Angélica Campillo

Luego de que el Senado aprobara en lo general la regulación del uso de la marihuana con fines recreativos, el secretario general del Gobierno del Estado, Alejandro Leal Tovías, consideró que la ley “no es como debería ser; yo creo que le falta mucho camino a esta reforma”.

Refirió que la ley autoriza la posesión de 28 gramos de marihuana por persona, para su consumo, que puedan cultivar plantas en sus casas, entre otros puntos, y aunque criticó que esté enfocada en apoyar a compañías transnacionales que la ofertarán al público en lugares de primer nivel, como en playas importantes, señaló que “es un excelente paso”.

Leal Tovías aseveró que no hay una salida para la gente de escasos recursos, que también la consumen, ni hay una protección muy clara para los campesinos que la van a producir porque no cuentan con los recursos suficientes para poder especificar dónde la produjeron: “yo creo que es un buen paso, un buen avance; yo creo que falta mucho, pero me parece que la gente de escasos recursos lo va a seguir consumiendo de manera clandestina. Todavía va a faltar un tiempo para que se despresurice y no sea un arma del narcotráfico que pone precios, calidad, que pone narcomenudistas”.

Cabe destacar que este jueves 19 de noviembre, con 82 votos a favor, 18 en contra y siete abstenciones, quedó avalado en lo general el uso personal y autoconsumo de la marihuana por parte de mayores de edad, las asociaciones de consumo de cannabis psicoactivo y la comercialización para mayores de edad, además de la investigación y el uso industrial.

De ser aprobado en la Cámara de Diputados quedaría despenalizada la posesión de hasta 28 gramos de marihuana por persona, pero quien porte entre 28 y 200 gramos ameritaría sanciones administrativas o multas, al considerarse posesión simple; quien tenga más de 200 gramos y hasta 28 kilos se considera posesión con fines de narcomenudeo, y de 28 kilos en adelante, narcotráfico.

Se dio a conocer que la rectoría sobre la cadena productiva del cannabis estará a cargo de la Secretaría de Salud, a través del Instituto Mexicano para la Regulación y Control del Cannabis, que será un órgano desconcentrado.