casa se convirtió en una pasarela para tus otros funcionarios, cuando su deber era resguardar y proteger cualquier vestigio y evidencia que involucraba todo el interior del domicilio; pues además no tenían intervención legal en la diligencia”, alegó Hernández de los Santos.

Al presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado le pidió que se apegue a los principios de imparcialidad, independencia, inamovilidad, responsabilidad y legalidad y que no intervenga ante los magistrados en el trámite del recurso de apelación contra la sentencia condenatoria impuesta a su hijo.

Por su parte, a Juan Manuel Carreras López sí le pidió intervenir para que “exista un verdadero ejercicio público apegado a derecho y de forma imparcial, por parte de los representantes de estas instituciones, una de procurar y la otra de administrar justicia”.

Finalmente, señaló que nunca ha solicitado privilegios o ilegalidades en el caso de su hijo, sólo que se “aplique la ley con lo que deba ser justo”, por lo que manifestó que no descansará hasta que “se aclare la verdad y se haga justicia”.