Parteras tradicionales rechazan el Comité Estatal de Parteras de la SS

Estela Ambriz Delgado

La organización M´im T´sabal Parteras exigió un alto a la violación de sus derechos y se pronunciaron en contra de la reciente creación del Comité Estatal de Parteras por parte de la Secretaría de Salud, pues quienes llevan esta práctica a las comunidades no fueron consultadas ni incluidas.

A través de un pronunciamiento, M´im T´sabal expresó que la instalación del comité, encabezada por la titular de la dependencia estatal, Leticia Gómez Ordaz, y presidido por la directora de los Servicios de Salud, Elizabeth Dávila Chávez, es parte de un sistema hegemónico que desde hace décadas afecta al sistema de salud de las comunidades indígenas y, de manera muy grave, a la partería tradicional.

Señaló que para la instalación de este comité jamás se hizo una consulta a las parteras indígenas y a las parteras de las comunidades equiparables, por lo que es otro acto con alevosía y ventaja a favor de la Secretaria de Salud, la cual sigue sin tomar en cuenta la realidad de las comunidades e insiste en realizar actos que atentan contra el derecho a la libre determinación y, en consecuencia, a la autonomía para desarrollar, practicar, promover y resguardar la medicina tradicional.

Por ello la organización hizo un llamado al gobernador Ricardo Gallardo Cardona, al Instituto de Desarrollo Humano y Social de los Pueblos y Comunidades Indígenas (INDEPI), a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), y a la Secretaría de Salud, a que garanticen el respeto y cumplimiento del articulo 2 constitucional, apartado A fracción VII en el que se establece:

“Se reconoce y garantiza el derecho de los pueblos y comunidades indígenas a la libre determinación y en consecuencia a la autonomía para desarrollar, practicar, fortalecer y promover la medicina tradicional, así como la partería para la atención del embarazo, parto y puerperio”.

Así como la fracción XIII del mismo artículo, que señala que los pueblos y comunidades indígenas deben ser consultados sobre las medidas legislativas o administrativas que se pretendan adoptar cuando éstas puedan causar afectaciones o impactos negativos en su vida o entorno.

“Decimos fuerte y claro que nuestras comunidades indígenas ya cuentan con un sistema integral de salud desde hace siglos, la medicina tradicional, de donde emana la partería tradicional que ha existido por generaciones, este sistema es autónomo y su ejercicio es nuestro derecho”, afirman.

En el mismo sentido apuntó a que la Secretaría de Salud, con la implementación de la NOM 020 a nivel federal y ahora a nivel estatal con los Comités de Partería, continúa desvalorizando, condicionando y subordinando el trabajo de las parteras en sus comunidades, les elimina la autonomía y viola sus derechos.

Asimismo, consideró que a esta dependencia el estado mexicano le ha otorgado la facultad de expedir normativas que atentan contra la partería tradicional desde hace décadas, ya que su ejercicio ha sido condicionado a registros, capacitaciones y certificaciones, además de otras violaciones a sus derechos como comunidades y pueblos indígenas.

“Es urgente que se detenga esta violencia institucional hacia las parteras tradicionales disfrazada de reconocimiento. Exigimos un alto a la violación de nuestros derechos, exigimos que la ley estatal de salud en materia de partería tradicional se armonice con la Ley General de Salud modificada en el 2024”.

Al respecto, se puntualizan los artículos y fracciones, como la VI Bis del artículo 6, que señala entre los objetivos del Sistema Nacional de Salud está promover el respeto, conocimiento y desarrollo de la medicina tradicional indígena y su práctica en condiciones dignas, incluida la partería tradicional.

En el artículo 64 fracción IV se indica que las autoridades sanitarias establecerán acciones para respetar, garantizar y proteger el ejercicio de las parteras tradicionales, en condiciones de dignidad y acorde con sus métodos y prácticas curativas, así como el uso de sus recursos bioculturales, para lo que se les brindarán los apoyos necesarios sin condicionamientos o certificaciones, siendo suficiente el reconocimiento comunitario.

Además del artículo 389 Bis, que indica que el certificado de nacimiento será expedido por profesionales de la medicina, parteras tradicionales y personas autorizadas para ello por la autoridad sanitaria competente. Así como el 392, que marca que los elaborados por parteras tradicionales serán de la mayor sencillez, con lenguaje adecuado a su cultura e identidad y contendrán los datos básicos previstos.

“Nosotras las parteras tradicionales somos portadoras y guardianas de conocimientos ancestrales, guardianas del territorio, de las comunidades, de la vida de nuestros pueblos. Nuestros conocimientos no son folclor, no somos apoyo de la Secretaría de Salud, no somos sus trabajadoras ni subordinadas y tampoco les pertenecemos.

Por mucho tiempo se ha vivido una violencia extrema en contra de las parteras tradicionales, (…) el objetivo es desaparecer la Partería Tradicional, pero algo es seguro: seguiremos emergiendo como semillas de maíz, cultivadas y regadas en nuestros territorios por la sabiduría de las abuelas, lucharemos por nuestros derechos para recobrar la autonomía que nos ha sido arrebatada y ahora pretenden seguir condicionando”.